¿ Damos un paseito por Manzanares ?.

¡ Colombia hermana !.

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Conoce la 'Web' en MANZANARES, Caldas, Colombia y sigue la actualidad de nuestra ciudad hermana.

¡ Mientras ven el blog, pueden escuchar buena música y no he olvidado la Rosa del Azafrán !....

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¡ Bienvenido/a a este blog !.

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Todo cuanto vas a encontrar en él, es una muestra de cariño y admiración a un padre, MELCHOR DÍAZ-PINÉS PINÉS, uno de esos tantos padres del mundo que creen en la familia y luchan por ella, que aman a su tierra, que la trabajan y reivindican con constancia. Es posible que los manzanareños más jóvenes pudieran encontrar en el blog algunos hechos, sucesos, curiosidades, costumbres que ya han desaparecido, que quizás hayan escuchado de sus antecesores ó, simplemente, que no conocen y puedan resultarles de interés.

¡ Nada más, amigo/a !. Gracias por estar con nosotros, con su familia y su sempiterno recuerdo.

HERMANADAS.

HERMANADAS.

M A N Z A N A R E S, en La Mancha.

miércoles, 24 de agosto de 2016

95). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: DE CHARCOS Y ACERAS.

“El pueblo manzagato, inicía D. Cosme, así, el presente relato, no dejaba de crecer y crecer a lo largo de ese Siglo XVI… y, ante tanta nueva calle, y a pesar del dictado y aplicación de las normas de urbanismo constructivo que hemos visto, cuando, en 1565, los visitadores recorrieron sus calles, para ver el grado de cumplimiento de las mismas y el subsiguiente estado de las nuevas vías urbanas, observaron deficiencias inesperadas, para las que hubo que buscar ingeniosos remedios”. 


“Uno de estos problemas, señala Don Cosme, era la formación de charcos de agua en algunas de las nuevas calles cuando llovía mucho… se constató que el fenómeno era atribuible a varias causas.. que no habían sido bien consideradas por los “veedores” o por los ordenancistas”…. “Unas veces la razón de los encharcamientos era la falta de salida para las aguas acumuladas en una calle concreta… En otras ocasiones, era debida a la escasa pendiente de las nuevas calles y, en ciertos casos, a la existencia de desniveles o a la formación precoz de socavones en algunas de ellas”… 
“Analizadas las causas que provocaban estas acumulaciones, los visitadores dictaron las medidas más acordes en cada caso”.

Así, por ejemplo, con respecto a los problemas que se apreciaron en la salida de la Plaza Mayor a la calle Ancha, escribieron y mandaron lo que sigue:
“que desde la casa de Francisca Rodríguez hasta la esquina de la casa de Antón Carnacho se "abaxe", dándole la corriente necesaria para que no se detuviesen las aguas, lo cual tendría poco gasto y se podría aprovechar la tierra que se sacara de ella”…. 
“La calle Ancha llegaba ya en esos momentos hasta la ermita de Santa Quiteria, desde donde bajaba otra vía hasta el río, la de Bartolomé Sánchez Felipe, en la que advirtieron un problema de similar enjundia, que describieron, diciendo de la dicha calle:..; “que era muy lodosa y se llenaba de agua "a cabsa de no tener corriente y de echar por ella el agua que viene por la calle Ancha". 
“El remedio buscado para dar la solución a este caso concreto, sigue D. Cosme, fue de la siguiente contundencia:... 
"que desde la entrada a la misma hasta la esquina de la casa de Sebastián Gómez de Mora, se echasen cuatro o cinco carretadas de tierra, de forma que la entrada del agua de la calle Ancha se expulsara por allí”…

Y, a esta, se añadió otra orden que resultaría pionera:… 
"en tiempo de agua por los lados della mandamos que todos los moradores de la dicha calle echen tierra junto a las paredes de sus pertenencias",... Se dictaminaba que lo hicieran con una anchura de dos pasos,... con lo cual, sin quererlo, estaban “inventado” en esa calle las primeras aceras que tuvo la Villa de Manzanares”...

“Finalmente, para conseguir que las medidas tuvieran el efecto deseado, se ordenó que no se ocupara la calle, como solían hacer algunos vecinos, que, sin ningún conocimiento, estaban echando tierra en medio de la calle, pues eso provocaba que "atajan la corriente"… “Todas las disposiciones acordadas, sigue Don Cosme, fueron pregonadas por el pueblo, tal como era costumbre, dándoles carácter de obligado cumplimiento, y requiriendo, además, y por eso mismo, a los dueños de las casas que cumplieran lo ordenado”. 

“Otro problema, no infrecuente, se advirtió en este control de los visitadores en diversas calles… y consistía en que muchas de ellas no tenían la pendiente necesaria para que corrieran las aguas, como ocurría, por ejemplo, en la “calle de Pedro Martín y del botero”. Para subsanarlo, me cuenta D. Cosme que se ordenó por los “veedores”, y con la lógica descriptiva de los tiempos, y habitual en ellos…lo siguiente …. 
“que desde la casa de Pedro Martín de la Dotora hasta el camino, se vaya sacando tierra de la calle, , "la que convenga a vista de maestros para que tenga corriente la dicha calle porque con la altura que tiene no puede correr agua ni desaguarse la calle Y esta rala y trabajosa de pasar en tiempo de ynvierno e aguas".

“Al final de la calle Ancha, tras pasar la ermita de Santa Quiteria, hacia el borde norte de la Plaza del Chorrero, siempre que llovía, se formaba un gran charco de agua, provocando un doble inconveniente para la población”…“Por un lado, dificultaba la circulación de los carros y de las personas en una vía muy transitada, ya que representaba una de las salidas naturales del pueblo hacia los campos de labranza…y, por otro lado, el agua encharcada provocaba un grave problema higiénico, pues su acumulación era muy temida en aquellos tiempos, ya que podía dar lugar a focos de contaminación bacteriana, con el lógico riesgo que eso suponía para la salud de los vecinos y los animales de carga”. 

“El curioso y drástico remedio que “idearon” los visitadores, consistió en que el Concejo comprase un quiñón, situado junto al lugar donde se estaban acumulando las aguas:… 
"donde se haga un terreno para que se recoxga el agua del dicho charco"…“Es decir, comenta el sonriente D. Cosme, …”a grandes males, grandes remedios”.

“En otros puntos del interior de la localidad, donde también se formaban charcos, pero de menor tamaño, las soluciones fueron diferentes, pero igual de curiosas,.. por ejemplo; 
“En un charco que se haze delante de la casa de Francisco Carreña muy hondo y malo" se ordenó que: “se rellenase con tablazón y piedra menuda de los terreros que estaban junto a la ermita de San Juan, de manera que la calle quedase llana y buena, y se pudiera pasar bien por ella”, "lo qua! se haga a costa de los vecinos de la dicha calle" en el plazo de treinta días”…. 

“La calle Toledo, que tenía el mismo nombre que en la actualidad, estaba, por entonces, a medio hacer, mandando los visitadores que se concluyese su construcción”… pero, como advirtieron que se formaban algunos charcos en las partes terminadas y que el agua no corría bien por ella en momentos de lluvia, ordenaron que:… 

“desde el mesón de Alonso Martín de Asensio, se "abaxe" la calle hasta llegar a unos terreros situados al final de la misma, sacando del medio la tierra necesaria para darle corriente, siguiendo el parecer de maestros y oficiales”. 

Los “veedores” afirmaban sobre la dicha calle Toledo, sigue diciendo Don Cosme, que…
“Al estar algo alta la tierra, no se podía desaguar bien, resultando la calle "trabajosa" de pasar, sobre todo en invierno y en tiempo de lluvias”….
 
Ciertamente, esta reparación era muy necesaria y perentoria, pues la calle Toledo hacia de desagüe natural del norte del pueblo… al ir hacia ella gran parte del agua que corría por las calles principales de la villa (Empedrada, Trompas, ramas de la Calle Ancha), por todo ello acordaron dar un plazo de solo cuatro meses para que se llevase a cabo la obra necesaria”.. “Otra calle que tenía un problema similar era la del bachiller Quesada (Orden de Santiago), en la cual se ordenó realizar la misma operación, del siguiente modo y manera, que:…

desde las esquinas de las casas de Francisco Sánchez de Martín Sánchez y del bachiller Quesada se "abaxe la calle e questa abaxo de la puerta de la casa de Cristoval de Morales para que pueda correr el agua lluvia que va desde la calle del mesón del bachiller Quesada porque de cabsa de no tener corriente se hazen muy mal paso e lodoso "…

“Ya hemos visto, sigue D. Cosme, cómo en algunas calles se mandaron hacer las primeras aceras del pueblo, ante su utilidad para evitar la acumulación de aguas, pero los visitadores comenzaron a indicar lo mismo en muchas calles de nueva construcción también para favorecer la circulación de los peatones:

"vaya la hazera de la dicha calle por la mano de cómo van desde la calle de Juan Diaz 
Benito a la casa de Andres Diaz, travesando los quiñones de los herederos de Pedro de Morales porque es preciso hazer casas en la dicha calle ".

“De esta forma, sigue Don Cosme, quedó mentalizado el Concejo del pueblo y, poco a poco, todo el vecindario, acerca de la virtualidad del acerado de las calles, que, ciertamente, resultaba un buen invento,…y que, si bien, había surgido como idea canalizadora de las aguas, ahora, se tomaba conciencia, por parte de todos, que reportaba otras dos cosas de mayor enjundia y calado para los vecinos…un espacio para las personas, donde transitar por las calles sin riego de atropello por algún carro (que algún que otro incidente de este tipo ya se daba por entonces)…y un espacio en la calle, antesala de las casas, que debía cuidar cada vecino, con lo que, a su vez, los paisanos se mentalizaban de la necesidad de cuidar la calle como si fuera propia”…“Quédese usted con ese último considerando social”… “La escena cotidiana de las mujeres, saliendo a barrer y fregar las aceras de sus casas y el entorno más próximo de la calle, todos los días de primera mañana, como la viva expresión de esa nueva concepción ciudadana…la necesidad de cuidar, no solo lo suyo, sino lo de todos”… 

“ Y dejemos ya, aquí, charcos y aceras”,... me insta D. Cosme a concluir el escrito actual,… “que aún nos quedan más curiosidades urbanísticas de esta brillante etapa del Siglo de Oro manzagato, para que sean consideradas en nuevos relatos.

miércoles, 17 de agosto de 2016

94). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: “PONIENDO LAS CALLES”

Y, sin solución de continuidad con el anterior relato, inicía Don Cosme este, que ha de seguir versando, según él me indica, sobre distintas curiosidades y episodios, que hubieron lugar, y se dieron, en torno a la construcción de las nuevas calles de Manzanares, cuando esta Villa, vivió su gran proceso de expansión y crecimiento urbano en el Siglo XVI”… el Siglo de Oro de Manzanares!!.... 


“Ahora, me dice D. Cosme, abundaremos acerca de cómo se diseñó el trazado de algunas calles que “nacieron” entonces en Manzanares, lo que nos permitirá saber, por ejemplo, cuales fueron los primeros nombres que recibieron algunas de ellas (casi siempre el de algún vecino de la calle en cuestión), aunque hoy son conocidas con otros nombres”. 

“Este relato, además, se basará, como los anteriores, en lo que quedó escrito por visitadores y ordenancistas urbanos, lo que, aparte de conferirle rigor histórico, nos permitirá conocer alguna de las curiosas soluciones que se daban a los problemas planteados”…

”Y he de insistirle, amigo cronista, en que los escritos donde los visitadores o los ordenadores urbanos de la Villa, relataban esos episodios, fueron lo suficientemente curiosos e ilustrativos para que yo le cuente aquí sobre ellos…como los referidos a algunas nuevas calles del ensanche norte,…. por ejemplo, cuando se escribió lo siguiente de la calle de Juan González Camacho (hoy Clérigos Camarenas), 
“la cual salía de "la casa que haze Juan Gonzalez Camacho que va a dar al cercado de Juan Sanchez Borreguero y a la casa del Carrilera"… “y hubo, al parecer, mucho disenso entre los vecinos, al no ponerse de acuerdo sobre por dónde debía seguir su trazado, por ello los visitadores zanjaron el asunto así como sigue”: 

“la vimos por vista de ojos con algunos de los oficiales del concejo y con otros oficiales de albañilería", los cuales dijeron que por donde antes estaba señalada se perdía en los solares 'y no yba bien la calle"…

Por ello, ordenaron: “que vaya a dar al cercado del dicho Juan Sanchez Borreguero y a las rayas y señales que Francisco Muñoz de Yeste hizo y señalo"… y que desde allí se abriera hasta el camino del Carrilera, continuando hasta dar con el camino de Villarta, junto al corral de Bartolomé García Serrano "lo mas directo y sin perjuicio que se pueda y no se abra ni haga la calle por otra parte so pena de cinco mil maravedíes para obras publicas de la dicha villa”…
 
“Con respecto a otras calles de la misma zona de ensanche norte, quedaron escritas otras curiosas historias, como las que ahora mismo yo le cito, continua el Sr Cosme:
“La calle "de junto al palomar de Francisco Merino" (Carrilejos), la cual se iniciaba en un solar de casa de Alonso González Camacho, ordenando los visitadores que continuase hasta llegar a otra que daba al camino de Villarta”… “Luego, en el mismo sector, se refieren a una calle que nacía en la casa de Bartolomé de Gracia, recibiendo dicho nombre, y que llegaba "a un cuerpo de la casa questa tapiando"…. “De ella, dijeron y mandaron escribir que debía continuar derecha, como quedó señalado, hasta la calle nueva que iba al corral de Bartolomé García Serrano”…

“En otros episodios de similar enjundia, referidos a este ensanche norte de Manzanares, se decían también cosas que, al lenguaje y costumbres de la época, hoy nos resultan muy curiosas, y le harán, seguro, a usted y a sus lectores, muy divertido el presente relato”…
“Por ejemplo, desde la calle Ancha, se produjo como sabemos, un crecimiento del pueblo hacia el río Azuer”…. “Y, sobre la primera calle que se construyó, más allá de la muralla, desde la esquina del callejón de la Hoz, que era, según se llamó entonces, la “calle de Diego Sánchez” (posiblemente se referían a la actual calle del Mayorazgo), los observadores dijeron y escribieron, esto:
"ques una calle que sea abierto detrás de la casa nueva de Diego Sanchez" la cual se había ahondado mucho, debido a que el citado Diego y otros vecinos, habían sacado gran cantidad de tierra de ella”…. “A todos ellos se les ordenó que en el plazo de quince días la "tornen a allanar y enparejar la dicha calle como antes estaba"… bajo pena de quinientos maravedíes, advirtiéndoles que, si no cumplían el plazo marcado, lo realizaría el Concejo a su costa y… "les ejecuten por lo que costare y por la pena"…. “Ya ve usted, me dice D. Cosme, jocoso… “ningún vecino podía aducir que no se le tenía en cuenta a la hora del cuido de sus calles…ni de que no estaba advertido si no lo hacía”.
 
“Junto, y por frente a la anterior calle, sigue D. Cosme, estaba la calle de Andrés Gracia y Hernández de Mondéjar,, que, hoy, se correspondería, posiblemente, con la Calle de las Trompas o, quizá, con la del Obispo”…. “Al respecto de la dicha calle, los visitadores, encontraron que estaba; "trancosa y maltratada de la tierra que han sacado de-lla"… ordenando al considerado culpable, un tal, Andrés Gracia de Torrenueva, que se encargase, personalmente, “de emparejarla”, ordenándose también a los oficiales del Concejo vigilar el cumplimiento de la orden y que elevaran al interfecto la correspondiente sanción si no se cumplía con lo ordenado”. 

“Desde la ermita de San Antón, al momento del ensanche urbano, ya existía una calle, llamada “de San Antón”,…y que llegaba hasta el molino de Sebastián Gómez (Hoy, calle de la Veracruz)…como a los ojos de los ordenancistas estaba en buen estado urbanístico, al respecto dictaron, únicamente, que cuando se hicieran casas nuevas "salga derecha hazia el palomar de Bartolomé Sánchez Felipe". 

“ Más abajo de la ermita, ordenaron que "se abra una calle por junto a la casa de Francisco Navarro hazia el Ria que vaya por este al palomar de Bartolomé Sánchez Felipe y la noria del susodicho lo más derecho y provechoso que se pueda y desde la dicha calle salga otra por junto a la casa de Miguel Sánchez Borreguero que vaya a dar a la calle que dizen de Miguel López pintor"…. La calle llamada "del pintor López al Río" iba a dar al cauce del Azuer, pasando junto a la huerta de los herederos de Francisco Orgaz, (en la actualidad, se correspondería con la calle Orden de Calatrava). 

“Finalmente, desde la ermita de Santa Quiteria, bajaba otra vía hasta el río, denominada de Bartolomé Sánchez Felipe (Virgen de la Soledad), "questafrente de la hermita de Santa Quiteria que va a dar al Ria"…. Enfrentada a esta calle, existía ya otra, que iba desde la ermita de Santa Quiteria hasta la de Nuestra Señora de Gracia (Hoy, calle del Hospital o de la Virgen de la Paz)…. “Esta vía urbana, que ya existía cuando la visita, se encontraba al parecer de los ordenancistas en buen estado, y no dictaron ningún mandato para repararla”.
C/ Veracruz.

“Otra zona de Manzanares, continua D. Cosme, que en esos momentos se encontraba en expansión, era como ya sabemos la situada entre las actuales calles Morago y Villarreal, extendiéndose hasta el "camino que llevan los de la Membrilla a Toledo", (pues, como también va de sabido y contado, por él se dirigían desde la vecina localidad hasta enlazar con la calle de Toledo). Al respecto de esta zona, los ordenancistas siempre hacían referencias a que las calles que llevaban dirección oriente, se prolongasen lo que preciso fuera, y lo más recto posible, hasta el citado camino"... Así, en varias ocasiones se dijeron cosas como las que siguen a continuación"::.

“De la calle de Juan de Jumilla (parte más oriental de la calle San Marcos), se pidió, únicamente,... "que se prosiguiera conforme al hilo que llevaba sin que nadie lo impidiera”. 

“De la siguiente, conocida como “calle de los quiñones de Alonso Gómez de Villaseca” (actual Anega), dijeron que: “partiendo de la casa de Alonso Sánchez de Fuentes, que siga derecha "conforme al hilo que lleva a dar al camino"…

“ Luego estaba la calle de San Juan que iba desde dicha ermita hasta la de San Sebastián y finalmente, la de Pedro Martín y del botero (San Francisco de Asís), que como las anteriores buscaba el "camino que llevan los de Membrilla a Toledo"….y, por tanto, se ordenó que se construyese para asegurarlo”…

"Otra necesidad que surgió en este barrio, fue abrir una calle perpendicular a todas las antedichas, para que se pudieran formar manzanas adecuadas, consiguiendo así una correcta urbanización”. Por ello, se ordenó continuar una calle que se llamó de Juan Díaz Benito (Molinos de Viento). Su trazado es descrito de la siguiente curiosa manera: 
"mandamos que desde la calle de la casa de Juan Diaz Benito se siga otra calle que vaya a parar a la casa de Francisco Sánchez del Pozuelo y a la huerta de Jumilla ", siguiendo el trazo que había sido señalado por Francisco Muñoz,.. “veedor de calles”,… "Este señor, experto en “ver” calles, era muy famoso entonces en nuestro pueblo, siendo uno de las personas más principales, a las que el Concejo tenía encargado el diseño de las calles y las instrucciones para delimitar por dónde se debían construir las casas”.

“Las disposiciones, dice, por último, Don Cosme, no se limitaron a las calles, sino también a los edificios…
“buscando que tuvieran el suficiente decoro, así como la seguridad necesaria”…
 
“En este sentido, y al observar, por ejemplo, los visitadores que una parte de las casas estaban cubiertas de retama "lo qua! es muy feo para un pueblo tan honrado como este y no menos peligroso", ordenaron que en los seis meses siguientes, todos los vecinos y moradores que tuvieran sus casas cubiertas de retama o atocha (esparto) debían cubrirlas de teja bajo pena de dos mil maravedíes, y si una vez cumplido el plazo "no lo hizieren ni cumplieren mandamos a los alcaldes desta villa que los compelen y apremien a que lo hagan y cumplan y ejecuten ellos la dicha pena y para que no pretendan ignorancia mandamos le sea notificado este nuestro mandato dentro de ocho días".

“Como usted vé, amigo cronista, dice D. Cosme, riéndose a carcajadas… Estos visitadores calatravos eran tan completos que no solo velaban por el urbanismo de Manzanares….lo hacían también por la urbanidad de los Manzangatos”…
Así pues..., amigo cronista,acabe usted el escrito…”que ha quedaó todico muy clarico y bien explicaoo”, que diría cualquier paisano, remata, el hoy jocoso Don Cosme, el presente relato….. que, desde ahora mismo, queda a la lectura de quien leerlo quiera o pueda…..


martes, 16 de agosto de 2016

93). RELATOS PEDROVILLARROEL. MANZANARES 1912: APRENDIENDO NORMAS DE URBANISMO


“Acabamos de conocer, inicia Don Cosme el relato, cómo Manzanares tuvo un crecimiento urbanístico inconmensurable en su particular “Siglo de Oro”…pero, querido reportero, aquí se puede decir con propiedad, y en dicho de nunca mejor dicho, aquello de que ”no es oro todo lo que reluce”…“Ese desmesurado proceso de crecimiento urbano, sobre todo en sus inicios, tuvo mucho y bastante de anarquía y de problemas”…


“El descomunal aumento en unos pocos años de la actividad económica y comercial, y en un poblado que, entonces, era todavía de un tamaño bastante pequeño, dio lugar, más pronto que tarde, a muchas protestas y quejas de los vecinos, ante la creciente dificultad que encontraban para circular por el nuevo casco urbano… y a la algarabía que comenzó a resultar cotidiana en una aldea muy tranquila hasta entonces”. …

“Y eso sucedía, y era así, por diferentes causas y razones de distinta enjundia y solución” “Por un lado, muchas calles se diseñaron excesivamente estrechas y poco adaptadas a las distintas actividades comerciales e industriales que estaban desarrollándose con una gran rapidez en Manzanares… y que requerían de su exposición al público para su venta”….. “Por eso, la constante ocupación de esas vías urbanas y plazas públicas -ya de por si muy exiguas- por los puestos y tenderetes,.. que colocaban, en cualquier sitio que encontraban los tenderos y comerciantes….y el escaso cumplimiento de otras normas urbanísticas elementales, a la hora de hacer calles y viviendas, comenzó a originar problemas bastante importantes a la economía local y a la convivencia ciudadana”…. 

C/ Ancha.
“Y gran parte de esa anarquía urbana, había comenzado dos siglos antes, como ya se contó en estos relatos, sigue D. Cosme, y me refiero, claro está, al momento en que las gentes de Manzanares decidieron, por cuenta y riesgo, demoler la muralla que definía los límites del primigenio casco urbano de la antigua aldea”.. .“Aquellos paisanos, no solo derribaron el cercado, sino que reutilizaron sus piedras de manera precipitada, y con muy poco rigor en el orden urbano, para nuevas construcciones… incluso, se aprovecharon restos y partes de sus muros para cimentar, sustentar o apoyar, en ellos, las nuevas casas que se construyeron, sin norma alguna que controlase esas actuaciones y, en algunos puntos del pueblo, eso resaltaba como dificultad para las nuevas construcciones próximas, dos siglos después”. “Pero estaba claro que nuestros paisanos del XVI, todavía no habían aprendido de aquella experiencia….quizá, como reminiscencia de aquel comportamiento de sus antepasados, o por el propio carácter emprendedor y decidido que siempre caracterizó a las gentes de Manzanares, lo cierto fue que, en los primeros años de aquel transformador siglo XVI, los “herederos” de la aldea amurallada, decidieron de nuevo, y una vez más,… por si mismos, y “sin encomendarse ni a Dios ni al diablo”, iniciar muchas de las nuevas construcciones del nuevo ensanche que tuvo lugar en Manzanares durante su “siglo de oro”…. 

“Y eso motivo que, ese desarrollo urbanístico, resultase bastante anárquico, sobre todo en sus comienzos,… lo que, sin más remedio ni dilación, llevó a la Orden de Calatrava a poner, y valga la redundancia, querido reportero, “orden en el asunto”… 
“Por todo ello, sigue D. Cosme con su diserto, en el año de gracia de 1540, durante la estancia en Manzanares de los visitadores calatravos… que habían venido hasta esta Villa de Manzanares, para observar y controlar el estado y el avance de las obras existentes en casi todo el pueblo… estos observadores debieron quedar sorprendidos, y no de forma grata precisamente, del desparpajo y heterodoxidad de los manzagatos en la manera cómo estaban construyendo y levantando sus casas y sus tiendas”…

C/ de la Hoz.


“Y, ante lo presenciado, dictaron de inmediato unas normas urbanísticas, de obligado cumplimiento, con ánimo de rectificar algunos de los desmanes urbanísticos observados, en las calles y casas, que habían provocado, “por su poco conocimiento”, nuestros impetuosos antepasados, en los primeros años de la expansión urbana de Manzanares”… 

“Y es bueno, continua D. Cosme su perorata, que usted sepa, aquí y ahora, para que luego también lo conozcan sus lectores, que esas normas de construcción, conllevaron la primera y auténtica regularización urbana que tuvo Manzanares”… “Fue la primera vez en que el rigor y el conocimiento arquitectónico se aplicó en Manzanares, aunque eso no tiene mucho de extraño, por que en casi todas las villas y lugares del hispano territorio ocurrió más o menos lo mismo y, más o menos, en los mismos tiempos”… 

“Y vale la pena, por su curiosidad, y por que quedaron escritas…y, por tanto, son historia y no leyenda, que yo le deje a usted, ahora, parte de aquellas normas que esos visitadores calatravos dictaron a las autoridades manzagatas y a sus vecinos”. ..
“Aquellos visitadores, y muy en concreto, los que pasaron a la historia escrita de aquellos episodios en nuestro pueblo, Don Frey Iñigo de Ayala y Don Frey Alonso Ortiz, indicaron, por ejemplo, ante los que sus asombrados ojos observaron en Manzanares , cuando aquí llegaron”…lo siguiente:

"questa villa se va poblando e augmentando vecinos cada día" y los que se van haciendo casas "no quieren dar de sus tierras lo que es menester para calles y si lo dan es lo menos que ellos pueden y a los precios que quieren"….

Este hecho, seguían comentando, condicionaba todo el espacio urbano de la localidad y, además de hacerse contra toda lógica constructiva, se estaba haciendo en contra de las leyes del Reino de España, lo que, ciertamente, no era baladí, aunque se tratase de Manzanares (dice con sorna D. Cosme)…y, por todo esto, los citados visitadores, remataban este que fue su primer escrito a este respecto de normativas urbanas, de la siguiente manera:

"porque la justicia puede tomar para hazer calle publica de cualquier casa o heredad de vezino la cantidad que para ello juera menester".
“El proceso regulador que quedó establecido, desde entonces, tenía todas las garantías precisas para que las construcciones se desarrollasen según el ordenamiento dictado….los vecinos, por ejemplo, eran quienes elegían dos personas… “reconocidas, de criterio y de “buena ley”… que, bajo juramento, tasaban el valor del terreno a ocupar, para la concreta construcción que allí se pretendiera….pagando luego el Concejo, a sus dueños, la cantidad acordada”. 
“Como otra norma de carácter general, y ante la estrechez en que habían quedado muchas de las nuevas vías urbanas, por la “usura” con que bastantes paisanos “aumentaron” los metros cuadrados de sus viviendas adyacentes,… me ha parecido oportuno que traiga usted al relato, por su curiosidad y valor histórico, el como los visitadores plasmaron en sus escritos y normas, como habría de regularse el tamaño (anchura) de las calles,… ordenando lo que sigue:…



"que de aquí en adelante se ovieren de hazer sean de treinta y cinco o cuarenta pies de ancho, que quepan dos carros holgadamente uno que vaya y otro que venga"… 
“Es decir, sigue Don Cosme, con su conocida sorna y retranca….también por primera vez, se decidió que por las calles de este pueblo las gentes y los carros, circularan tal cual su voluntad decidiera, en una o en otra dirección… y sin chocarse!!,…. termina su ocurrencia D. Cosme con una risotada”.

Y quede aquí terminada, amigo reportero, la presente crónica…que ha sido ya de bastante para hacer ver su propósito, el como, momento y manera en que las cosas del arte de la construcción y el urbanismo, empezaron a tener un punto de rigor técnico…dicho en manzagato….que, a partir de entonces, se hicieron “con conocimiento”…

Y queden, para siguientes relatos, algunas otras curiosidades sobre este proceso de construcción de aquel “nuevo Manzanares” del Siglo de Oro


sábado, 13 de agosto de 2016

92). RELATOS PEDRO VILLARROEL. "MANZANARES, 1912: UN SIGLO DE ORO… EXPANSION Y CRECIMIENTO



“Visto lo más importante del cómo y el cuando se fue concretando para la historia local, la nueva y coqueta Plaza Mayor de Manzanares, -inicia D. Cosme su siguiente relato-,… le invito ahora a conocer, querido reportero, como en su entorno, y más alla de las mondadas murallas, fue, al mismo tiempo y cadencia....creciendo y creciendo, la Villa de Manzanares, en un desarrollo urbanístico tan espectacular, que cambió totalmente su fisonomía a lo largo y ancho de ese siglo XVI”. ..“A este respecto, va de sabido también, que esta expansión urbana resultó imperativa para Manzanares, puesto que el poblado casi cuadruplico sus gentes en el curso temporal de ese siglo de oro... pasando de tener unas 200 casas, a mediados del XIV, a más de 600 en 1579….tal como nuestros notables escribieron entonces al hablar de este pueblo”…

“Este gran desarrollo urbanístico se concretó, sobre el terreno, en el alargamiento de las calles radiales del casco antiguo, más allá de lo que fueron sus murallas… y en la creación de nuevas calles concéntricas, paralelas o perpendiculares en los espacios, inicialmente descampados, que se extendían por fuera de las susomentadas murallas”… “También, sigue Don Cosme, la expansión urbana de aquel Manzanares, como resulta bien lógico, fue desarrollándose desde los límites que marcaban las vías de comunicación de acceso a la villa”,…”y es de hacer notar que, en dos lugares del solar manzagato: la zona sur-este, que da a la Membrilla y a su camino,… y en la zona Suroeste que limita el Azuer, Manzanares no pudo crecer mucho en su caserío, dado que, en el primer caso, los propios límites de las Encomiendas de Santiago y Calatrava y las eras meridionales que tenía Manzanares, (por detrás de su Castillo)…y, en el segundo caso, el propio curso del río Azuer, hacían imposible nuevas construcciones”…

“Así las cosas y la cuestión… con los imperativos de la geografía y de los condominios, como factores condicionantes, los ejes de expansión, desarrollo y crecimiento de este pueblo manzagato, sigue D. Cosme su vibrante perorata, fueron, en esencia tres… 

“El primero de estos núcleos de expansión, se desarrolló hacia el oriente, por fuera del contorno este de lo que fue la muralla del antiguo casco urbano, y se extendió, en dicha dirección, hasta el actual ”Camino de la Solana”... y, en dirección sur a norte, desde el tramo oriental de la Calle de la Prensa, ,más allá de lo que fue puerta oriental del cercado, hasta lo que es hoy Calle de las Olivas”…“En el limite sur-oeste de este núcleo de desarrollo, frente a la Plaza del Castillo, se construyó, en este Siglo XVI, una “Casa de la Tercia”, con el fin de dar soporte a todas las tareas administrativas, de almacenaje y recaudación de la pujante Encomienda manzagata, ya que el Castillo, y sus dependencias, habían quedado, a esas alturas, pequeñas e insuficientes para ese menester”…“Y, sigue Don Cosme,…. “las dos largas fachadas laterales de esta Casa de la Tercia darían origen a sendas largas calles paralelas, que serían, ya para siempre, acervo histórico de este pueblo.. la calle Villarreal y la calle de la Tercia, que se extendieron, en su desarrollo hacia el norte de la Villa y fueron, según crecían, dando morada, en bonitas casas solariegas y palacetes, a muchas nobles familias de entonces,.. sobre todo en la primera de las dichas calles, ya que, en la segunda, las viviendas, desde sus orígenes, fueron más modestas, indicando que acogían, en general, a gentes de rango más humilde, como fueron, por ejemplo, los labriegos y campesinos que estaban a la orden de muchas de las nobles mansiones de la antedicha calle Villarreal …En esa parte de la expansión noreste del pueblo, fueron surgiendo por entonces, y más tarde,.. zonas urbanizadas y caserío, asentados sobre otras calles paralelas a las dos anteriores.. como la del Toledillo, la de la Cruz de Toledillo, la de Cañameros y la de San Juan, donde existió una Ermita con el mismo nombre, y la calle de la Virgen de Gracia,.. a cuyo final más norteño, quedaba por entonces una plazuela, más bien un descampado, donde se enseñoreaba desde primeros de ese Siglo XVI, la Ermita de la Virgen de Gracia”…

El segundo eje de crecimiento del pueblo en esa época, continua D. Come, se expandió hacia el Noreste, y se mezcló enseguida con el anterior, al cortarlo perpendicularmente en su desarrollo… que consistió en el alargamiento de algunas radiales del antiguo casco urbano, como: Empedrada, Doctor y Monjas…, que se continuaron, en su largura, y en misma dirección, hacia el actual camino de La Solana (en aquel tiempo del Siglo XVI, conocido como el “Camino que va de Membrilla a Toledo”) con unas nuevas calles, construidas entonces, y que responden, respectivamente, a los nombres actuales de San Marcos, Anega y Monjas”…“La calle más meridional de este segundo eje expansivo, quedó representada por la Calle de La Prensa, vía urbana que, extendiéndose desde el inicio de la Calle del Carmen, llegaba hasta el Camino de La Solana, dejando durante su recorrido, en su acera norte, la zona donde surcaba la muralla de Manzanares, por su parte sur-oriental,.. y, en su acera sur, al propio Castillo”… “En este segundo eje de crecimiento del poblado, quiero resaltarle, aquí, amigo reportero, a la calle Morago, creada durante ese ciclo expansivo de Manzanares, en el centro de este segundo núcleo de desarrollo, al cual cruza de parte a parte… y su importancia reside en que, en su trayecto, viene a enlazar, y a unir, a los tres núcleos de expansión y desarrollo, que tuvo este pueblo durante su Siglo de Oro”…



 “Y esto es tal cual se lo cuento, pues si bien se fija usted, querido cronista, esta calle de Morago, en su recorrido, que va desde el final de la Calle Villarreal, (arteria central del primer núcleo expansivo)… surcará la Plazuela de las Monjas por su contorno oriental, cortando y dando límites a las Calles Monjas, Doctor, y Anega,…para, continuando su trayecto, hacer lo mismo con las calles Empedrada y San Marcos, hasta llegar, en su otro extremo, a unirse con el comienzo de la calle Toledo, límite, como veremos, del tercer espacio de crecimiento urbano de Manzanares en ese Siglo XVI”…. “Naturalmente, cualquiera que entienda algo, o este interesado en el Urbanismo, se dará cuenta enseguida que esta relativamente pequeña vía urbana, habría de convertirse en un punto Central del poblado, y de inevitable transito entre sus núcleos vitales más importantes, la Plaza Mayor, la Plaza del Castillo y la Plaza de la Virgen de Gracia” 

“Y, finalmente, sigue D. Cosme, existió un tercer núcleo de expansión de Manzanares,que desde el contorno septentrional de la muralla, se desarrolló hacia el norte de la Villa, en torno a un eje viario central, la calle Ancha….que, prolongando a la más antigua calle que tuvo este pueblo, la Calle del Carmen, desde el contorno oeste de la Plaza Mayor, se extendía hasta la llamada “Plaza del Chorrero” en las cercanías de la Ermita de Santa Quiteria”…“Este eje central de la Calle Ancha, a lo largo de todo el proceso de crecimiento y expansión de esta parte norte del poblado, se vio cortado sucesivamente, a manera de “capas concéntricas de cebolla”, por una serie de calles perpendiculares a ella, empezado por las calles de Mayorazgo y Trompas, constituyentes de la primera capa, y en donde se construyeron mansiones de algunas de las familias más ricas y nobles de aquel Manzanares, como los Quesada, los Corchado o los Trompos”… “Esta primera “capa”, de este núcleo norte de expansión urbana, adyacente al antiguo amurallado del Lugar, fue, como va dicho, continuándose, sucesivamente y en el tiempo, a lo largo de todo ese Siglo XVI... y en tiempos posteriores, por varias capas concéntricas,... que tornaron descampado en territorio urbano, creándose nuevas calles, que terminaban,...en su trayecto a poniente, desde la Calle Ancha, en la Calle del Río o Camino de Daimiel…y en su trayecto oriental, desde la misma calle Ancha, terminaban abocando en la Calle de Toledo”…

“Este núcleo expansivo quedaba cerrado, al norte de la villa, por una “última capa”… la denominada antiguamente “calle de los Serranos”, que incluía a las actuales calles de la Virgen de la Soledad y a “la calle del Hospital” (Virgen de la Paz)….. y, en las capas intermedias, quedarían para la historia del pueblo, calles de historias propias, como las de: San Antón, con su Plazuela… donde está ubicada la Ermita que lleva el nombre del mismo santo, patrón de los animales,…las calles de Carrilejos, Camarenas, Lopez y Pedrero, Bolaños (hoy Veracruz) y así, varías más, hasta cerrarse el núcleo de crecimiento, en su limite norte, con la anteriormente citada calle de los Serranos”…. “A todo lo largo de la Calle Ancha, se desarrollará, desde entonces, una gran parte de la actividad comercial e industrial de la Villa, algo en lo que esta arteria central de ese núcleo expansivo de Manzanares seria, ya para siempre, competitiva con las otras vías más comerciales y populosas del pueblo: la calle Empedrada, la calle de la Cárcel y la Calle Toledo”... “También, en la citada Calle Ancha, se elevó en tiempos sucesivos, la Ermita de la Veracruz… hacia su parte media, estuvo instalado el Tribunal local de la Santa Inquisición y, a su final, en ese siglo XVI, tuvo su casa y mansión uno de los personajes más dignos de consideración que ha tenido este pueblo en todas su historia, Don Sebastian Gomez de Rabadan,.. benefactor máximo de la villa, que sustentó financieramente la construcción de la fachada plateresca de la Parroquial y otras de sus dependencias, así como también participó, del mismo modo, en el desarrollo de la antedicha Ermita de la Veracruz y de la de Santa Quitería, situada frente a su casa.

Y, en todo este crecimiento urbano de Manzanares, desarrollado en sus más grandes términos, durante todo ese particular Siglo de Oro que aquí disfrutamos, querido reportero, quiero mencionarle también, por que es de ley hacerlo, que nacieron, o conocieron su mejor época,… las mansiones más regias y los palacetes de la Villa,… como la de los Merinos, la del Marquesado de Salinas, las de los Quesadas, la del Conde de Casa Valiente y, en fin, de casi todas los más nobles casas que en esta villa hubo”..”y, permítaseme decir, para acabar, sigue D. Cosme, que, como en muchas otras cosas de todo lo de este pueblo, sus casas se construyeron también de buena manera y materia….de lo que dejaron constancia los notables de la Villa, en las Relaciones Topográficas de Felipe II, de 1579, cuando, refiriéndose a las calles de Manzanares, escribieron lo que sigue:,… “las casas y edificios que se hacen, las casas principales son de cuatro cuartos de piedra y tapias y cal y yeso con sus corredores, y los materiales que para esto hay en esta villa”…. “hay casas de ayuntamiento y carnecerías y pósito, buenas, conforme al tanto de la tierra”. 

“Y de usted, aquí, por concluido este relato, -concluye Don Cosme-....pues va de cumplido en su pretensión de informar a sus lectores de cómo y donde creció este magnífico pueblo, durante su Siglo de Oro... dejando para otros relatos, curiosidades, anécdotas, episodios y sucedidos más específicos,… que se dieron, y se contaron, en torno, y durante, a todo este proceso de desarrollo de urbano de Manzanares”...


lunes, 8 de agosto de 2016

91). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: “PONIENDO LA PLAZA"


Se ha contado en el anterior relato, por el Sr. Cosme, que el alzamiento de la nueva Parroquial de la Villa de Manzanares, condiciónó un gran espacio abierto, en torno a esa magna construcción, que sería aprovechado, inmediatamente, para crear una Plaza…la Plaza Mayor de Manzanares, que habría de constituirse, a la postre, como el nuevo centro urbano y vital de la Villa”…”mucho más amplia que la Plaza del Castillo, y que cualquier otro de los muy pequeños espacios que las estrechas callejuelas del primitivo casco urbano dejaban entre si, como podía ser la actual pequeña “plaza del matadero”, donde se supone estaban ubicados la mayoría de los edificios públicos comunes del Lugar"... "Se consideró enseguida, por el Concejo de Manzanares y por los regidores calatravos, como el solar más idoneo de la Villa, para ubicar en sus contornos los citados edificios públicos, algo que convirtió, también de inmediato, y como va dicho, a la nueva Gran Plaza, en el Centro vital de la recién creada Villa de Manzanares”, comenta Don Cosme al iniciar el relato”

“Y así fue que, a la vez que muchos obreros levantaban, día a día, la magnífica Catedral de la Villa, otros obreros y artesanos iban, de un lado a otro, por los otros contornos de la Plaza, mientras construían los que habrían de ser, por ejemplo, el nuevo Ayuntamiento y los Juzgados”…”Imaginarse, hoy, el espectáculo diario que debía vivirse alli todas la mañanas, con la llegada de las diferentes cuadrillas de obreros,… los carretones tirados por mulos, portando materiales de construcción para las distintas obras,… el polvo y ruido generado en esas construcciones,…en fin, todo el bullicio y trasiego de gentes y materiales, que condicionaron varias obras, en mismo tiempo y lugar, resulta –sigue D. Cosme- igual de sencillo, que hacer lo mismo acerca de la ilusión, y esperanza de futuro, que esas gentes de Manzanares y el resto de vecinos, (que seguro acudían, casi todos los días, a observar la evolución de las obras), estarían sintiendo al percibir la magnífica transformación de su poblado”…. “Y sabemos, continua D. Cosme, que,... ya en esa época, se construyó, allí, entre esos inmuebles, el nuevo Ayuntamiento de Manzanares, que sigue siendo el mismo que hoy tiene este pueblo, con el título de Casa Consistorial en su frontispicio,.. y de la misma manera otros edificios básicos, como la audiencia, almacén de pan, carnecería, herrería y alguna que otra tienda".... "En el centro de la Plaza, se hizo una construcción peculiar, una especie de “rollo de piedra labrada” con graderíos… y, en 1540, tal como nos ha llegado en escritos, que yo le aporto a usted aquí para que sean incluidos en su relato, por su curiosidad y por su valor histórico -me dice el Sr. Cosme-….se dictó una orden para que esta Plaza tuviera otros elementos, característicos y comunes a cualquiera de las plazas mayores castellano-manchegas: los soportales"...

 "En concreto, los visitadores mandaron al Concejo de Manzanares que, en plazo de dos años, se hicieran soportales "en toda la redonda della de doze pies de ancho" con su cama o base y sus corredores o cámaras superiores "como cada uno quisiere hazer ". Se dio libertad a que los pilares fuesen de piedra o de madera, según "la posibilidad de cada uno", instando a los alcaldes ordinarios para que apremiaran a los vecinos que tenían casa en la Plaza y, así, asegurar que se cumpliera la orden, a la vez que también el Concejo quedaba emplazado en su responsabilidad de construirlos en los edificios públicos"... "Las recomendaciones para las mejoras urbanas no se limitaban, como va dicho, a los edificios públicos y a las autoridades… sino también a los particulares”. Ejemplo de ello, es la advertencia admonitoria que, en 1577, los visitadores hacen al paisano Alonso Rodrigo, que no había cumplido el mandato que se la había hecho, de “construir unas verjas y antepechos en el corredor de su casa que salía a la plaza”, por lo que ordenaron a los alcaldes que le obligaran a realizarlos, bajo la nada despreciable pena de multa de 4 ducados, si no lo hacía”

"En la nueva Plaza, continua su discurso D. Cosme... desde comienzos del Siglo XVI, fueron surgiendo, poco a poco, los principales edificios de la población, que sustituyeron los antiguos lugares habilitados a esos efectos. Por ejemplo, es sabido que, en los origenes del Lugar, las reuniones y actos del Concejo se llevaban a cabo en la parroquia primitiva, avisados sus miembros al tañido de las campanas de la dicha Iglesia, como ya vimos en otros relatos. En aquella época las reuniones del concejo solían ser “abiertas” a los pobladores, y a ellas acudían casi todos los vecinos. Por tanto, la Iglesia era un lugar apropiado, pero, con el tiempo, se buscó un lugar más concreto y con más posibilidades de confidencialidad,… parece ser que en la actual Plaza del Matadero, para reuniones exclusivas de los miembros del Concejo. Ese local se había quedado antiguo y pequeño, construyéndose, en las primeras décadas del siglo XVI, la Casa Consistorial, indicándose en esos escritos de visitadores de 1540 que: "se ha fecho aora de nuevo e es muy buena y honrada y esta en muy buen sitio de la dicha plaza"…..

En un principio, el local de reuniones del Concejo se instaló en la planta baja del inmueble recién construido, pero al tener que utilizarlo, además, como Audiencia Pública, pues la que existía antes, también era muy pequeña y se encontraba muy deteriorada,… se decidió ubicarla allí, al tiempo que se construyó una planta superior, donde se ordenó reinstalar el ayuntamiento, para lo cual, tal como quedo escrito, y por eso hoy lo sabemos, sigue D. Cosme, fue preciso "acamarar y repartir sus piedras altas ", quedando, así, su disposición, de la siguiente manera:... “Al entrar, se apreciaba a la simple vista, pintado, un crucifijo en la pared del frente de la Sala, para las oraciones antes del comienzo de las juntas, y en un hastial, situado al mediodía de la sala, estaban pintadas las armas reales y dos salvajes, al igual que ocurría en la Audiencia”. "Luego, a comienzos del S. XVII, se construyeron tres escaños de madera con respaldos, uno pequeño para los alcaldes ordinarios y dos a los lados de la mesa para los regidores del Concejo”... “En la sala, también había un archivo, el cual estaba cerrado con tres llaves, repartidas entre tres oficiales del Concejo, los cuales debían estar presentes cuando se procediera a su apertura, no pudiendo delegar en persona alguna”….. “A través de una puerta de barandilla, construida de madera de pino torneada, se accedía a un corredor que daba a la plaza, cuyo suelo estaba enladrillado, contando con balaustres de madera torneados y unas antepuertas de ripias, para guardar del sol” ... “Este corredor era utilizado por los oficiales del Concejo, para contemplar los espectáculos taurinos o de teatro y juegos que se desarrollaban en la Plaza, así como, también, para notificar y dar noticia y razón a los vecinos de los decretos y edictos que se proclamaban por el Concejo, la Orden o el Rey”.

“La Audiencia pública, como va dicho, se habilitó en la planta baja del edificio, y era "una pieza baja muy buena", contando con una reja grande de hierro volada en la ventana que daba a la plaza". "La funcionalidad de este edificio era la de impartir justicia,… debiendo resolver los pleitos y querellas, tanto de carácter civil como criminal, de lo que se encargaban los alcaldes ordinarios”…. “Dentro se hizo una divisoria, con un una reja de madera, entre el lugar donde se hacía, propiamente, la audiencia, y en donde se situaban los escribanos públicos"…, "Aquí, existía una mesa grande de madera de pino y un escaño de madera”. “En el frontispicio de la sala estaban pintadas las armas reales con las figuras de dos salvajes a los lados”. “La sala estaba enlucida y blanqueada, a base de yeso, y en la pared de enfrente existía una alacena donde se guardaban los papeles y legajos administrativos, actas, etc”…. “Por una escalera de madera se subía al Ayuntamiento, quedando, así, comunicados ambos". "Bajo las escaleras, se habilitó una sala pequeña, que, en años de necesidad y penuria, se usaba como calahorra y almacén del pan, disponía de dos puertas, una a mano derecha, por donde se almacenaba el pan a repartir… y otra, que daba a la plaza, por la que se repartía a los necesitados, cuando lo precisaban”….


“En 1540, la carnicería estaba situada en la plaza, pero era "muy estrecha e mal hordenada" (carnecería y matadero, estaban entonces en el mismo edificio)…. poco apropiada para una población de la importancia de Manzanares, por lo que se ordenó la construcción de un matadero de mayor tamaño y limpieza”. “Los visitadores, mandaron que, en la parte de atrás de la carnicería, donde había un terreno sin habilitar, se aprovechara a los efectos, lo que se relató de la siguiente manera….. "alli se haga la dicha Carnicería de la anchura y largura que pareciere a los oficiales del Concejo, dexando el dicho sytio un corral cercado para donde se maten las reses y que la puerta desta carnicería este a la bue/ta de la calle que sale de la plaza la qua! se haga sobre muy buenos cimientos de cal y canto".

“La antigua casa del alholí, o pan, que así se llamaba a las panaderías, se encontraba próxima a la antigua plaza, pero al construirse la nueva Plaza Pública, se decía de ella en esos escritos…."esta desamparada y sola"…. lo que suponía inconvenientes a los vecinos, a lo que se sumaba la inseguridad de un elemento tan importante, como era la reserva municipal de cereales, que se almacenaba en sus dependencias”…. “Por ello, se ordenó, y quedo así escrito, que se…. "haga la dicha casa del pan del pósito sobre la dicha carnicería sobre maderas muy gruesas que puedan sostener el pan que agora tiene el dicho pósito"…. “El pósito se debía construir, pues, con buenas maderas y un tejado a dos aguas, sigue D. Cosme,…. siendo pagada la mitad de la obra por el Concejo y la otra mitad por la cámara del propio pósito, con los ingresos que obtendría de la venta del trigo”…. “Las obras se hicieron tal y como se había ordenado, aunque se cambió el lugar de ubicación, indicando años más tarde, cómo la carnicería estaba situada debajo del pósito, e.. "hízose en un lugar donde se dice era la cárcel vieja"... indicando, así, de manera indirecta, donde estuvo ubicada esa antigua cárcel…La puerta del pósito era grande, de quicio, con postigo fuerte y encima de ella, por la parte de la plaza, estaban colocadas las armas reales en piedra, contando con varias columnas de piedra labrada”… “En sus paneras se almacenaban los cereales, que se prestaban a los labradores en la época de siembra, contando Manzanares, en 1577, con 6896 fanegas de trigo”….”Tras su construcción, y por los malos olores del matadero adyacente, se ordenó el traslado de éste a otro lugar más apropiado: el corral del concejo, situado en el camino del Monte Viejo, junto a la ermita de Santa Quiteria”….
 
“En 1540, también había en la Plaza una herrería, bien reparada”, …ordenando en sus escritos los visitadores…. que se construyeran una o dos tiendas "para apeo del concejo contando que no sean herrerías, porque se escusa el peligro de fuego"…. Viendo el negocio que suponía para el Concejo, instalar y controlar varias tiendas en la plaza, construyeron cinco,… una de las cuales dependía directamente del Concejo y el resto de sus oficiales, los cuales las arrendaban a altos precios, obteniendo importantes beneficios”….. “Cuando, en 1577, varios moriscos granadinos asentados en Manzanares, intentaron establecer sus negocios en la Plaza Pública, el Concejo limitó el número de establecimientos a cinco, defendiendo los intereses de la oligarquía local, en detrimento de una posible competencia”, motivando uno de los escasos episodios de insolidaridad manzagata para con esa población"..."pero, habiendo sucedido, de justicia es contarlo, para dejar meridiano que “en todas partes cuecen habas” –sentencia D. Cosme”… “Por este motivo, los comerciantes moriscos tuvieron que desplazarse a una calle situada en las afueras, donde establecieron sus negocios de verduras, frutas, especias y ropas tomando por dicha causa, la dicha calle, el nombre de calle Zacatín… que significa "mercado de ropa" en algarabía (árabe hispano),… el cual nombre, todavía conserva en la actualidad”.

“Como la villa quedó sin un espacio específico para cárcel, pues en su lugar, como se ha visto antes, se habían construido las carnicerías, los visitadores mandaron, a comienzos del siglo XVII, que se hiciera una cárcel pública, con aposentos altos y bajos, en los que estuvieran separados hombres y mujeres”. “Para hacerla, tal como quedo escrito y por eso hoy lo sabemos…. “se utilizaron unas tiendas que confinaban con la audiencia, y la casa de Francisco Sánchez de Carrión, situada junto a ella, tasándose su valor, que se pagó de los propios del Concejo”….. “La nueva cárcel, tenía dos puertas fuertes y en la segunda de ellas, situada en el portal, se colocó una reja de tirante”….. “En la planta baja, había tres aposentos para los presos, junto a una habitación para el alcaide…y una cocina, mientras que en la planta alta se construyeron otros dos aposentos, y dos corredores, uno de los cuales estaba atajado (cortado), para transformarlo en capilla”…. “Contaba con un corral y una caballeriza, con sus puertas y cerraduras, ... y, mediante una reja fuerte, se comunicaba con la Audiencia para que los presos pudieran hablar a través de ella”….

“Y terminemos aquí el relato, amigo cronista, pues es ya de bastante para hacerse una idea de cómo se fue haciéndose, y creciendo, la Plaza de este gran pueblo, en el tiempo en que tuvo a bien hacerse… completando así, usted y sus lectores, el conocimiento que ya tenían adquirido, sobre la construcción de su elemento más importante…su magnífica Catedral”….

90). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: NUESTRO SIGLO DE ORO.



…”Y es ahora, dice Don Cosme, dando comienzo al nuevo relato, que llega el momento de comentar sobre aquello que sucedió en Manzanares, a lo largo de ese brillante tiempo hispano, que fue dado a conocer al mundo entero como el “Siglo de Oro”,…”periodo magnífico y glorioso para la literatura, el arte y el progreso de la España patria, pero que, en realidad, y en lo que se considera fue su trayectoria temporal completa, abarcó más de esa centuria del Siglo XVI, ya que, convencionalmente, se data su inicio en 1492, año en que terminó la reconquista cristiana de la península ibérica… y se establece su final, entrado el Siglo XVII”. …

Y, desde luego, continúa Don Cosme,… “si en casi todos los lugares y villas de la hispana tierra de entonces, resultó adecuado el termino “aurífero” para definir esa espléndida etapa de tiempo,… en muy pocos lugares, como en Manzanares, se ratificó el calificativo como cierto y nada exagerado”….”Y eso, prosigue D. Cosme, voy a intentar reflejarlo, para usted y sus lectores, en el diserto que ha de conformar este escrito…y que, ya le adelanto que, por el número e importancia de los aconteceres, sucedidos y logros que en este pueblo ocurrieron, y que quedaron para siempre en su particular historia, nos ha de ocupar bastante,.. habiéndonos de limitar, en este, a un sucinto resumen, más o menos cronológico, de todos esos importantes avatares, que engrandecieron y transformaron de manera absoluta este solar manzagato”…

Virgen de Altagracia.

“Ya hemos conocido, dice D. Cosme, que en las primeras décadas del siglo XVI, se asistió en este poblado a un fuerte crecimiento económico, y que, este, fue acompañado de un notable aumento demográfico,…y, hay que decir, por que es de ley histórica el decirlo, que ese progreso se facilitó por varias y muy diferentes causas”: “Por supuesto, la estabilidad y tranquilidad que comenzó a reinar en toda España al terminar la guerra contra el moro, fue una de las razones principales...pero, localmente, en Manzanares tuvieron gran importancia: una sucesión de años de buenas cosechas,… la desaparición o atenuación de las terribles epidemias de peste o viruela, que lastraron mucho a la humanidad manzagata en la anterior Edad Media,... el nada desdeñable aumento del precio de los productos agrícolas, que trajo consigo la llegada a España de los metales americanos,…y el incremento sustancial en la demanda de productos artesanales, que necesitó la creciente población de Manzanares.. que si a principios del XVI, era de 1.500 almas, llegó a las 4.125 al terminar dicha centuria.. y que de las 200 casas de 1352, pasó a las 600, contadas en 1579”… “Esto último, como también sabemos, llevó aparejado el aumento y expansión excéntrica del espacio urbano, tras el “mondado” de la muralla, creándose la nueva Plaza Mayor, nuevo centro vital del poblado, en torno a la también nueva iglesia parroquial, la Catedral de Manzanares, a la que hay que considerar, sin duda alguna, como el primero de esos importantes cambios y logros que se dieron a dar en ese “Siglo de Oro” de Manzanares”…”que se comenzó a construir allí, como va de sabido, a finales del siglo XV… y cuyas obras iniciales se prologaron hasta el año de gracia de 1520, cuando fue trasladado allí, a su recién terminado altar, el Santísimo Sacramento, por la máxima jerarquía eclesial de la Villa, D. Martín Sánchez Manzanares, desde la vieja y primigenia parroquia de la Calle del Carmen a esta nueva y grandiosa catedral,… que fue inaugurada, un año después, bajo la advocación de Nuestra Señora de Altagracia, cuya imagen fue traída a este pueblo, ese mismo año, desde Alcala de Henares, por el mentado párroco Martín Sánchez Manzanares”, . “Mientras, y casi a la par, en la parte más norteña del pueblo, se estaba construyendo otra Ermita, la de la Virgen de Gracia, cuya cofradía, históricamente, competiría siempre, y siempre de modo sano, con la Catedral del pueblo por el patronazgo y sede de su Virgen de Altagracia”…

El Carmen.

Y hemos dicho, si usted se dio cuenta, y añado yo, que bien dicho,… Villa, y no Lugar, por que parece que fue unos años antes, en 1512, cuando los católicos reyes del Reyno de España, seguramente instados a ello por el activo Concejo de Manzanares y su emprendedora población, avalaron definitiva y decisívamente, lo acordado el 10 de Octubre de 1480, entre la Orden de Calatrava, Comendador y Concejo de Manzanares… y otorgaron, el privilegio de Villazgo, al, hasta entonces, Lugar, lo que confirió, automáticamente, de jurisdicción propia a Manzanares, eliminando su dependencia almagreña”.. “El título de villa eximida, implicaba, además de la citada independencia de la cabeza de partido, competencias para ejercer toda la jurisdicción ordinaria y de primera instancia.. e incluía competencias para litigar en nombre propio a través del procurador síndico (que, como cualquier Villa, tuvo desde entonces Manzanares) y para establecer determinadas cargas e impuestos y pedir créditos, siempre avalados por los bienes comunales”…

“La construcción de la nueva Iglesia, supuso la aparición concomitante de un espacio abierto en el interior de la población, que habría de constituirse en la nueva Plaza Mayor y, también, en el nuevo centro vital y distribuidor de Manzanares, sustituyendo al de la Plaza del Castillo, que se había quedado pequeño y excéntrico al creciente poblado”…”En esa nueva Plaza Mayor de Manzanares, poco a poco, se fueron ubicando y construyendo los nuevos edificios de naturaleza pública, algo que, también, nos dio por cierto y seguro, sigue Don Cosme, algún escrito de los visitadores calatravos, cuando, por ejemplo, en 1510, refieren aceptar los motivos del Concejo para no reparar la vieja audiencia, que se encontraba situada en las proximidades del castillo, posiblemente en lo que hoy es la Plaza del Matadero…: "vimos la audiencia de la dicha villa la qual esta mal adererezada, en la qual no mandamos hazer cosa alguna por razon que hezisteis relacion que la aviades de hazer en la plaza que esta junto a la yglesia nueva que ahora hazeis ".

Veracruz.

“Este espacio, la, hoy, Plaza de la Constitución, concretó la formación de un centro urbano moderno, en el que se centralizaron las diversas funciones básicas de la localidad: religiosa, judicial, administrativa y comercial. En las primeras décadas del siglo XVI, de ese “Siglo de Oro” manzagato, a la par que la Catedral, se construyeron allí los edificios oficiales de la villa: audiencia, casa de ayuntamiento, carnicería, alholí (almacén del pan) y herrería, junto a varias tiendas particulares”…”Y, en los medios y postreros años de esa centuria del XVI, continua Don Cosme su discurso, como usted ya sabe, por que yo se lo conté para estos mismos relatos, la Catedral de Manzanares fue remodelada y magníficamente acrecentada en sus tamaños, valores y riquezas patrimoniales y arquitectónicas, por mor, como ya también sabemos, de su ideólogo formal y principal arquitecto, Enrique Egas “el mozo” y de los exquisitos entalladores locales, “hermanos Ruiz Elvira”, a los que, cabe recordar, se debió el precioso retablo que engrandeció esta Parroquial,…A más de las donaciones benefactoras de las familias más nobles de la Villa, como esos Merino Morales, que, aparte financiar la construcción de una de sus capillas interiores, en otro episodio histórico de ese “Siglo de Oro” manzagato, acogieron en su mansión de la Calle del Carmen a la Santa Teresa de Jesus y del Carmelo, el día 14 de febrero de 1575”… “Y habrá de citarse en este resumén de ese Siglo de Oro de Manzanares, que siempre será escaso, otro episodio histórico que atañe a su magnífica Iglesia, el del pavoroso incendio accidental, tras la caída de una vela, que destruyó el Altar Mayor el día del Corpus de 1571.” 

Y, sigue Don Cosme,.. “En todo ese Siglo XVI, no en vano llamado de Oro, y menos aún en Manzanares, las construcciones de nuevas casas y mansiones, más allá de la “mondada” muralla, estuvieron a la orden del día…y alargaron y alargaron, las calles del antiguo casco urbano, que se expandió y se expandió, mucho más allá de lo que fueron los límites del antiguo cercado y, además, se fueron creando nuevas y nuevas calles, adyacentes al mismo, paralelas y perpendiculares, como: Trompas, Mayorazgo, Villarreal, Toledo, Ancha y un largo etc…que transformaron completamente la estructura y fisonomía de la también nueva “Villa de Manzanares”...Se construyó, por ejemplo, y ya en la segunda mitad de ese Siglo XVI, una “Casa de la Tercia”, al lado del Castillo, para poder llevar a cabo todas las actividades administrativas, financieras y de almacenaje, propias de una Encomienda pujante, ya que las dependencias interiores del Castilo resultaban claramente insuficientes en esas fechas…Y, claro está, sigue D. Cosme, que quedan por contarse muchas y muchas curiosidades, más específicas, de todo ese proceso de expansión y crecimiento, pero habrán de quedar para otros capítulos de estos relatos, pues aparte de exceder, muy en exceso el de este, no nos dejarían espacio, para mencionar en este que, también en ese Siglo XVI, se construyeron muchas de las mansiones de la nobleza de este pueblo, como esa de los Merino, anteriormente citada….Que, en la parte final de ese Siglo, se fundó el Convento de los Carmelitas descalzos, en 1584, …allá y en los mismos terrenos, en donde estuvo ubicada la primitiva Iglesia Parroquial… y que, en el año de 1592, y dando con ello nominación a esa histórica calle, se funda y construye el Convento de las Monjas de Clausura de La Inmaculada Concepción, otro de los emblemas de la Villa, desde que fue fundado,… como también lo serían varias de las Ermitas históricas del pueblo, cuyos orígenes datan de los finales de ese Siglo de Oro, cuando eran simples humilladeros,… como la Ermita de la Veracruz, la de Santa Quiteria, hoy conocida como Virgen de La Paz o la de San Gregorio, hoy ermita de San Blas…

“Y concluya aquí el relato, amigo cronista, que ya va bien de datos y eventos, para justificar eso del Siglo de Oro de Manzanares…preciso será, de seguro, considerar en otros por relatar, el desarrollo de muchas otras cosas, referidas a las vicisitudes que se vivieron en Manzanares durante todo ese tiempo, del que este relato, ha sido un mero índice descriptivo”,…“Quede, pues, anunciado aquí, con el propósito de ser cumplido por usted y por quien le comenta todo esto”.


miércoles, 20 de julio de 2016

89). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: CRECIMIENTO Y PROGRESO



“Don Cosme ha querido poner una pausa en los relatos que, sobre la historia inicial de su magnífico y glorioso pueblo de Manzanares, este reportero les cuenta luego por aquí… para, ahora que los reanuda, hacer énfasis en que, éste, el que tendrán oportunidad de leer, da inicio a un nuevo ciclo de crecimiento, progreso y esplendor del Lugar de Manzanares… que, prosigue, alcanzará, en su desarrollo la categoría de Villa, a principios del Siglo XVI, y durante el que se desplazará el centro vital de la aldea, situado hasta entonces en esta Plaza del Castillo, a la que fue, desde ese tiempo y hasta ahora, Plaza Mayor de Manzanares, albergando la nueva y magnífica parroquial, construida en uno de sus contornos, donde habría de quedar para siempre, como emblema y símbolo genuino e imperecedero de Manzanares, enfatiza con enorme vehemencia y convencimiento, el Señor Cosme”.

“En anteriores relatos, continua Don Cosme, hemos conocido que, tras un siglo de conflictos y altercados, en esa fecha que habrá de quedar marcada para siempre en la historia manzagata… ese 10 de octubre de 1480, la Orden de Calatrava tuvo a bien adjudicar a Manzanares un término jurisdiccional propio y bien delimitado…anunciándose, ese mismo día, esta buena nueva al concejo y a todos los aldeanos del poblado, que fueron convocados, a dicho fin, en esta Plaza del Castillo, donde ahora estamos, al rebato de las campanas de la Iglesia primitiva de la Calle del Carmen, por el Comendador y los alcaldes ordinarios, Juan Hernández y Alonso Gómez Moreno”. 

Como también va de sabido, la extensión de ese territorio que conformaba la Encomienda de Manzanares, no era muy grande, pues se limitaba a un círculo de unos ocho kilómetros de radio alrededor del poblado, excepto en la parte lindera con Membrilla; donde era, por razones de proximidad, una simple lengüeta de tierra, mucho más pequeña, pero de gran importancia, por que allí vivieron siempre los ancestros más ancestros de la nueva aldea, en esos enclaves de Argamasiella so la Membriella, el Cerro del Moro y la Argamasiella de Pilas Bonas, donde cultivaban la riquísima vega del Azuer, en la parte meridional de Manzanares, desde tiempo inmemorial, y que habría de servir para el necesario sustento inicial de los primeros calatravos que se instalaron en nuestro suelo para construir el Castillo…

En cualquier caso, el lugar de Manzanares siguió dependiendo de Almagro, donde se tomaban todas las decisiones importantes en el ámbito administrativo, recaudatorio y judicial y el hecho de que, por entonces, aún no existiera Procurador Síndico en Manzanares, demuestra la falta de competencias de la aldea naciente para defender sus intereses comunitarios y su territorio”….”Pero eso no fue óbice, sigue D. Cosme, para que en 1483 una nueva oleada de colonos, al ser conocedores de la legitimación potestativa, delimitativa y jurídica que la Orden de Calatrava acababa de otorgar a Manzanares, comenzasen a llenar el poblado de nuevos vecinos, que llegarían casi a triplicar su número de habitantes en la centuria siguiente” … “Y así es, tal como ahora le cuento, continua Don Cosme su increíble exposición, llena de datos y cifras,… que hoy conocemos con seguridad, por que quedó escrito por sucesivos visitadores de la Orden de Calatrava, que muy a principios del XVI, el creciente Lugar de Manzanares estaba ya habitado por unos 1.500 habitantes, cifra que llegaría a los 4.125 al terminar la centuria y que de las doscientas casas que había en 1352, se alcanzaron las seiscientas en 1579... 

“Dado ese fuerte incremento demográfico muchos de los recién llegados, a finales del Siglo XV, tuvieron que edificar sus casas fuera del recinto amurallado, pues el casco urbano primigenio, acotado por la cerca, quedo insuficiente -como también va de sabido- para acoger a una población que, en el momento de construirse la muralla no llegaba a los 1000 vecinos. Es muy posible que, para esa fecha clave de 1480, la muralla estuviera ya muy “mondada” y casi desaparecida, ante la presión demográfica.. que, un siglo después, ya habría cuadruplicado la población manzagata, respecto a la que existía en los tiempos de la construcción de la muralla.





“Poco a poco, sigue Don Cosme su brillante discurso, el espacio urbano de la aldea aumentó más allá de la cerca, primeramente en lugares próximos a las, entre 3 a 5 puertas, que la dicha muralla tuvo en origen, y luego en la ampliación, por alargamiento, más allá de donde terminaban en la muralla., de diversas calles, como la Calle Monjas, Calle del Doctor, Calle Duran o Empedrada… así como, extendiéndose a partir de la Plaza Mayor, nuevo centro distribuidor del pueblo, y sustituto del anterior de la Plaza del Castillo, que al final de ese Siglo XV, se había quedado pequeño y excéntrico, ante el crecimiento poblacional y urbano del Lugar de Manzanares ”…”Y así fue también, sigue D. Cosme, que en ese nuevo centro urbano, las pujantes, emprendedoras y, cada vez más numerosas gentes de Manzanares, plantearon a los regidores calatravos la creación de una nueva y gran iglesia parroquial, lo que fue acogido, de inmediato, de manera muy favorable por la Orden Calatraveña, que dio enseguida licencia y maravedies para su construcción… para esa obra ingente, que habría de cristalizar en la magnífica “Catedral de Manzanares”, y que se comenzó a construir ya a finales del siglo XV”…

”Y esto, también lo sabemos a la ciencia cierta, dice D. Cosme, pues en un escrito del año de gracia de 1495, los visitadores de la Orden de Calatrava… que aquí llegaron y escribieron, sobre cosas de este pueblo, entonces solo Lugar, referían al respecto de la nueva Iglesia que las obras ya estaban comenzadas, recomendando los susodichos visitadores al entonces mayordomo de la iglesia, esto que le trascribo, para el relato, por su histórico carácter: "vos mucho os encargamos la obra de la yglesia que teneys principiada trabajes como vaya adelante pues que el pueblo a Dios gracias esta crecido e la ha bien menester "…. En 1500, los visitadores indican y escriben….que la iglesia "que teneys comenzada esta ya en buenos principios", siendo grande el deseo de todo el pueblo de que la obra siguiera con la mayor celeridad…. Advirtiendo, eso si, que como el gasto era alto, si no se conseguían más ingresos "seria imposible poderla llevar adelante". Por ello, de acuerdo Orden de Calatrava y Concejo de Manzanares, se decidió que unas eras, propiedad del susomentado Concejo, utilizadas entonces para emparvar el grano, pero que estaban creando bastante polémica en el Lugar, ya que provocaban, en palabras de los visitadores… "ruidos y debates" en su uso por los vecinos, fueran divididas y se "vendieran por pedazos a personas particulares de dicho concejo dexando asi algun pedazo de las dichas eras ... para los necesytados del pueblo", utilizando los ingresos devenidos por la venta para que la "yglesia fuese acrecentada.

Y de igual modo, sigue Don Cosme, en esos decisivos ultimos 20 años del siglo XV, en que Manzanares comienza una de sus etapas de mayor esplendor, concretamente en el año 1484, se crea en Manzanares, al inicio de la Calle del Carmen, frente al Castillo y frente a la antigua parroquial, el primer hospital que tuvo este pueblo, siendo su fundador, quien, a la sazón, era también Comendador del Lugar, Don Alonso de Ávila, el cual lo dotó, como quedó de sabido en escritos de entonces “de ciertas rentas para sus gastos de mantenimiento”. Al parecer, fue gestionado en un principio por la iglesia parroquial, pero luego se acabó creando una cofradía que fue la encargada de su administración y mantenimiento. La capacidad del hospital primitivo de Manzanares, en sus primeros tiempos, era de: “cuatro camas de madera”, contando, además, entre sus bienes con: “nueve mantas y seis sábanas viejas, otra manta obrada, unos manteles y una colcha vieja.”…. Además, había: “una caldera buena para hacer la comida a los pobres acogidos en él, un armario donde almacenar la ropa y un cubo para sacar agua del pozo”. El hospital es descrito, entonces, con cierto orgullo, como una casa "muy buena y capaz", perfectamente adaptada a sus funciones, que contaba, además, con “tres cuartos largos, dotados de salas y aposentos, y una vivienda alta”…. En el primero de los cuartos , a mano izquierda según se entraba al edificio, se levantó un altar para decir misa a los enfermos… a continuación había una sala donde se acogían o curaban los sacerdotes, y después otra destinada al tratamiento y curación de los seglares”.

”Ya sabe usted, que desde siempre, la Iglesia tuvo mano, dice con sorna indisimulada D. Cosme”…. “El segundo de los dichos cuartos, se encontraba frente a la entrada, y era utilizado como vivienda del hospitalero, mientras que en el tercero se hallaba una cocina y un aposento para los pasajeros pobres. También había un buen patio central y, en él, un bonito pozo con su brocal,. El inmueble se completaba, según quedó descrito en escritos pretéritos, con un corredor y un portal grande”.

Y asi, dice Don Cosme, de usted fin al relato aquí,… que acaba de relatar un fin de Siglo, el XV, con un Manzanares en pleno crecimiento y ebullición, pero que habría de dar paso, calendario obliga, al todavía más glorioso que fue para Manzanares, Siglo XVI, y de cuyas vicisitudes tendremos ocasión y largura para seguir hablando en sucesivos relatos