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¡ Bienvenido/a a este blog !.

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Todo cuanto vas a encontrar en él, es una muestra de cariño y admiración a un padre, MELCHOR DÍAZ-PINÉS PINÉS, uno de esos tantos padres del mundo que creen en la familia y luchan por ella, que aman a su tierra, que la trabajan y reivindican con constancia. Es posible que los manzanareños más jóvenes pudieran encontrar en el blog algunos hechos, sucesos, curiosidades, costumbres que ya han desaparecido, que quizás hayan escuchado de sus antecesores ó, simplemente, que no conocen y puedan resultarles de interés.

¡ Nada más, amigo/a !. Gracias por estar con nosotros, con su familia y su sempiterno recuerdo.

HERMANADAS.

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M A N Z A N A R E S, en La Mancha.

miércoles, 17 de enero de 2018

143). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: “HOSPITALES MUERTOS”… EN EL SIGLO XVII.

Vamos ahora, querido cronista, a considerar como fue la evolución, en la centuria del XVII, de aquellos primeros hospitales de Manzanares,… citados, tal cual sigue, en las Relaciones Topográficas ordenadas por Felipe II en 1575:


….“hay en esta villa tres hospitales: el uno de Nuestra Señora, que lo fundó el comendador Alonso de Ávila habrá ochenta años poco más o menos, y le dejó cierta renta que al presente valdrá mil reales poco más o menos. El otro de San Juan, que lo fundaron los cofrades que hay de esta cofradía, y no tiene más renta de las limosnas que les dan. El otro es de Santiago donde se reciben mujeres pobres naturales, y no tiene más renta de lo que le dan de limosnas”…

En este pueblo, -sigue Don Cosme- la crisis de ese siglo de penurias que fue el XVII, se apreció sobre todo en la segunda mitad de la centuria, pues, como hemos conocido ya, y a diferencia de lo que sucedió en otras villas próximas, en las primeras décadas del XVII, la villa de Manzanares de la Mancha, vivió, y estuvo, todavía bastante nutrida de grandes acontecimientos y sucedidos... Y algo parecido, ajustado a esta temporalidad, y con variopintas curiosidades, sucedió con estos hospitales que tenía la villa en el momento de iniciarse la centuria del XVII…y que habían sido relacionados en 1575, como va de dicho, a la orden expresa y determinante del Rey Felipe II….

Los más pequeños, y peor dotados, de estos sanatorios, que eran: el de San Juan y el de Santiago, se sustentaban a base del limosneo de los paisanos, y de algunas dotaciones aisladas de gentes más pudientes, por lo que no pudieron resistir el embate de la crisis y terminaron desapareciendo, más o menos avanzada, esa centuria del XVII, algo que habrá usted supuesto, mi querido reportero, a la vista del título que le propuse para este relato, apostilla Don Cosme …Y acerca de las vicisitudes –continua- que hubieron lugar en la triste evolución de ambos hospitales, hasta su “fallecimiento”, no hemos sabido, ni conocido casi nada, excepto algunas cosillas y curiosidades, que, ahora mismamente, pasaré a contarle con el más grande y sumo de los agrados, …

Interior Ermita San Juan  y Hospital del mismo nombre.

Con respecto al primero de los comentados, -continúa Don Cosme- el Hospital de San Juan, cabría citar que estaba integrado en la Ermita del mismo nombre, como ya conocemos por otros relatos…y también quedó ya dicho, que toda esa construcción (Ermita y Hospital) se ubicaba en la esquina de la calle que lleva su mismo nombre, San Juan, con la de la calle Monjas... El Hospital de San Juan, desde su nacimiento, atendía, sobre todo, a los niños de Manzanares de aquella época… que sufrieron, frecuentemente, los embates malsanos de múltiples y diversas epidemias,…. que, por entonces, hacían grandes estragos entre la población infantil, como: la viruela, el sarampión, la polio, la peste o la disentería…”…. “Y de este hospital de San Juan, que solo se mantenía a base de limosnas, poco más se sabe, aparte lo ya citado… aunque parece que no duró mucho tiempo abierto, cesando su actividad sanitaria en una fecha indeterminada, pero posiblemente anterior a que se alcanzase la mitad de esa centuria del XVII, por carencia de los más elementales recursos financieros…y, a partir de entonces, cerrado el Hospital, solo quedaron activas en ese inmueble las actividades de la Ermita, que se ha mantenido, ahí, hasta hace solo un año, 1911, en que, por su estado ruinoso, el emprendedor alcalde actual de este pueblo de Manzanares, Don Antonio Rubio, decidió transformarla en una escuela pública, que llevará, mientras dure como tal, el mismo nombre de San Juan…pero eso es otra historia,… de otras historias que habrán de contarse, dice Don Cosme.
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Con respecto al segundo de ellos, el Hospital de Santiago…que fue, de los dos, el que más tiempo sobrevivío, existe algo más de información.. que, sobre todo, por su curiosidad, le citaré a continuación para el relleno del presente relato….

Este hospital de Santiago, -me comenta Don Cosme- se dedicaba a la atención de mujeres pobres… y, según consta en escritos de una inspección llevada a cabo por unos visitadores de la Orden de Calatrava en 1638,… estaba ya en ese momento en un estado de franco deterioro…Por esa época, se le conocía como “Hospital de la Misericordia”, y estaba ubicado en la calle Real…. “que viene del camino de Almagro, cerca de la Plaza”…Según se contó por esos visitadores:… “tenía un cuarto a su entrada y otra sala al lado izquierdo,… donde existía, protegido por una gran reja de madera, un altar con la “imagen del santo entierro”… que procesionaba en los viernes santos de por entonces…..Esta imagen, estaba custodiada en una caja cubierta de madera de pino, con una bayeta negra por encima, cubriéndola…En dicha sala -sigue Don Cosme-, antes del altar, había una lámpara que, dada la precaria situación, solo se prendía de noche, por lo que los visitadores instaron a los cofrades a cargo del hospital, la siguiente e ilustrativa curiosidad recomendatoria,..“que pidieran limosna por las calles los días necesarios y por las parvas en tiempos de agosto para tenerla encendida de día y de noche”…

D. Inocente Hervás Buendía, Parroco entre 1904 a 1911.

En este hospital de Santiago, o de la Misericordia, que tanto da, -sigue D. Cosme- los visitadores advirtieron que el resto de sus aposentos (altos y bajos) estaban en estado de ruina, algunos sin techo…y, en todo caso, inservibles… escribiendo acerca de ellos lo que sigue…“en grande peligro y esta mucha parte della ynavitable”... 

En este estado de cosas, las mujeres ingresadas tenían que hacinarse en la sala del santo entierro...y, como usted supondrá –continua Don Cosme-… poco se podía hacer en este hospital, salvo rezar, por la salud de las desdichadas allí ingresadas…pues, aparte la imagen del santo entierro, ya comentada,… los escasos bienes que quedaban en el inmueble, en esa inspección de 1638, eran… tal como quedó reflejado en el informe, los que siguen:… “dos crucifijos: uno de ellos colocado en un tabernáculo cubierto por un velo de tafetán verde…y otro, más pequeño, que se usaba para los entierros”…también se citaba “una imagen de bulto de Nuestra Señora de la Soledad, unas andas de madera, un estandarte de damasco, una corona de plata, un vestido de damasco blanco para Nuestra Señora (donado por “la capellana” María Ruiz), otro vestido de damasco verde, una camisa de Ruan para vestir la imagen y, por último, unos manteles para el Altar Mayor…Es decir, no se recogía ningún bien de carácter sanitario…, registrándose, en la dicha inspección, que las únicas aportaciones dinerarias de este Hospital de la Misericordía eran:… “cuatro escrituras de censo; una contra Francisco García Redondo, de 9.600 maravedíes; otra contra Francisco Martin, de 8.500 maravedíes; una tercera, contra Juan Martin de Mora, que era la más cuantiosa, y se cifraba en 21.000 maravedíes…y, por último, una cuarta, contra Francisca Díaz, viuda de Juan Sanchez, que ascendía a un total de 6.800 maravedíes”…

Pero –sigue Don Cosme- los mismos visitadores calatravos que dan cuenta de estos censos, comentan en su informe, a renglón seguido, que:… “El rendimiento de los censos se ha gastado y consumido en la celebración de su festividad y en otras cosas”..

Es decir, dado que estos censos, y las limosnas,… que constituían los únicos ingresos, ya se habían gastado,..no resultó extraño, a los ojos de los visitadores, cuando revisaron las cuentas aportadas por el mayordomo del hospital, Juan Diaz Carnicero, que estaban comprobando y registrando una situación financiera inviable…pues en el balance contable del citado mayordomo, se daba cuenta de unos ingresos totales de 12.325, maravedíes, frente a unos gastos que ascendían a 15.438 maravedíes;… es decir, existía un déficit de 3.113 maravedíes….. No se sabe bien si fue que los visitadores consideraron esto como determinante para dar “cerrojazo” definitivo al Hospital de la Misericordia,... o bien que fuera la durísima crisis de años posteriores, la que terminase de liquidar su actividad…pero lo cierto fue… que la situación del Centro se deterioró aun más rápidamente, hasta motivar su desaparición en fecha no bien determinada de ese Siglo XVII que estamos comentando por aquí…

Y de usted, así, por terminado este relato, querido escribano y amigo, que ha versado acerca de aquelllos hospitales de Manzanares, que sucumbieron a la penuría de un Siglo de penurías,…. para dejar abierta la expectativa de un siguiente escrito… que habrá de versar sobre el único hospital que aun se mantuvo pujante y activo en esta gloriosa villa de Manzanares, a todo lo largo y ancho del tiempo que duró toda esa centuría del XVII…aclarando de antemano…que, en esto del tiempo, aunque se trate de Manzanares, las cosas son igual de exactas en todos los sitios…No hay mal que cien años dure…ni siglo que menos de cien, pero tampoco de más de cien años, dure…concluye jocoso, Don Cosme

sábado, 13 de enero de 2018

142). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: UNA TORRE DE CATEDRAL

“Mi querido amigo, inicia Don Cosme este nuevo relato, acabamos de ver como en ese Siglo XVII que estamos comentando, la Catedral de Manzanares se adornó con un majestuoso retablo mayor, un coro y unas magníficas capillas, adquiriendo el aspecto final que, más o menos, hoy podemos contemplar y admirar…Pero aún hubo otro elemento paradigmático de la Catedral de Manzanares, que estaba por aflorar a la luz de la historia y a la mayor gloria de Manzanares…y ese elemento “nació” y se desarrolló durante esa centuria del XVII…. no sin grandes cuitas y avatares, que dificultaron su construcción… pero, a pesar de ello, como muchas otras cosas de este magnífico pueblo, terminó consolidándose en uno de sus principales emblemas… un referente inmenso, la más grande y extraordinaria elevación arquitectónica de la, por entonces, villa de Manzanares…Me refiero, como usted habrá supuesto ya, visto el título que elegí para el relato, a la emblemática y hermosísima Torre que culmina este Templo…elevada, como un faro, a los cielos de este pueblo egregio.…Y es que, ciertamente -prosigue Don Cosme-, en el Siglo XVII comenzó la construcción de la esbeltísima torre que vino a coronar de manera majestuosa la grandeza de su Catedral.. ...y es, por ello, claro y apropiado al caso, el dicho de:…. “a tal Catedral, tal Torre”….


Sin embargo, la génesis y el proceso constructivo de esta Torre icónica…ese elemento distintivo de nuestra Catedral, y de Manzanares, no fue nada sencillo, como ya sabemos por relatos precedentes,… realmente, fue un proceso bastante desconocido en muchos de sus avatares…largo, complejo y lleno de problemas, que se prolongó toda la centuria del XVII, hasta su concreción definitiva, bien entrado el Siglo XVIII”…

“Como tantas otras cosas referentes a la reforma de nuestra primigenia Iglesia Parroquial (hasta que fue convertida en una Catedral, por el ingenio y la determinación de Enrique Egas “el Mozo”) -sigue Don Cosme-, la idea de trocar la torre que aquella primera parroquia tuvo en sus orígenes de 1520, por otra más acorde a las nuevas magnitudes del Templo, empezó a forjarse a finales del Siglo XVI….Y es que, como va dicho, la magnificencia adquirida por el Templo de Manzanares, tras la ampliación de su crucero, dejaba muy pequeña esa torre primigenia”… “Esa idea, ya esbozada, vino a dinamizarse y concretarse, de manera definitiva, tras el pavoroso incendio del día del Corpus de 1571, que destruyó la cabecera de nuestra reformada Catedral”…“Se hicieron necesarias obras inmediatas, no solo tendentes a la reparación de las enormes riquezas consumidas por el fuego, sino también para dar mayor seguridad, ventilación y fuerza de soporte a la previa ampliación en altura y anchura de la Iglesia primitiva”. .. “La solución aprobada a esos efectos fue la construcción, unos años después del incendio, de esa bonita galería superior que rodea toda la Catedral, obra que consiguió aligerar considerablemente el peso que soportaban las cerchas de su cubierta… que, hasta entonces, descansaban directamente sobre las bóvedas, con evidente mayor peligro de hundimientos”… “Esta nueva construcción, también mejoró mucho la ventilación de las cubiertas y bóvedas de la Catedral, facilitando su conservación y mantenimiento”…“y, además, de mejorar todas esas condiciones estructurales, la construcción de esta galería sobreelevó toda la cubierta y el primer piso de su primitiva torre…lo que vino a incrementar la percepción de pequeñez de la misma, cuando se la veía integrada en el magnifico e inmenso conjunto de la ampliada Catedral de Manzanares”…

“Quizá –sigue Don Cosme- por esa percepción de pequeñez,… y, animado por lo seguro y fuerte que quedó el edificio de la Iglesia con esa galería superior,….alguien, anónimo y desconocido, seguramente pensó que esa galería permitiría soportar una estructura vertical más grande y de mayor peso que la que tenía la primitiva parroquial de la Plaza Mayor… y, con esa idea en mente, proyectó la magnífica Torre que hoy tiene la Catedral de Manzanares… 

Lamentablemente, salvo que aparezca algún legajo que nos hable de ello, por el momento no tenemos constancia histórica, ni de las razones, ni de la persona que tuvo la idea de su diseño”… “Uno –sigue Don Cosme- podría verse tentado a pensar que fue Egas el Mozo, quien diseñó esa nueva torre, para terminar de configurar el templo recreado por él mismo años antes…pero no hay nada que avale esa posibilidad…es más, los retrasos habidos en la construcción de la nueva Torre, nos hablan de un comienzo de la misma cuando ya Egas había muerto,.. 

“En fin, que permanece en el terreno de la incógnita histórica, quien ideó esta maravillosa estructura gracil y vertical…como si existiese un pudor misterioso, que impidiera revelar el nombre de quien tuvo la osadía de “pinchar” el cielo azul de nuestro pueblo con esa artística aguja, emblema e icono de Manzanares, que coronará su Catedral, por los siglos de los siglos”…. sentencia Don Cosme. 




Y es que -continua-, mientras se terminaba la galería superior, a finales del Siglo XVI, el Concejo de Manzanares y su Iglesia establecieron un nuevo contrato con los maestros de obras de nuestro pueblo, Juan de Arenas y Alonso Fernández Camacho, que habían participado en la construcción de la citada galería, para que continuasen, a renglón seguido, con las obras de construcción de la nueva torre...De hecho, parece que las iniciaron, muy a finales del Siglo XVI, o a muy a principios del XVII…quizá se construyó solo la base de la nueva Torre, encima del cuerpo cuadrangular de la antigua, aprovechando la primera parte de sus escalinatas,…Esa escalera de caracol del primer cuerpo de aquella antigua torre de la parroquial, -dicea Don Cosme- ha quedado, así, para la posteridad, como mudo y único testigo de lo que fue aquella pequeña torre primitiva…y hoy podemos contemplar su relieve en el exterior de la fachada norte de la Catedral, como una construcción circular, que se une a la base de la nueva torre,… en un punto de esa fachada que nos indica el sitio exacto donde las escaleras de la primitiva Torre de la Parroquial, se continúan con las de la nueva torre de la Catedral, una hermosa, amplia y cómoda escalera interior, que llega hasta el Campanario…. 

Sin embargo, al poco de comenzar a construirse la base de la que habría de ser nueva torre –prosigue Don Cosme- ocurrió una grave disputa entre el Concejo, el mayordomo de la iglesia y los maestros de obras, que terminó en un juicio, al tiempo que las obras se paralizaron por completo….. Esta disputa, fue el resultado colateral e indirecto de otro pleito, que comenzó en 1602, planteado por los hermanos Ruiz de Elvira contra el Concejo y la Iglesia de la villa… “Los Ruiz de Elvira, encofradores del retablo del Altar Mayor, como usted ya sabe, hartos de no recibir el pago pactado, decidieron recurrir a la justicia…y como quiera que, en las estipulaciones del contrato de obras del retablo, quedaba meridianamente claro que el Cabildo y el Concejo no podían iniciar obra alguna en la iglesia, sin haber dado carta de finiquito a los entalladores, las obras de la torre se paralizaron “sine die”… 


La justicia, siempre se tomó su tiempo en sentenciar…. fueron pasando los años, sin que se pudiesen reanudar las obras de la Torre, motivando un nuevo conflicto, por incumplimiento de contrato, entre los maestros de obras, Juan de Arenas y Alonso Fernández Camacho contra el Concejo y la Iglesia de Manzanares….La cosa –sigue Don Cosme- se enconó de tal manera, que acabó con el encarcelamiento de los dos maestros constructores, parte del Concejo de Manzanares y el mayordomo de la Iglesia,…Poco hemos conocido de cómo terminó ese trabado conflicto, aunque por algún escrito sabemos, hoy, que sus protagonistas estuvieron en la cárcel por lo menos doce años, ya que en 1622 aún continuaba el pleito judicial”...

Luego, en años posteriores a ese 1622 –continua Don Cosme- no existen noticias o escritos que se hayan conocido sobre la nueva Torre, hasta el año 1656, fecha en la que parece estar datada la reanudación (casi el inicio) de las obras para la construcción de la que llegaría a ser esta deslumbrante Torre de la Catedral de Manzanares…Y posiblemente esa fecha de reanudación de las obras es correcta, pues sabemos que en esa año de1.656, se efectuaron reformas en el entorno de la “Capilla del Perulero” donde comenzaba la torre vieja…en escritos antiguos de ese año, quedó recogido textualmente, lo siguiente:…: "para que esté de prestado la Pila del Bautismo en la Capilla de San Miguel”…posiblemente, con el fin de prevenir daños en la misma, durante las obras de la Torre..…obras que, seguramente, por las dificultades económicas que provocó la gran crisis de la segunda mitad del XVII, se dilataron mucho en el tiempo, concluyendo en fecha indeterminada de la siguiente centuria del XVIII….. cuando quedó definitivamente terminada esta bellísima y perfecta aguja que apunta y perfora el azulísimo cielo de este pueblo de cuento que es Manzanares de la Mancha…. 


Valga por último, y para terminar el relato, -dice con énfasis Don Cosme- describir con palabras sentidas, pero apropiadas a su esencia y conformación, como es esta Torre icónica de la Catedral… que se deja ver en la llanura extensa de la Mancha, para cualquiera que se acerca hasta esta villa….y que también deja ver, pero desde su altura, el magnifico espectáculo de su caserío, de las planicies que… a colores verdes, ocres y amarillos, circundan este maravilloso pueblo de Manzanares de la Mancha….
Está Torre, ya terminada, quedó compuesta por varios cuerpos diferentes, formando un todo casi perfecto de elementos sucesivos, y progresivamente afinados, que confieren al conjunto final una esbeltez y gracilidad sublime.. ..Es esta de la Catedral de Manzanares -concluye solemne Don Cosme-, una torre alta y refinada… de apariencia firme y, a la vez frágil, airosa y esbelta…. El primero de sus elementos es una base cuadrada de piedra, que se eleva algo más alto que las naves de la Catedral; el segundo cuerpo, octogonal y aventanado, es el del Campanario…(¡¡Ay, el tañido de las campanas de la Torre de Manzanares!!.. tan indeleble, entrañable y característicamente unido a la historia acústica y particular de este pueblo)… y, luego, un tercer cuerpo, el del Reloj, dispuesto de cuatro esferas correspondidas con la base de la Torre… que quedan cubiertas de una bonita pizarra circundante, con unos pequeños departamentos en igual posición que las esferas, que también aparecen cubiertos de la misma pizarra;..el cuarto cuerpo, es un alto y airoso templete, con ventanales y un balconcillo que lo rodea.. y, finalmente, el quinto cuerpo, está formado por pequeños departamentos, en la misma posición que las esferas del reloj, continuándose en una airosa espiral, en forma de capirote, (conocida entre los paisanos, como “el nazareno”), ambos, también cubiertos de pizarra-,…En la punta del capirote, sobre una bola que representa al mundo, se alza al cielo de Manzanares, firme y poderosa, la parte culmen de esta Torre emblemática…una Cruz de hierro de ochocientos kilos de peso, símbolo de la cultura cristiana, que se pregonó por siempre en esa Catedral, desde su creación…..hasta que el tiempo y el destino de la humanidad manzagata así lo determine!!...concluye, solemne y enigmático, Don Cosme.

lunes, 1 de enero de 2018

141 RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: LA CATEDRAL COMPLETA POR DENTRO.

Aún estábamos -Don Cosme y este reportero- en el interior de la Catedral de Manzanares, absortos todavía ante la maravilla lumínica de su Retablo Mayor... y, puesto que aun quedaba un rato para que diera comienzo la misa…. “Resulta un buen momento para que yo –inicia así Don Cosme este nuevo relato- le comenté otras cosas y sucedidos del Siglo XVII, en torno a este gran Templo de Manzanares”…. Con todo lo maravilloso que tiene este escenario del Retablo iluminado -sigue Don Cosme- hemos de aprovechar el escaso tiempo que nos queda, para dar contenido al nuevo diserto… y base a lo que indica su título…pues fue en el transcurso de ese Siglo XVII, que estamos considerando, cuando quedó, más o menos completado, al aspecto que hoy tiene el interior de este Templo

“Y sabemos ya, sigue Don Cosme,…que, en la centuria anterior, habían sido creadas las tres capillas laterales del lado del evangelio de esta Catedral, pues quedó así escrito y afirmado en las Relaciones Topográficas de Felipe II del año 1579…donde se decía:.. “en esta villa hay una iglesia parroquial cuya advocación es de Santa María de Altagracia, en la cual hay tres capillas: la una de la advocación de señor Santo Ildefonso en la cual se dicen seis misas cada semana y para ello hay renta bastante; y la otra la advocación del Ángel San Miguel donde se dice cada día una misa y hay renta para ello; y otra se está haciendo al presente, que dicen que ha de ser de la Transfiguración, y está dotada en quinientos ducados de cuya renta se digan misas”. Por esto, sabemos a ciencia cierta que aquellos paisanos de primeros del XVII, que tuvieron la gran suerte de ser los primeros en contemplar el bellísimo retablo que acaba de extasiarnos, podían, además, con solo desviar un poco la vista, atrás y a su izquierda, admirar también estas tres espléndidas capillas del lado del evangelio de esta Iglesia, que han persistido “aquí”, con algunas variaciones en el contenido de su imaginario, advocación y cadáveres ilustres enterrados en sus suelos, hasta la fecha en que estamos… concluye Don Cosme…. 

Sin embargo, –continua- cuando aquellos mismos paisanos volvían su vista, atrás y a derechas, no podían observar las dos preciosas capillas que, hoy, si tenemos la suerte de admirar en el lado de la epístola de la Iglesia Parroquial de Manzanares…y sabemos que fue así, por la cita antes mencionada, de 1579, y por siguientes citas escritas que la historia nos legó…citas estas que nos hablan y nos dicen que las dos capillas de este lado de la Catedral de Manzanares se hicieron a lo largo de la centuria del XVII, de cuyos avatares y sucesos vamos comentando en estos últimos días usted y yo …y, es por eso, y por tanto, que siguiendo la hilación de estos relatos, nos toca, ahora, referirnos a ellas” … 

“Pero, antes que esas capillas, y por eso se lo citó, como primer dato, en el año de 1.603, se construyó el Coro que esta Catedral tiene al final de su nave…ese magnífico escenario, a modo de tribuna, que usted puede apreciar al fondo… era ya, por entonces, tal como lo conocemos hoy…. Hubo que crearlo, sigue Don Cosme, como solución transitoria, después que el incendio de 1571 destruyese la sillería que rodeaba el altar mayor, para poder dar asiento y nueva ubicación a los Capitulares del Cabildo Eclesiástico y miembros del clero local, en tanto se reconstruía la cabecera de nuestra Catedral… Pero, efectuadas todas las obras de reparación del ábside y presbiterio, como este Coro complementaba muy bien nuestra magnífica Iglesia, pasó de elemento transitorio a definitivo de la misma, y “ahí” está desde entonces, comenta Don Cosme”. 



“Comentada la efemérides referente al inicio de este Coro de la Catedral –sigue Don Cosme- voy a referirme ya a la primera cita escrita de la, también, primera capilla del lado de la epistola, la que queda más próxima al crucero…, y esa primera cita, data del 3 de junio de 1.663…y allí, y en ella, se hacia constar que el Rey Felipe IV:… “daba su licencia y facultad a Dñª Mª de Salinas y de la Cerda, viuda de Juan Cristóbal de Berlín, natural y vecina de esta villa, para que en la Iglesia mayor de la misma, pudiese erigir y labrar una capilla dedicada a Santa Teresa de Jesús”,… “la que había de dotar con mil ducados de renta anual, para el sostenimiento de tres capellanes; de, los que uno había de enseñar teología moral, y otro gramática, a los estudiantes que aspiran al sacerdocio”…. Esta hermosa capilla, como va dicho, -sigue Don Cosme- fue financiada por el Marquesado de Salinas, bajo la advocación de la Santa Teresa de Jesús,…seguramente, para recordar a este pueblo, y a su posteridad, varias cosas…la primera; el paso de la Santa por nuestra villa un siglo antes… la segunda; que fue la familia Salinas la que más ayudó a financiar el Convento del Carmelo, erigido al final del Siglo XVI por el impulso de la Santa Teresa… y la tercera; que el Marquesado de Salinas quiso dejar su impronta en nuestra Parroquial, tal como ya lo habían hecho las otras dos más nobles familias de la villa manzagata:…los Merino y los Quesada…para conseguir, también, así, la posibilidad de enterrar a sus muertos bajo el suelo sagrado de la Catedral de Manzanares”… “y, para dar fe de ello –continua Don Cosme- quedó también escrito, a lo largo de este siglo XVII, como recibieron sepultura en cada uno de los suelos de esas tres capillas, los primeros difuntos de cada una de las citadas familias”…. “Por ejemplo, en esta capilla que ahora nos ocupa, sigue Don Cosme, el 3 de noviembre de 1684 fue enterrado D. Cristóbal de Salinas y la Cerda, quien… “dejó mil ducados de vellón para la compra de dos blandones de plata para esta capilla”…. Unos años después, fue enterrada la fundadora de la misma, y hermana del anterior, Maria, quien falleció el 26 de julio de 1690…. Ella, por su parte, “dejó, de mejora, un “Niño de Nápoles” en una urna de vidrieras”…



“Como las demás capillas del Templo, desde el año 1663 en que se gestó, esta Capilla de Santa Teresa ha sufrido cambios en sus contenidos,… y aunque no hay referencias a como era en origen, -sigue Don Cosme- seguramente no dista mucho de lo que vemos hoy… destacando en ella la imagen austera y sencilla de la Santa Teresa, (ilustrando el carácter y manera de ser de la fundadora del Carmelo) y una bellísima celosía enrejada de hierro forjado, que se constituye en su puerta de acceso desde la nave del templo. Puede usted apreciar –sigue Don Cosme su diserto- las preciosas pilastras de fuste acanalado, que flanquean esta puerta, rematadas en un capitel de estilo corintio, parecido a otros ornamentos del templo…lo que hace suponer que todo este pórtico, seguramente es igual, ahora, que cuando se construyó…En la parte superior, se aprecia un friso con una leyenda que hace referencia a la familia Salinas….y, al fondo de esta Capilla, en su parte superior, puede usted observar un vano…. continuado, más en profundidad, en una sencilla y austera balconada que se “abre” en la fachada sur de esta Catedral de Manzanares… balcón este, que tiene labrado en piedra, y en su parte superior, el ya mentado escudo de familia Salinas,… a fin que quedase para siempre, a los ojos de este pueblo, que fue su saga quien lo mandó construir… 

Entre esta capilla de Santa Teresa, y la “puerta de los novios”, en este lado epistolar de la Iglesia, frente a la Capilla de San Ildefonso, puede ud apreciar una quinta capilla, pequeñita y coqueta, donde se ubica la Virgen de los Dolores, a quien esta dedicada…pero que se construyó a lo largo de la centuria del XVII y, por eso, toca comentarla también en este relato” 

Esta pequeña capilla, sigue Don Cosme, en sus orígenes, tuvo diferentes propietarios y advocaciones, durante la centuria del XVII…Por orden cronológico, la primera referencia escrita que la historia nos lega de ella, es la siguiente:…
“una rial provisión en Madrid a 22 de Dizre de 1.597 al que se da lizª al Ayuntamtº para la venta del sitio de dicha Capilla y almoneda que se hizo y remate en Juan Ruiz de elbira consta de seis fojas útiles." 
Se trataba, en realidad, continua Don Cosme, de la subasta del solar existente frente a la Capilla de Quesada; que quedaba, así, autorizada por Felipe III…y cuyo importe dinerario, 500 ducados, tenía que utilizarse para el dorado del retablo mayor;.. por eso, precisamente. esta capilla se adjudicó a Juan Ruiz Elvira;… quien, también como ya sabemos, entalló y doró el retablo de la Catedral de Manzanares...De esta manera se estableció una especie de pago de la deuda, que el Cabildo y el Concejo tenían contraída con los Ruiz de Elvira,… permutando parte de la misma por este terreno sacro…

Así las cosas, prosigue Don Cosme, la primera advocación conocida para esta “capilla de los entalladores” es la de San Francisco, a quien aparece dedicada en una cita de 1606…pero, con toda probabilidad, esta advocación cambió muy pronto, a la de “Capilla del Espíritu Santo”, nombre con el que será conocida en esa centuria…


En cuanto a la propiedad de la misma, existe una segunda cita… otra Real Provisión:…
“para ceder la dicha capilla al Lizdº Fcº Gonzalez pºº los posehedores de ella librada en Madrid a 27 de Agosto de 1630 una foja”…
Es decir, sigue Don Cosme, se nos habla aquí de otra subasta, autorizada por el Rey, en la que los Ruiz de Elvira ceden la propiedad de esta Capìlla del Espíritu Santo al Licenciado, y clérigo de nuestro pueblo, Don Francisco González Camacho…No hay referencias a como erá esta pequeña capilla, aunque por lo testado a la muerte de este clérigo, su ornamentación, con varios elementos en plata, le conferían cierto valor… 

La siguiente historia escrita nos hace referencia a la muerte y enterramiento en la capilla del citado Ldº, a fecha datada en 1646…dejando explicito, en su testamento, como heredero universal de esta Capilla del Espíritu Santo, al propio cabildo de Manzanares, del que él formó parte en vida…Esta herencia es causa indudable, concluye Don Cosme su diserto, para que nuestro Cabildo decidiera construir, en 1691, como último evento acerca de la capilla en la centuria del XVII, una bóveda para enterramientos de los miembros del clero de Manzanares que fueran “entregando la pelleja” …

Dado el pequeño tamaño de esta capilla, la citada bóveda se diseño en forma de una “L” que comenzaba al pie del altar… recorría el centro de la nave y, al llegar a la altura de esta Capilla del Espiritu Santo, se desviaba, perpendicularmente, terminando bajo su suelo…El Ldº Don Alonso Garcia Contreras, tuvo el dudoso honor, en 1693, de ser el primer clérigo de Manzanares en ocupar la citada bóveda, dice con sorna Don Cosme..

“Y de usted por concluido aquí el relato…pues ya dio base a lo pretendido, que no fue otra cosa, tal como se decía en su principio, que dar constancia y fe… que a lo largo de este Siglo XVII, fue cuando nuestra Catedral quedó por dentro, más o menos, tal cual la conocemos hoy… y esperemos que quede así por los tiempos de los tiempos…amén”.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

140. RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: EL RETABLO ILUMINADO

Este cronista, había pedido un deseo personal a Don Cosme…y es el momento, ahora, en que me dice…Mi estimado reportero, dando gusto a su reclamo, he acordado con Don Dimas, párroco de Manzanares, autorización para visitar el Templo a media tarde, antes de la misa de las ocho, para poder contemplar el efecto visual que se aprecia cuando el retablo queda expuesto a la luz de las velas que iluminan el Altar Mayor de la Catedral”… “Y es que, a la media tarde y anochecer -sigue D. Cosme-… la atenuada claridad que llega en esos momentos del día, desde los vanos del Crucero y el resto de ventanales del Templo, unida a la mejor percepción de la luz de los cirios, estratégicamente dispuestos en el ábside, produce un contraste característico de luz y color sobre nuestro retablo,... haciéndose especialmente llamativo ese efecto lumínico de color anaranjado o rojizo que semeja un ascua ascendente, y que es generado por la reverberación de la luz de las velas, en ligero y continuo movimiento, al contactar e iluminar con intensidad discontinua los panes de oro que tapizan el Retablo Mayor”... 

“Y quiero comentarle antes de estar allí, -sigue Don Cosme- que yo he hablado con frecuencia del arte de la retablística con Don Inocente Hervas, anterior párroco de este pueblo, hombre cultísimo y erudito historiador de Manzanares y de toda la provincia de Ciudad Real… Don Inocente´ -continua Don Cosme- es quien me hizo sabedor de muchas de las historias que nutren estos relatos…y, en particular, de la de este Retablo de la Catedral”…. “Con él, y del brazo de él, he contemplado y conversado, más de una vez, acerca de los detalles escultóricos y pictóricos de la obra de los Ruiz de Elvira… y de cómo supieron disponerlos y “dorarlos”, para que la luz que los tocase, viniera a conseguir los impresionantes efectos visuales que pueden observarse en este Retablo de Manzanares... Y, a esta cuestión, D. Inocente, siempre comentaba que “sacar partido al dorado” en sus retablos e imágenes, era uno de los objetivos de la Iglesia Católica de aquellas épocas de los Siglos XVI y XVII, para resaltar su iconografía, y diferenciarse, así, del emergente luteranismo”… “En todos los retablos, por tanto -seguía D. Inocente- de manera más o menos conseguida, la luz de las velas realza con aires místicos los elementos y piezas que conforman cualquiera de las obras de este estilo”… 

“Estas diatribas entre D. Inocente y yo –continua D.Cosme-, nos gustaba mantenerlas frente al Retablo…y a estas mismas horas, cuando el crepúsculo oferta una luz especial… que, aliada con el fulgor rojizo de las velas, provoca un efecto visual, lumínico y característico, sobre la superficie semiovoidea del Retablo de la Catedral de Manzanares”… “Y este efecto buscado, es de justicia reconocer que en Manzanares es genuino, sublime y maravilloso” ...“Los Ruiz de Elvira eran maestros en ese arte de la “doración”…y sacaron el máximo partido a la configuración semiovoidea de nuestro retablo, que favorece la “recogida de luces” hacia la parte central, mucho mejor que en los retablos planos…conjugando eso, con una estratégica disposición de las velas en el escenario absidal, obtuvieron matices increíbles en los efectos lumínicos”.

“Por tanto, a eso de las seis de la tarde, Don Cosme, y quien les relata, llegábamos al atrio de la Catedral, donde nos esperaba el actual “pontífice de Manzanares”,… “Atravesamos, con él, la “puerta de los novios”, tal como se conoce a la puerta principal de esa fachada sur de la Iglesia Parroquial y nos introducimos en la nave del Templo”... “Don Dimas, nos marcó la dirección de la sacristía.. mientras, al fondo, en el ábside, se podía ver a dos pequeños monaguillos,...y a uno de los “pater” de la Santa Madre Iglesia manzagata que los dirigía, en la febril y rutinaria actividad de tener preparada y acondicionada la mesa del altar, con todo lo necesario y conveniente para la liturgía, a más de encender los velorios que habrían de iluminar todo ese escenario durante la celebración de la “misa de noche”… “Llegados a la sacristía, D. Dimas nos comenta que ha dispuesto las cosas, de forma que todo el altar este acondicionado al modo requerido para lograr el efecto visual buscado… algo que, por otra parte, es rutinario en la preparación de las misas y los actos litúrgicos, pero que, en esta ocasión, ha querido que se hiciese con especial mimo, para que el resultado lumínico, quede a máxima satisfacción de quien lo observe”.…“Tras un rato de charla, irrumpen los monaguillos en la sacristía, anunciando que todo esta dispuesto…y, poco después, volvemos a la nave de la Iglesia y nos acercamos al Altar… que luce, bellísimo, sobre el elevado presbiterio de la maravillosa Catedral de Manzanares… Al fondo, se vislumbra el Sagrario y el Retablo Mayor, iluminados por ese tono rojizo característico, aunque aun no son apreciables, en su justa medida y misterio, los detalles que le acompañan”…


“Avanzamos unos pasos, hasta llegar al centro del crucero,… y es, entonces, en un momento determinado…tras subir las escalinatas que ascienden al suelo del presbiterio, cuando Don Cosme, con un gesto de su mano, pide que nos detengamos y, simplemente, contemplemos el espectáculo del retablo iluminado”… “Fijese primero -me dice Don Cosme- en el banco sobre el que asienta el retablo,.. la inmediatez de la luz de las velas, situadas al fondo, sobre el suelo del ábside…queda, más o menos, a su altura… y le da una luminosidad directa, que hace muy visible y cálido el ciclo de las cuatro escenas talladas en el citado banco, dibujando los primeros sucesos de la vida de Jesús…que aparecen, por esa cercanía, luminosos y alegres a la vista del observador, lo mismo que sucede con los dieciséis recuadros más pequeños, intercalados entre esas historias, …donde los diferentes santos y santas de la Iglesia, allí representados, y los ornamentos botánicos que adornan y complementan todo ese conjunto, quedan plenos de luminosa frescura, en contraste con la discreta pátina de oscuridad crepuscular del entorno más cercano, por debajo de la luz de las velas, próximo al suelo del ábside”...

“Don Cosme, va describiendo lo que tenemos delante, que, a fuer de ser evidente, no deja de quedar perfectamente recreado por su verbo brillante y apasionado”… y dice… “Aprecie usted, ahora, como ese aura rojo anaranjada, provocada por el choque de la luz de las velas sobre los panes de oro del retablo, parece ascender, más arriba del banco, como una especie de telón humeante”…. “y lo que más impresiona –continúa- es como esa luz rojiza va aumentando su intensidad, y cambiando de tono, según se aproxima a la calle central del retablo, en un efecto favorecido por la semicurvadura del ábside y la colocación de las velas…que, en última instancia, consigue ir “recogiendo”, hacía el fondo y centro del ábside, en su calle central, los haces de luz, dejando muy resaltados todos los elementos fundamentales del retablo, incluidos en ella…. Efecto que queda magnificado por la menor iluminación de la cuatro calles laterales… y, por que, además, se ubicaron en esas calles cuatro lienzos al oleo de Bartolomé Carducho, en los que el pintor italiano dibujó, en tintes oscuros y sombríos, escenas de los últimos instantes de la vida de Cristo, resaltando esas pinturas oscuras y menos iluminadas, el esplendor iluminado y rutilante de la calle central del Retablo de la Catedral de Manzanares".. “También –sigue Don Cosme- es muy fácil observar como esa luz creciente, al llegar al centro, parece incrementarse aún más, cuando alcanza y rodea el Sagrario,… esto último es ayudado por el efecto directo de unos cirios más altos, dispuestos, a ese fín, en el centro, y al fondo, del suelo del presbiterio… Aprecie usted (y les doy fe que se aprecia), como la luz emitida por esos cirios, al toparse con la base del Sagrario, se expande por ella… y, luego, asciende por sus laterales, como en un “abrazo místico”, que ilumina las figuras de San Benito y San Bernando, cuyos mantos refulgen intermitemente, dando una sensación de movimiento, impresionante y curiosa para los que , como ahora nosotros, tienen la suerte de observarlo”…. “Pero es que, en su cuerpo central, el Sagrario…queda más finamente iluminado por un “velillo de luz”, que escapa de la base de la Custodia, de modo y manera que, en esta Custodia, se logran dos efectos muy característicos de este retablo….por un lado, ese cuerpo del Sagrario queda “enmarcardo”, por una “orla de luz” más intensa.., que, como hemos visto, resalta los pedestales y las imágenes de los santos Bernardo y Benito… y, por otra parte, el fino velo de luz que ilumina el cuerpo de la Custodia y las puertas del Sagrario, hace muy “visibles” los bajorrelieves del “Cristo con la cruz a cuestas” y del “Cristo de la resurrección”, que adornan su primer frontispicio… y, también, las figuras de los cuatro profetas que ornamentan el segundo cuerpo del Sagrario”…. 


“Y, ahora… con ser ya impresionantes todos estos efectos, llega lo más sublime y magnífico de la iluminación de este retablo de la Catedral de Manzanares…le pido que observe, y se haga cargo, del que, seguramente, por ser el que resulta más llamativo, ha percibido usted ya, sin que yo se lo haya advertido”…. “Me refiero a cómo, inmediatamente por encima de la Custodia… la luz más intensa, que se eleva por cada uno de sus lados… primero, difunde y rodea la parte superior de su cúpula semiesférica, confluyendo en su cima,.. y, enseguida, asciende “en lámina”… como un velo de luz refulgente, anaranjada y vibrante…que ilumina, en un plano posterior al del Sagrario, el centro del retablo… la imagen de ¡¡Nuestra Señora!!….que queda, así, como bien merece, nítidamente resaltada, por esa cortina de luz intensa y humeante…pero, a la vez, más clara que en otros lugares del retablo …haciendo destacar, como si fuera un cuadro, o a manera de una orla, tal como ocurría con el Sagrario, la imagen de bulto de “Nuestra Señora de la Altagracia y de la Asunción”…que parece ser impulsada hacia arriba por la luz, interpretando muy bien su Ascensión a los cielos”… “Virgen de la Asunción, bajo la que habría de quedar advocada la Catedral de Manzanares, por los tiempos de los tiempos”… “y, esa imagen de la Virgen, queda enmarcada y rutilante, por las columnas que la flanquean, menos iluminadas, a diferencia de lo que sucedía en la Custodía”… “Luego, si eleva más la vista, apreciará usted -sigue Don Cosme- como esa luz rojo anaranjada llega al frontón triangular partido que corona todo, serpenteando los relieves de su base….y consiguiendo, con ello, cuando la luz penetra en el interior de ese triangulo, iluminarlo como en una llamarada…que envuelve los relieves del Calvario, el del Cristo crucificado de su cúspide y el de Maria Magdalena abrazada a los pies de la Cruz…evocando ese conjunto triangular “en llamas”, de un modo brillante y excepcional, el fuego purificador que el Cristo agónico y misericordioso traía, unido a su sacrificio, a toda la humanidad doliente y mezquina que le había condenado a morir en la Cruz, sin saber bien lo que estaba haciendo”…“Y, finalmente, la luz, superado el tejado de ese frontón, tras serpentear sus relieves...o entrando directamente, como un chorro de luz , a través de la brecha central, alcanza el decoradísimo y “dorado” estuco de la cúpula absidiana, “estallando”, en “pequeñas estrellas tintineantes”, y provocando en su “cielo”, múltiples destellos…mostrando y escondiendo, en movimientos cambiantes de luz, los dibujos que “hablan”, de la coronación divina de Nuestra Señora de la Asunción”, concluye solemne y vibrante, Don Cosme, su discurso” 

“Ciertamente, para concluir el relato, he de confesarles, que la observación de esta maravilla visual, ideada y conseguida por los autores del retablo, y acrecentada en su percepción por el discurso con que la acompañó Don Cosme, impresiona mi espíritu con un escalofrío…y me requiere de quietud y silencio,… para disfrutar unos instantes…, solo, y con todos mis sentidos puestos en esa contemplación mística y majestuosa,...el retablo iluminado de la Catedral de Manzanares de la Mancha”.

sábado, 23 de diciembre de 2017

139. RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: EL RETABLO DEL SIGLO XVII.

Pues si, querido reportero -comienza D. Cosme su disertación- la maravilla de retablo que podemos contemplar en la “Capilla Sixtina” de la Catedral de Manzanares, aunque a fecha de hoy mantiene su esencia, y gran parte de su esplendor y belleza, no tiene que ver con el que pudieron contemplar nuestros afortunados paisanos del XVII, que fueron los primeros que lo admiraron…y los únicos que lo conocieron flamante y reluciente… razón que da peso al título con el que le he pedido encabece usted el relato… y argumento más que suficiente, también, para encuadrar los relatos acerca de este retablo de la Catedral, en el periplo que estamos haciendo, sobre los avatares y sucedidos en la villa de Manzanares durante esa centuria”…

“Y es que –sigue Don Cosme- el paso del tiempo, y sus consecuencias, han empobrecido algo la suprema belleza mística que generaba el cromatismo de los lienzos y figuras del Retablo…que resaltaban, en aquel lejano Siglo XVII, mucho más que ahora,… fulgurantes como estaban (por su reciente “dorado”), a la luz de las velas del altar…Ciertamente, el aspecto de sus primeros años debió ser más majestuoso del que hoy podemos admirar…Al paso de estos tres siglos, los panes de oro se han oscurecido.. y muchos aparecen agrietados, lo que ensombrece la percepción visual del conjunto absidiano y le resta fuerza emocional…igual sucede con los oleos de Carducho, ennegrecidos por el correr de los años…pero, aún, con todo y con eso, el retablo que hoy podemos ver, entrado el Siglo XX, sigue resultando impresionante”. 


Así que, sin más dilación, -espeta Don Cosme- intentare describirle como “veían” los manzagatos del XVII su recién construido Retablo Mayor de la Catedral…y lo haré, comentado lo que ellos mismos escribieron sobre él…que es la mejor manera que se me ocurre para hacer más verosímil y real la percepción que aquellos paisanos tuvieron hace tres siglos de aquella magna obra de arte… No le insistiré en las cuitas y en los pleitos, que dilataron en el tiempo la finalización del retablo, y su exposición definitiva a los “ojos manzagatos” de aquel Siglo XVII,…pero, no existiendo fecha bien definida históricamente sobre ese dato, si se sabe que los pleitos jurídicos referidos al retablo, concluyeron hacia el año 1613…y que, aunque ya refulgía para todo aquel que lo quisiera contemplar desde unos años antes, la datación oficiosa, citada en alguna referencia como año de su inauguración, es la de 1624, aprovechando la visita a Manzanares del Rey Felipe IV,…quien, de camino a Andalucía, se alojó en nuestro Castillo, acompañado del Conde Duque de Olivares y de Don Francisco de Quevedo y, de manera expresa, manifestó su deseo de contemplar e inaugurar, personalmente, el Retablo Central de la Catedral de Manzanares”… 

“Y esa gran obra retablística de la Catedral de Manzanares de la Mancha, según quedó escrito –sigue Don Cosme-, se constituyó, y consideró, por los artistas de la época, como una de los mejores retablos del Reyno España en su género”… “El retablo de Manzanares es, mi querido cronista, un retablo barroco, del tipo denonimado “manierista”, pero con una configuración muy cercana al estilo palladiano….Y le doy estas consideraciones técnicas, porque son obligadas para quien, siendo experto en esas lides, y no teniendo la suerte de conocerlo en persona, se haga una idea aproximada de cómo es….aunque, ciertamente, solo es posible hacerse una idea adecuada del maravilloso conjunto que es este retablo, cuando se le mira… cuando el afortunado observador que lo tiene al frente puede deleitarse en su contemplación”… 
“Y, acorde a la época en que se plasmaron en el retablo las ideas iniciales de Egas el Mozo, con las que pudieran ser algunas sugerencias de Perollí y, por supuesto, la propia manera de trabajar y concebir este proceder artesanal de los hermanos Ruiz de Elvira (artífices últimos de su construcción), a lo que hay que añadir la aportación pictórica de Bartolomé Carducho, que, aunque italiano, en aquellas épocas había “españolizado” mucho su estilística…se terminó de configurar un retablo maravilloso, evolucionado a soluciones clasicistas, con un importante contenido pictórico, en detrimento del escultórico.... algo más austero sobrio y sencillo, y, definitivamente, menos recargado que otros retablos barrocos muy famosos de mediados del XVI”… “La “fabrica” del retablo de Manzanares estaba más cerca del estilo herreriano, que presentan los retablos de esa maravilla del mundo que es el Monasterio del Escorial, …Algo nada extraño, sigue Don Cosme explicando, teniendo en cuenta la influencia de ese estilo en el taller de los Ruiz de Elvira… Entendiendo eso, y a la vista de quien lo contemplase, el retablo de la Iglesia de Nuestra Señora de la Altagracia y de la Asunción de Manzanares, se mostraba al observador del Siglo XVII como un conjunto flamante, mágico y único… genuino y con entidad propia… distinto a casi todos los retablos de las villas próximas, aunque muchos de ellos, tenían la misma “denominación de origen, Ruiz de Elvira”… 


“En su estructuración, -comenta D. Cosme- el retablo de la Catedral de Manzanares, se elevaba desde un asiento, al fondo del elevado presbiterio de nuestra Iglesia, alcanzando una altura de 10 pies (2,5 mts.)… “Las medidas del retablo, propiamente dicho, se cifraron asi: … “siete varas y una tercia de altura”…(6.13 mts),… distancia existente entre el banco y la cornisa más alta del conjunto…. “por 22 varas de anchura”….. (18,37 mts)… siguiendo el contorno de la superficie interna semi-ovoidal del ábside”…

“Esta estructura semi-ovoidea, que conforma el Retablo de la Catedral de Manzanares, está dividida en cinco órganos o calles, mediante diez semi-columnas corintias, que separan, entre si, cuatro calles laterales …y dos columnas enteras (también corintias) a ambos lados de una calle central, más ancha, que domina visualmente el escenario”… “El banco en el que asienta el retablo, contiene un ciclo de cuatro escenas talladas a medio relieve, mostrando algunos de los primeros sucesos de la vida de Jesucristo, con dieciséis recuadros más pequeños, dispuestos entre esas historias, donde se representan diferentes santos y santas de la Iglesia Católica, adornados con ornamentos botánicos”... lo que fue descrito, en origen, así… “ay un banco y pedestal donde están labradas cuatro historias de medio relieve, que representan la Visita al templo la Adoración de los Reyes Magos, el Nacimiento de Jesus y la Circuncisión”…. “Entre las escenas de los mediorrelieves estan talladas imágenes de cuatro doctores de la yglesia, San Agustín, San Jerónimo, San Gregorio y San Ambrosio, junto a las imágenes de otras santas y birxenes, entre las que se encuentran Santa Agueda, Santa Lucia y Santa Catalina….” 
“Sobre el banco, por delante de las semicolumnas corintias, y colocados en repisas, se dispusieron ocho estatuas exentas, de “bulto redondo”, representando a algunos de los Apóstoles de Nuestro Señor Jesucristo…todos adornados de mantos o túnicas”….

“Las cuatro calles laterales del retablo, se rellenan con los cuadros al oleo que pintó para la obra, Bartolomé Carducho, donde se representan diversas escenas del final de la vida de Cristo, como, por ejemplo:… la “oración del huerto” y la “resurrección de Jesus”… La cornisa superior, quedaba rematada por un tetramorfos en relieve… 
“La calle central del retablo, de abajo a arriba, muestra la Custodia o Sagrario, en cuyas puertas estaban pintadas sendas “historias”… y, flanqueándolo, San Benito, a un lado,….y San Bernardo al otro... imágenes, estas. que algunos atribuyen a Giovanni Battista Perolli… En el frontispicio del primer cuerpo de esta Custodia, son perceptibles dos bajorrelieves, que fueron descritos así, por sus autores:.. un “Cristo con la cruz a questas”… y un “Cristo de la resurrección”… mientras que, en el segundo cuerpo del Sagrario, se aprecian, las figuras de cuatro profetas”…. 
“Justo encima del Sagrario, en la calle central, aparece destacada la “imagen de bulto” , de la advocación de la Parroquia de Manzanares…“Nuestra Señora de la Altagracia, adornada y ornamentada a la manera de la virgen de la Asunción”,.. tal como Egas quiso que se hiciera, siguiendo la misma idea de la fachada plateresca que él también diseño y mandó construir 50 años atrás…(Así fue que, nuestra “Catedral de Manzanares”, comenzó a denominarse, desde por entonces, “Iglesia de la Altagracia y de la Asunción de Nuestra Señora”,… iniciándose, de esa manera, y en aquel tiempo, tal como va dicho en otros relatos, la “transición virginal y advocativa” de nuestra Catedral, hacia la que será su definitiva, y exclusiva, advocación… la de “Nuestra Señora de la Asunción”, con la que se la conoce desde mediados del siglo pasado -asevera D. Cosme-)… 

“La imagen de la Virgen, destaca, refulgente y brillante, en el centro de esta calle central, “adornada” con un cuadro, dos columnas redondas y cuatro semicolumnas”… “Coronando el retablo, en su calle central, y encima de la Virgen, hay un frontón triangular, partido en su vertice, donde se aprecia una imagen “en relieve” del Calvario, con un Cristo crucificado, y con otro relieve, representando a Maria Magdalena, abrazada a los pies de la cruz….A los lados, y por encima de la cornisa, se observan las “imágenes exentas” de los cuatro apóstoles,… siendo destacable la imagen de Andres, en el lado izquierdo, sujetando una cruz aspada”… Todo este último conjunto fue visto, y descrito, de esta manera, por sus autores:… “Sobre las columnas, corría un cornisamento de orden corintio,… “como lo es todo el dicho cuerpo que da la buelta a todos los cinco organos”….hallándose en el remate de la calle del medio un frontispicio quebrado, en medio del cual esta un Cristo en la Cruz y la Magdalena, y a los lados las fíguras de San Juan y Nuestra Señora, y… “ansimismo quatro apostoles que corresponden a los de abaxo todos de bulto redondo con lo cual acaba y fenece la obra del dicho retablo porque solo eleva más las figuras de los cuatro evangelistas de medio relieve que vienen encima de los cuatro tableros verticales que han de ser de pintura”… (Se puede apreciar que, al momento de esta descripción, aun no se habían entablado en las calles laterales los lienzos de Bartolomé Carducho)… 


“La parte superior del Retablo, quedó prolongada -sigue Don Cosme su vibrante diserto- por una bóveda de estuco, tapizando el semi-ovalo de la cúpula del ábside”, según dijeron sus autores… “en correspondencia con el dicho retablo”…”de forma que pareciese que hay una continuidad entre los dos elementos”…. “que se van cerrando en una historia de la coronación de Nuestra Señora que esta hecha de pintura al fresco”…. 

“En las tareas de esta cúpula absidiana, continua Don Cosme, se tuvo especial minuciosidad,… pues los diferentes materiales (madera en el retablo, y estuco en la cúpula absidiana) hacían muy complicado la concreción del deseo transmitido por el maestro Enrique Egas “el Mozo, a los autores del trabajo sobre que, una vez hecho el “dorado”…. “pareciese la obra de la capilla y del retablo todo una”…pero, a fé, que lo lograron con creces y solvencia, mi querido cronista,… dejando aquí, y así, completada para la posteridad, la Capilla Sixtina de nuestra Catedral de Manzanares, con la maravillosa obra de su Retablo Mayor, para admiración y devoción de todo el paisanaje local y de las muchas gentes del Reyno que habrían de venir hasta aquí, a la villa de Manzanares y a su Catedral, para contemplar y admirar su retablo”…
Y de usted por concluido el relato del retablo –mi querido cronista-….por que todo, o cualquier otra letra, que usted escriba ya, no haría otra cosa que entretener al lector, más allá del objetivo…. enturbiando lo que la “visión imaginada” por el discurrir del diserto hubiera logrado ya… describir lo más y mejor posible el maravilloso Retablo Mayor de la Catedral de Manzanares…que lo escriba usted bien!!!..

138). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: EL “DORADO” DEL RETABLO.

“Acabamos de conocer -inicia D. Cosme este nuevo relato- como, en 1595, el Retablo de la Catedral de Manzanares estaba terminado “en blanco”….Es decir, su estructura y configuración de madera noble de la Mancha, no precisaba de más retoques que el detalle de su “dorado”… “Pero, amigo, el “dorado” no era un simple e insignificante detalle final…era algo imprescindible en un retablo que se preciase de ello…algo que le otorgaba el “toque de distinción” definitivo”… 

“Y es que -continua enfático D. Cosme- en el caso de nuestra Catedral, la policromía de maderas y esculpidos del retablo y su “dorado”,.. que no es otra cosa que un revestimiento de láminas de pan de oro, confieren al conjunto absidiano, cuando este queda expuesto a la tililante y vacilante luz de las velas, una “visión refulgente”... que parece remedar un “ascua”,…en un ilusionismo lumínico que asciende a la cúpula de la Capilla, contrastando con ese otro “camino de luz horizontal”… blanquecino y brillante…tan característico de nuestro Templo….que, desde los pies del crucero, llega hasta el fondo del tabernáculo”. 
“Y así las cosas, querido amigo, habiendo considerado ya el significado e importancia del “dorado” de nuestro retablo, y las no menores dificultades económicas en que se vio inmerso su previo proceso de encofrado, no ha de resultarle extraño, que fuera precisa una nueva reunión, a fin de establecer las condiciones contractuales y de financiación, para esta segunda fase de su construcción”…“De modo y manera, que en la lejana fecha del 10 de febrero de 1600, resueltos los problemas advertidos y juzgados en la anterior fase constructiva, vuelven a reunirse…. de una parte, el Concejo, representado por los alcaldes ordinarios de Manzanares: Bartolomé de Herrera y Juan Gómez de Rabadán, acompañados por los regidores. Gaspar Valdelomar, Juan López Trompo y Andres Morales..y por la Iglesia: el párroco y su mayordomo..Por la otra parte, comparecieron los hermanos Juan y Pedro Ruiz de Elvira…que habiendo sido artífices del “retablo en blanco”…lo iban a ser también del “retablo en dorado”… “Y el objetivo de la reunión, como va de dicho, fue cumplimentar un nuevo contrato, por el que los hermanos Ruiz de Elvira se comprometían a dorar y estofar las pinturas y esculturas de “bulto redondo” y medio relieve,….así como el dorado de los bancos, columnas y pradela”…“Allí, y ese día, se firmó un contrato de condiciones y costes previsibles de los trabajos… acordándose, por los presentes, pedir consejo y opinión al prestigioso pintor de cámara del Rey, Juan Pantoja de la Cruz, para intentar evitar los problemas que sucedieron durante el entallado”… “Don Juan Pantoja de la Cruz, analizó el proyecto de los hermanos Ruiz de Elvira...y elaboró un informe, estimando sus condiciones como:… “muy buenas y muy conformes a buena maestría y arte y provecho del retablo y utilidad de la yglesia”….propusó, además, algunas acciones de mejora… y sugería, por último, que no se abusase del estofado…”donde no es menester”….



Las obras no comenzaron hasta que no se recibió el informe de recomendaciones establecidas por Pantoja de la Cruz... y hasta que se recaudaron los fondos necesarios para iniciarlas… Y, a estos últimos fines, es bueno recordar, mi buen amigo, que nuestro Concejo tuvo aquella ingeniosa idea de la famosa fiesta de la “zuiza”,… en la que se utilizó a la población morisca local y de la vecina Membrilla”… “Junto al éxito recaudatorio de la fiesta (800 reales), la cosa terminó en escándalo, juicio y condena a nuestros alcaldes,.. por haber permitido a los moriscos portar armas durante la fiesta y sus ensayos, algo que estaba prohibido por las leyes vigentes”… “Por su lado, la Iglesia, la más interesada en que el Retablo fuese una realidad, proclamó desde sus púlpitos que:…“todas las limosnas y primicias que se reciban para otro efecto, se han de convertir para pagar el retablo y tablero, mientras que lo que se sacase del pleyto del marques de Priego esto quede para la pintura del retablo y otras obras”….
Así las cosas –sigue D. Cosme-… sin mucha seguridad financiera y, como va de dicho, a primeros del año 1601, los hermanos Ruiz de Elvira comenzaron el “dorado” del retablo de la Catedral de Manzanares de la Mancha….y, para tan magna obra, tuvieron que desmontar parte de lo ya ensamblado,.. retiraron del conjunto la custodia y varias de las figuras de bulto (apóstoles, santos, etc) para trabajar más rápido y cómodamente…
…“y lo demás se a de hacer tal y como está asentado”….


En las primeras disposiciones de pagos -continua comentando D. Cosme- se debía entregar a los entalladores, al comienzo del trabajo, la cantidad de 300 ducados para oro y colores…una cantidad igual cuando pasasen seis meses…y otros 400 ducados en el mes de septiembre de 1601… Para el año 1602, se estipuló un pago total de 1700 ducados, repartidos en dos entregas… “de medio en medio año”…y la cantidad restante se haría efectiva al terminar la obra, para lo que:…“se nombraran dos tasadores que sean pintores, uno por cada parte, y si hubiera desacuerdo se nombrará un tercero, a cuenta del Concejo”…. “Se añadía que los cuatro tableros que contenía el retablo:… “an de ser de pintura al olio que es lo que en esta obra mas se estima”… concertando nuestras autoridades su trabajo con el prestigioso pintor italiano, Bartolome Carducho, …especificándose, en la letra del contrato, que se encargaría de asentarlos en el retablo Juan Ruiz de Elvira… “pagándole por su yndustria lo que justo fuere”…



La necesaria minuciosidad de los trabajos…y nuevos problemas financieros, retrasaron el final de la “doración” hasta el 13 de Julio de 1608, fecha en que, Juan Ruiz de Elvira, anuncia a Iglesia y Concejo que… “la obra esta acabada y es necesario tasarla”…


Y fue entonces –dice D. Cosme- cuando, Diego de Salcedo, a la dicha fecha de Julio de 1608, se desplazó a Toledo, y estableció contacto con… “Dominico Greco e Juan Bautista Monegro”…quienes le recomendaron como tasadores a Pedro López o Pedro Sánchez Delgado, siendo elegido este último por nuestro alcalde…Curiosamente, y a pesar de tan excelsa recomendación, lo que Sánchez Delgado tasó, no fue del agrado del Concejo… posiblemente, por que valoró, en su justa medida, la gran obra realizada por los hermanos Ruiz de Elvira…Lo cierto fue, sigue D. Cosme, que el Concejo ordenó de inmediato a Anton Ruiz Palero, la búsqueda de un nuevo tasador… eligiéndose, finalmente, al vecino de la villa de Siruela, Fernando de Nuçibar,…
Por parte de los Ruiz de Elvira, los hermanos Pedro y Cristobal (este último había sustituido a su hermano Juan, a quien había visitado la parca), nombraron tasador a Pedro de Mora, pintor y dorador de Villanueva de los Infantes, al que conocían por que el taller de los Ruiz de Elvira llevó a cabo muchos trabajos en la dicha villa… Pedro de Mora, tasó los trabajos de dorado y estofado en 12.216 ducados, sin contar en ello, el dorado de las imágenes de San Pedro, San Pablo y San Juan Bautista, así como tampoco los cuatro cuadros encargados a Carducho, ciñéndose estrictamente a las condiciones iniciales, que no contemplaban estos trabajos concretos”…. 
Nuçibar, denunció deficiencias en la obra…por ej:… “no haber hecho dos historias pintadas dentro del sagrario, ni dorado su suelo”… y que:… “faltaban los dorados de algunas otras piezas del retablo y de los resaltes de la parte superior de la cornisa”…
Como algunos vecinos de la villa –continua Don Cosme- habian manifestado su deseo de pagar el dorado de ciertas figuras del retablo, se tasaron aparte para establecer lo que cada uno de esos paisanos habría de abonar…que se restaría de lo que, finalmente, abonarían Concejo e Iglesia… Por ej, Ana Rodriguez, viuda del Ldo. Martínez, pagó el dorado de la imagen de la virgen y su tabernáculo, por un coste total de 4.600 reales…y, Mateo García, donó los 600 reales, en que se tasó el dorado de la imagen de San Mateo.


“Durante este proceso de tasación -sigue D. Cosme- hubo grandes desacuerdos entre De Mora y Nuçibar, viéndose venir un conflicto mayor…que, llegó, cuando unos supuestos insultos de Pedro de Mora a Fernando de Nuçibar, terminaron con la detención del primero, aunque ello no sirvió para que Pedro de Mora, variase un ápice sus posiciones y su tasado…provocando que hubieran de nombrarse nuevos tasadores, en las personas del granadino Blas de Ledesma..y del madrileño Alonso Páez… El 7 de Mayo de 1609, tiene lugar el nuevo tasado, indicándose que la cantidad a pagar a los Ruiz de Elvira es de 12.897 ducados,.. superior, incluso, a la que previamente estimó de Mora,.. lo que no dejo nada contentos a Concejo e Iglesia, augurando nuevos conflictos”… 


“Lo cierto fue–sigue Don Cosme-…. que, esta última tasación, se pormenorizó hasta el último detalle… “Se especificaba, por ej, que el número total de panes de oro utilizados, ascendía a la exacta cifra de 85.537, con un valor total de 60.524 reales… a los que había que añadir, otros 3.903 reales por el estofado del Sagrario…y otros 14.787 reales, atribuidos al estofado y grabado del banco… Junto a esto, se concretaba una cifra de 20.639 ducados para el resto de trabajos de estofado del retablo…El sumatorio final, ascendía a 99.853 reales, o su equivalente de 10.250 ducados…El resto del valor tasado, hasta llegar a los 12.987 ducados, correspondía a reparaciones posteriores necesarias, así como lo que se estimó suponían los trabajos de ensamblaje de los cuatro lienzos de Carducho, el asiento del retablo y los costes de trabajos de última hora”.


“Con todo eso sumado, el coste total de dorado y estofado del retablo, ascendía en total a “tres cu
entos (millones) novecientos treinta y cinco mil ochocientos seis maravedíes”, de los que se había pagado, en partidas y libranzas (antes de acabar los trabajos) “un cuento ochocientos veinte mil ciento catorce maravedíes”…quedando por abonar el resto, cifra que Iglesia y Concejo no estuvieron muy dispuestos a cumplimentar, motivando un proceso que duraría hasta 1613, en el caso del retablo…pero que se prolongaría unos años más, para las cuestiones de la nueva torre de la Parroquial”…. 

“Pero esta cuestión será motivo de ulteriores relatos.. cierre ud. su pluma en lo referente a este, que fue bastante para mostrar el complejo proceso de “dorar” ese magnífico retablo.. dejando abierto el siguiente escrito que versará acerca de cómo describieron, aquellos que tuvieron la suerte de contemplarla recién terminada,… Esa extraordinaria obra barroca…el Retablo Mayor de la Catedral de Manzanares de La Mancha”…


viernes, 24 de noviembre de 2017

137). RELATOS PEDRO VILLARROEL. RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: IDEAS PARA UN RETABLO.

“Es momento, ahora -comienza Don Cosme el presente relato- para hablar del primero de los elementos de nuestra Iglesia, que estuvo concluido a principios del Siglo XVII…

.. Vamos a tratar, en un primer relato, mi querido cronista, acerca de como se gestó y diseñó el impresionante y bellísimo Retablo barroco de la “Capilla Sixtina de la Catedral de Manzanares”, antes de las obras que vinieron a reconstruir, lo que el fuego había arrasado, el día del Corpus de 1571… “sin dexar señal alguna del retablo”, y dejando muy dañado, el no menos bellísimo ábside…. que, Enrique Egás, El Mozo, había construido solo unos años antes en nuestra Catedral de Manzanares”…

“Poco sabemos del retablo que entronizaba nuestra Catedral antes del fuego del día del Corpus de 1571,… más allá de que su centro estaba enseñoreado por la primitiva imagen goda de la patrona de Manzanares de La Mancha… “Nuestra Señora de la Alta Gracia”… “Una histórica imagen, que había sido traída, desde Alcala de Henares, por Frey Martín Sánchez Manzanares, párroco de nuestra villa de Manzanares, el año de gracia de 1521, cuando fue inaugurada la nueva parroquial de la Plaza Mayor.”… 

“Es muy posible que esta bella y antiquísima virgen desapareciera en el incendio, junto al resto de elementos del ábside y el Altar Mayor….pero, eso, con ser relevante y triste, como todo lo que ocurrió en aquellas infaustas horas, no impidió -continua diciendo D. Cosme, con orgullo- que todo el pueblo de Manzanares se pusiera de inmediato “manos a la obra”, en la tarea de reconstrucción de toda la “cabecera” de su Catedral”…
“Cabe suponer que, dado el carácter perfeccionista de “el Mozo”, este no albergaría duda alguna de que lo reconstruido debía superar a lo precedente y, de manera especial, en lo que concierne al elemento principal del Abside… su retablo mayor”…. 
“Sin duda, Egas el Mozo, “haciendo de la necesidad, virtud”, consideró que el trágico incendio era una oportunidad para que la Catedral de Manzanares tuviera un retablo mayestático y más acorde, si cabe, a la magnificencia que le habían otorgado las obras que él había concretado en los años precedentes, ampliando su crucero y la propia Catedral, así como dotándola de un bellísimo frontispicio en su fachada principal”… “En aquellos tiempos en que la Reforma protestante empezaba a echar raíces en Europa –sigue Don Cosme-… el Concilio de Trento, en unos de sus decretos, estableció que la Iglesia Católica debía potenciar en sus templos toda su simbología ideológica contrarreformista,..mediante esculturas, cuadros y figuras de vírgenes y santos.. usados como “armamento” de divulgación y adroctinamiento católico, en contraposición a la ausencia de esta caracterización simbólica en la cultura religiosa del luteranismo”…. 

“Naturalmente, Egas “el Mozo”, debió pensar en ello cuando diseñó “su” bellísimo Frontispicio en la fachada sur de la Catedral... que estaba cargado de toda esa simbología católica…y, ahora, tenía la oportunidad de proponer algo parecido para el diseño del nuevo retablo en el Altar Mayor… Así pues, y siguiendo la misma idea configurativa para el nuevo Retablo Mayor, pensó en entronizarlo, al igual que había hecho en el frontispicio, con la imagen de la Virgen de la Asunción… y, también, en llenarlo de imágenes y cuadros de santos, o alegóricas de episodios del Nuevo Testamento,… que rodearían a la imagen central de la Virgen de la Asunción de Nuestra Señora, de modo parecido a como el mismo diseñó para el citado frontispicio”.. “De hecho, los retablos mayores de las Iglesias y Catedrales de aquella época, colocados en el privilegiado lugar de sus capillas mayores, se constituyeron en la mejor y más eficaz arma simbólica (visual y doctrinal) del Catolicismo frente al Protestantismo…Estaba, pues, “cantado”…la Catedral de Manzanares de La Mancha, habría de tener un Retablo Mayor de esas características y simbología… y ese Retablo Mayor, tenía que estar, también, a la altura de la magnificencia alcanzada por el renovado Templo que lo acogía, en el lugar más privilegiado de su ábside”…
 
“Se dio, además, la feliz circunstancia –sigue Don Cosme- de que, en aquellos años del último cuarto del Siglo XVI, el afamado arquitecto y estucador italiano, Giovanni Battista Perolli, estaba en La Mancha, contratado por el Marques de Santa Cruz, Don Alvaro de Bazán,..en la vecina villa del Viso, de la que era natural el citado Marqués”...

“Perolli, y todo su equipo, estaban en el Viso construyendo, en exclusiva, el bellísimo Palacio que hoy lleva el nombre de este pueblo y el del Marqués”.…“Pero, por su gran fama y prestigio, y aprovechando su estancia en tierras manchegas, enseguida los servicios de Perolli fueron requeridos, ocasionalmente, para, sin que eso les distrajese en demasía de los trabajos de el Viso, dirigir o diseñar pequeñas obras en villas próximas… una de ellas Manzanares, donde realizó originales aportaciones arquitectónicas en la Sacristía y en la propia Catedral”…. 

“Quizá fuera por eso, por lo que gustaron esas aportaciones, y por su gran prestigio como estucador, que el cura rector de Manzanares, Frey Alonso de Torrecilla, el mayordomo de nuestra Parroquial, el regidor Juan Bautista de Salinas y el alcalde; Martín Collado, estimaron oportuno plantear al Consejo de la Ordenes y al Concejo de la villa, la posibilidad de contratar a Perollí, para que se encargase de dirigir una obra de mucho mayor enjundia…el nuevo Retablo Mayor de la Catedral de Manzanares”… 
“No conocemos las interioridades de todo ese proceso de negociación con Perolli, muy atareado por entonces, como va dicho, en otros menesteres propios de su contrato en exclusiva con el Marques Don Alvaro de Bazán,… que, en principio, le impedirían dirigir una obra con la dedicación que requiere un Retablo Mayor.. Pero lo cierto es que, posiblemente, Perolli “entendió” muy bien las ideas de Egas “el Mozo”… “Seguramente, le gustó el diseño que Egas había planteado para el nuevo retablo…y, sobre todo, le encantó el reto que Iglesia y Concejo le proponían”… “Hablaría de todo ello con D. Alvaro de Bazán y, trás la anuencia de este, terminó por aceptar el encargo” .

En fecha de 6 Junio de 1580, Perolli, firmó un contrato, ante el escribano local Francisco López Tarín, con nuestras autoridades de Iglesia y Concejo, por el que se le adjudicaba, en un “primer remate”, la obra de un “retablo mayor” en nuestra Catedral de Manzanares”…“Recibió a cuenta, la cantidad de 92.548 maravedíes e inició los diseños del nuevo retablo….pero las circunstancias, sigue D. Cosme, hicieron que Giovani Battista Perolli enfermara y “entregase la pelleja” enseguida,… sin que supiésemos nada de lo que hubiera sido “su” idea constructiva, mas allá de “alguna traza sobre papel” y de los trabajos de albañilería que ordenó, como primeras actuaciones…que se realizaron, durante cinco días, a finales de junio de 1580, para acondicionar la superficie interior del ábside al nuevo retablo que este iba a contener”… 

“La muerte de Perolli, pareció frustrar la posibilidad de que nuestra Catedral tuviera un magnífico retablo.., firmado, además, por uno de los arquitectos más prestigiosos de Europa”… “Pero claro, mi querido amigo, -sigue Don Cosme- en Manzanares siempre encontramos remedio para cualquier situación, por muy difícil que parezca…El retablo de la Catedral de Manzanares no estaría firmado por Perolli, pero lo estaría por un paisano,… lo cual no quedaba nada mal para nuestro acervo histórico particular”… 

“Y es que, ante el hecho luctuoso del deceso de Perolli, su familia, posiblemente a instancias de nuestro Concejo, nombró apoderado y cesionario de la obra, al prestigioso entallador local, Juan Ruiz de Elvira “el viejo”.. buen conocedor, por tanto, de nuestra Catedral…. y de la mayor confianza de Enrique Egas “el Mozo”, pues -dice con cierta sorna Don Cosme- “el viejo” y “el Mozo”, habían colaborado ya en las obras que Egas dirigió años atrás para la ampliación de nuestra Catedral…y, aunque esto no se sabe bien, quizá Ruiz de Elvira hubiera tenido algo que ver con el retablo que sucumbió a las llamas de aquel infausto Corpus de 1571”…. 

“Lo cierto fue –dice con énfasis, y orgulloso, D. Cosme- que, durante los últimos 20 años de la centuria del Siglo XVI,… tiempo en que se desarrollaron los trabajos de fabricación, modelado y ensamblaje de sus materiales,,,el taller de los Ruiz de Elvira, pasaría a la historia de este extraordinario pueblo, como artífice del maravilloso Retablo Mayor que hoy se puede admirar en la Catedral de Manzanares”…


“Pero de todo ello, de todo el azaroso y complicado proceso constructivo del bellísimo Retablo Mayor de la Catedral de Manzanares, que se vio muy dificultado y enlentecido por muy diversos razones (impagos, pleitos e, incluso, óbitos de algunas de las gentes más importantes, que estuvieron relacionadas con su construcción…pues, este, ya fue de bastante y suficiente, para su objetivo… que no ha sido otro que el de mostrar al mundo, y a sus lectores, como se gestó la idea de este magnífico retablo… que, hoy, adorna la no menos magnífica Catedral de Manzanares de la Mancha”