¿Damos un paseito por Manzanares?

¡Bienvenido/a a este blog!

¡Bienvenido a este 'blog'!
Todo cuanto vas a encontrar en él, es una muestra de cariño y admiración a un padre, MELCHOR DÍAZ-PINÉS PINÉS, uno de esos tantos padres del mundo que creen en la familia y luchan por ella, que aman a su tierra, que la trabajan y reivindican con constancia. Es posible que los manzanareños más jóvenes pudieran encontrar en el blog algunos hechos, sucesos, curiosidades, costumbres que ya han desaparecido, que quizás hayan escuchado de sus antecesores o, simplemente, que no conocen y puedan resultarles de interés.

¡Nada más, amigo/a! Gracias por estar con nosotros, con su familia y su sempiterno recuerdo.

HERMANADAS.

HERMANADAS.

M A N Z A N A R E S, en La Mancha.

domingo, 17 de abril de 2016

70). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: EL MATADERO NUEVO Y LA CASA DE LA TERCIA


“Los paseantes han repasado, en su camino, las vicisitudes históricas, lugares y episodios más importantes de la trayectoria humana en Manzanares de aquellos musulmanes que llegaron a nuestras tierras peninsulares hace más de XII siglos, y convivieron -entre y con nuestros paisanos- hasta su trágica expulsión a principios del Siglo XVII”… 


“Y, ahora, mientras desandan el camino de la Membrilla, van viendo aproximarse la silueta de la Torre del Homenaje del Castillo de Pilas Bonas, que emerge majestuosa de entre las casas que tienen engullido ese primigenio inmueble de Manzanares, donde nace la historia de este increíble pueblo que estamos conociendo, paso a paso”…



“Y, así, dejando a nuestra mano izquierda la ya citada Torre, llegamos de nuevo a las primeras casas, pequeñas y blanqueadas del extrarradio de esta parte meridional de Manzanares…y, casi sin darnos cuenta, y ya entrados en el casco urbano, por la primera callejuela que da a los descampados de esta parte sur de la población, nos hemos topado, en la primera calle que cruza esa callejuela, con una gran casona, en cuya puerta de hierro forjado, luce el nombre que identifica su función “Matadero Municipal”… “Es, y se trata, efectivamente, del “Matadero Nuevo” de Manzanares, edificio inaugurado hace solos unos pocos años, me dice Don Cosme, que vino a sustituir a ese otro “Matadero Viejo”, que ya vimos, inserto en la Plaza de ese nombre, cuando dábamos el paseo que nos dio a conocer la antigua muralla de Manzanares”… 



 "Y en esta reciente y gran edificación, el municipio de Manzanares, desarrolla hoy esas funciones de producción y manufacturación de las ricas carnes que alimentan a muchas gentes del lugar y de otras villas próximas,.. que, este pueblo, es famoso también por eso”… “Se detienen a la puerta, y a través de ella, los paseantes pueden ver, por fuera, las amplias y modernas instalaciones que configuran este Matadero Nuevo”... “El reportero no deja de asombrarse por el potencial de desarrollo industrial y humano que Manzanares va mostrando en todos los lugares y barrios por los que pasamos… pero, claro, ya nada nos sorprende demasiado, esto que decimos es una realidad que se evidencia cada pocos pasos, y que, por tanto, se hace esperable…Estamos en Manzanares!!”…

“Y, quizá por eso también, enseguida y de nuevo, tenemos a la vista otra gran casona que llama la atención por su regio estilo constructivo, y, este cronista, de natural curioso, pues que inquiere al Sr Cosme sobre la carta de naturaleza de este soberbio palacete, que constituye el elemento inicial de dos largas calles paralelas que, desde allí, se extienden hacia el norte de Manzanares”… “Y, Don Cosme, claro, enseguida comienza a explicármela”… “Pues vera usted, me dice, esta es, ni más ni menos, que la “Casa de la Tercia”…

' Casa de la Tercia'.

edificio histórico de este Lugar, que después fue villa y ahora ya es gran pueblo, Otro más de los símbolos históricos de Manzanares”. Esta casa, que ocupa la primera manzana de estas dos largas calles, llamadas calle Villarreal y calle de la Tercia, fue construida a mediados del siglo XVI”… “Y ya en las famosas Relaciones Topográficas de Felipe II, de 1579, se encuentra lo que hablaban de ella los notables de nuestro pueblo, que redactaron sobre lo más importante que la villa tenía entonces…y así que, de esta casa, dijeron, literalmente, lo que ahora sigue, y D. Cosme, saca de su bolsillo, uno de sus famosos papelillos escritos, se ajusta su monóculo, y procede a leer lo siguiente:…. «...a cien pasos de la fortaleza, a la parte de Oriente, hay una casa de tercia buena que ha hecho de veinte años a esta parte el Marqués de Priego, que es don Alfonso Fernández de Córdoba y Aguilar, que en ella se pueden encaramar treinta y cinco mil fanegas de pan, vasijas para beneficiar y encerrar diez mil arrobas de vino, y para ello hay cuevas bastantes y pozos y aderezos necesarios ... ».... “Puede usted apreciar, sigue el Sr Cosme, que esto de los impuestos no es nada nuevo, de una o de otra forma, el común de los paisanos tiene que apechugar parte de su pecunio a los más poderosos que gobiernan sus haciendas…por entonces lo que constituía la Encomienda de Manzanares, sin duda una de las más ricas de todo el emporio calatravo”….pero, claro, antes esto se hacía de manera muy diferente… se pagaba en especie… aportando, cada cual, productos que daba el campo o lograba el trabajo del hombre, el vino, el trigo, el centeno, la cebada, el aceite y, en fin, todo lo que la rica vega del Azuer, que hemos recordado hace muy poco, produce”…

“Y sigue, D. Cosme,.. la recaudación de los diezmos y primicias de todos estos productos, en el principio de los tiempos de este Lugar, pertenecían a la Iglesia,…y se distribuían por lo que se llamaban «tercias», aludiendo a que una parte (“tercia”) era para el arzobispado de Toledo… y, las otras dos, para la Orden de Calatrava, es decir, en nuestro caso particular, para la Encomienda de Manzanares”. “Y a la correcta partición en “tercias” de toda esta riqueza, era a lo que estaba dedicada, y para lo que había sido construida y habilitada esta casa que a la vista tenemos, y que como va dicho ya, se llamó y se llamara para los restos “Casa de la Tercia”… “Antes de existir la casa, esas “tercias” se recaudaban directamente en el propio Castillo y sede de la Encomienda, pero pronto, la enorme actividad que todo eso conllevaba, motivo la construcción y habilitación de una gran casa con esa exclusiva función…y este fue el sitio elegido y la Casa que vemos el resultado práctico de esa necesidad, asevera el Sr. Cosme”….

“En tanto, esta Casa mantuvo su actividad recaudatoria y repartidora, por aquí pasaron casi todos los habitantes de la villa que poseyeran o produjeran algo, pues ya entonces, y ahora, la hacienda pública intentaba evitar que nadie escapará a sus deberes tributarios, o se “escaquease” de los mismos”… “Aquí, en sus amplios almacenes, debía quedar recogida la tercera parte de lo recolectado, para que, luego, fuera distribuida en las tercias acordadas, que ya le comenté antes, dice el Sr. Cosme”… “El pago de este diezmo se le imponía, por supuesto, a cualquier tipo de producto capaz de ser comercializado, o que generase un coste o beneficio concreto: El trigo, la cebada, el centeno, la avena, el aceite, la uva, el vino, carnes de cordero, vacuno, pollo, leche y derivados lácteos, como el queso… lana, tejidos, tejas, cal… cera, miel, azafrán, productos hortofrutícolas: legumbres, hortalizas, frutas... etc., por lo que había recaudadores “expertos” para cada producto”…

”Y es ya el momento en que los paseantes se acercan más a la Casa, para conocerla en más detalle… aun con el paso del tiempo, pueden apreciar que se conserva bastante bien… todavía se aprecian los rasgos más importantes de lo que fue…y es posible “ponerse en lugar” de sus mejores tiempos, e imaginar el trasiego de gentes, carros y carretas que acudían hasta aquí para cumplir con su cuota impositiva”… “Es un caserón típicamente manchego, que, en este caso concreto, y por la naturaleza de su función, dispone de grandes patios abiertos y, también, de un gran corralón, con su correspondiente pozo central... y, en su contorno, numerosas cuadras donde se almacenaba todo lo recaudado a las gentes del Lugar…Tampoco falta, en los sótanos de la casa, una gran cueva-almacén, que se conserva intacta y, según me dice el Señor Cosme, casi tal cual fue en origen… donde se aprecian sus antiquísimas tinajas, que, en sus momentos, contuvieron los primeros caldos producidos en la tierra manzagata”… “Los portalones de este gran corral dan a la calle de La Tercia (que recibe este nombre, en referencia a la casa susodicha, como supongo que su lógica y natural espabilo habrán deducido ya, me dice, con cierta sorna, el Sr Cosme)”…

 “Por aquí, por estos grandes portalones, continua D. Cosme, era por donde, cotidianamente, transitaban, mañana y tarde, los carros y carretones que venían a descargar los productos que constituían el impuesto pactado en especia. La otra puerta de esta casa, la que da a la calle Villarreal, en su número 1, daba acceso a la vivienda principal de los señores de la casa… y a las oficinas que tenían a su cargo el registro y apuntes de todo lo que se almacenaba en los corrales y cuadras, al tiempo que quedaban también perfectamente establecidas y registradas las “tercias” (y sus destinos), de cada uno de los productos que se iban almacenando, todo ello se hacía siguiendo un proceso paralelo y continuo,…mientras unos los descargaban en la parte del corral, otros daban cuenta, aquí, en las “oficinas” de la “parte noble “ de la casa, de todos los productos, pesos y medidas descargadas”.

”Muy amables, los habitantes actuales de esta mansión, que, naturalmente dejó de funcionar para estos menesteres, cuando este Lugar dejó, a su vez, de ser una Encomienda, nos enseñan el gran y precioso Patio principal de la casa”… “Y a fe que vale la pena conocerlo, por lo bonito de su estructura y ornamentado, posee unas preciosas galerías descubiertas, que dejan a la vista un enmaderado artesanal y las puertas que dan a las habitaciones principales de la casa”… “Es un Patio soportado por ocho rotundas columnas… dos de ellas con unos capiteles notables, donde se encuentran labradas, en la piedra, los escudos nobiliarios, muy bien significados, del Marqués de Priego, Sr. Fernández de Córdoba y Aguilar, primer dueño de esta mansión, y quien ordenó construirla en 1579”… “Uno de los escudos representa la Cruz de la Orden de Calatrava, con tres barras horizontales y el busto de un caballero; el otro escudo visible en el capitel de la otra columna, se aprecia una cruz y lo que parece otro caballero de la época. Las otras columnas, solo tienen dos volutas, sin ningún otro tipo de decoración”…. “

“La fachada de la Casa, como usted observará, tiene un hermoso y lucido balcón central, que se muestra a la vista tal cual se construyó, con un bonito y característico forjado de sus hierros, al mismo estilo y arte que otras mansiones de sus dueños, los Marqueses de Priego, como la que construyeron en Villanueva de los Infantes”…. “Soportan el peso del artístico balcón, como también usted ve, cinco preciosos baquetones de hierro forjado, que dan un empaque especial a todo el conjunto de la gran balconada, sin duda lo más significativo de la fachada de esta Casa de La Tercia, edificio histórico y emblemático de este pueblo, que hoy hemos conocido para dar contenido a este relato que, le sugiero, termine usted aquí, pues ya va de bastante y cumplido con sus intenciones”…



miércoles, 13 de abril de 2016

69). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: LA TRAGEDIA MORISCA CONSUMADA.



“Y, ahora, tal cual fue prometido, dice D. Cosme, voy a contarle a usted y a sus lectores como se gestó, y llevó a cabo, el dolorosísimo proceso de expulsión de los moriscos de Manzanares y el drama que supuso eso para todos ellos y para este pueblo”. “La comunidad musulmana de Manzanares, como va dicho, y usted ya conoce, había nacido para este Lugar de Manzanares, antes que el mismo Lugar así llamado”…

”Y es que, sigue D. Cosme, mucho tiempo antes que los calatravos comenzaran a poblar nuestra zona manchega, pequeños asentamientos de gentes moras, tenían sus moradas en las, por ello, así llamadas “cuevas del Cerro del Moro”… y en las que existían en los aledaños del Torreón de Moratalaz”…”Al llegar los Calatravos a este territorio, se dedicaron a construir el castillo y las primeras infraestructuras del Lugar de Manzanares,…y aunque no consta en la historia, no sería extraño que parte de los obreros y artesanos que participaron en esas construcciones, fuesen de etnia árabe, provenientes de esas cuevas aledañas al río Azuer”…. “De hecho, es conocido que, tras la batalla de Las Navas de Tolosa, era bastante común que los musulmanes residuales del área manchega, que dominaban los calatravos, participasen en las tareas de construcción de castillos e inmuebles de la Mancha reconquistada”.

“Lo cierto fue, continua D. Cosme, que bastante antes de la capitulación del Rey moro Boabdil, en Granada, los primeros moriscos del Lugar de Manzanares habían sido “admitidos” en la incipiente sociedad manzagata, permitiéndoseles establecer sus moradas en los arrabales del también incipiente primer caso urbano de Manzanares”…”En muy poco tiempo, estuvieron integrados en la vida cotidiana del pueblo, donde, en esa zona suroeste de Manzanares, por detrás del castillo y sus aledaños. convivieron juntos “cristianos nuevos y viejos”, sin ningún problema importante, los casi dos siglos y medio que mediaron entre el nacimiento del Lugar calatravo de Manzanares y la caída del último reino árabe, en Granada, en ese 2 de enero de 1492 cuando Boabdil rendía su reino a los Reyes Católicos, mediante un pacto escrito…

En las generosas capitulaciones del citado pacto, se explicitaban las condiciones en que debían quedar los musulmanes granadinos que optasen por permanecer en España: Se les reconocía, justo es decirlo, algo impensable en aquellos tiempos; empezando por preservar su libertad religiosa y personal y, además se les permitió conservar propiedades, derechos civiles, costumbres, usos y cultura propia. En ese pacto, pues, los Reyes Católicos reconocían a la población musulmana que quedaba en España, la posibilidad de seguir aquí de acuerdo al modo de vida que quisieran, con la intención de facilitar su integración y asimilación, aplicando, además, una política de cordialidad y apaciguamiento. Difícil intento este, pero que hay que reconocer, como mérito inicial de los Reyes Católicos y del Reino de España, en los últimos años del Siglo XV”… “Pero, amigo cronista, sigue D. Cosme, una cosa son los buenos deseos iniciales y otra el resultado final… el caso fue que la convivencia y el roce diario entre ambas comunidades, mostró resultados diferentes en los diversos territorios de España. Por ejemplo, en toda Castilla, y, particularmente, en algunos lugares, como en el caso de Manzanares, la buena integración ya conseguida en los dos siglos anteriores se vio reforzada, pero en otros lugares, este pacto fue cuestionado por amplios sectores de los “cristianos viejos”, que dificultaron, desde el primer momento la asimilación de esta minoría musulmana y, también, hay que decirlo, ciertas agrupaciones musulmanas de Andalucía rechazaron la esencia del pacto, y siguieron mostrándose hostiles al entendimiento con los ganadores de la guerra”….”De tal manera, la cosa fue que, en muy poco tiempo, y tras algunos conatos de rebelión y el recrudecimiento de las presiones de sectores muy poderosos de la nueva oligarquía, las autoridades cristianas empezaron a endurecer las condiciones a los musulmanes, obligándoles a abrazar la fe cristiana y convertirse, así, en “nuevos cristianos” o “moriscos”, tal como serían conocidos, desde ese momento, los musulmanes que quedaban en España.

De mejor o peor grado, los “moriscos” cumplieron con esta imposición religiosa, aunque nunca renunciaron a mantener sus usos y costumbres y, en muchos sitios, mantuvieron de forma clandestina sus ritos islámicos….El Cardenal Cisneros, regente del reino en la etapa posterior a los Reyes Católicos, intentó acelerar el proceso integrador en vista del pobre fruto que había dado la política de atracción y tolerancia seguida hasta entonces”….En algunas zonas de España, la incomprensión mutua y los recelos aumentaron, poco a poco, pues tanto cristianos viejos, como moriscos o cristianos nuevos, captaron muy pronto la calculada ambigüedad de esa política, y usaron esa indefinición para interpretar la norma, cada uno de los grupos, según les interesaba más, olvidándose de prácticas de entendimiento y cerrándose cada vez más sobre si mismos”… “De tal manera, que las incomprensiones, el rechazo y el antagonismo acumulados durante siglos se acrecentaron…y de poco sirvieron las concesiones adicionales que tomó, al inicio de su reinado, Carlos I, ya que la cuestión morisca se había consolidado en toda su problemática religioso y política en muchos lugares del territorio reconquistado”…


 “Lejos estaban, entonces, de imaginar los moriscos de Manzanares, perfectamente integrados en la vida local, las consecuencias que iba a tener para ellos lo que sucedía en otros territorios de España”… Ya bajo el reinado de Felipe II, la minoría morisca incrementa su conciencia diferencial y su beligerancia, lo que, por el lado cristiano, condujo a llevar el proceso de asimilación de manera más coercitiva”…”la presión se incrementó en lo tocante a religión, lengua, costumbres y modos de vida”…”La tensión intergrupal se hizo cada vez más marcada y evidente… y aumentaron los incidentes entre cristianos viejos y moriscos…lo que llevó a prohibir a los moriscos de toda España la tenencia de armas, por una Orden Real, de 5 de noviembre de 1559”…,” Pero como esta orden resultó baldía, se efectuó una requisa general de armas cuatro años después”…”Poco a poco, los hechos que se sucedían, dejaban a las claras que el proceso conciliador llevaba camino de terminar en un doloroso fracaso”…”Y, asi las cosas, en la Nochebuena del 24 de diciembre de 1568, estallaba en Granada la rebelión de las Alpujarras, que necesitó de dos años para ser sofocada, convirtiéndose en un punto de no retorno para el éxito del proceso asimilativo, que entró en crisis de manera definitiva, pues ya no había manera de recuperar un mínimo de confianza recíproca…. Felipe II, ante la situación y las presiones que recibía de gran parte de su Corte, terminó por situar el problema morisco en el contexto estratégico de la política mediterránea, relacionando la tensa situación de Granada, con una posible ofensiva berberisca desde el Magreb, y manejando posibles complicidades de esos moriscos residuales con el imperio otomano de Turquia, ordenando, el 1 de noviembre de 1570, la dispersión de los más de 80.000 moriscos de Granada por ambas Castillas, Murcia y Extremadura"…

"El concejo de Manzanares, sigue don Cosme, recibió la Orden de admitir en nuestra Villa unos 400 de estos moriscos, que provenían de Granada, Baza, Marquesado del Zenete ; Huéneja, La Calahorra, Jerez del Marquesado, Ferreria, Alquife, Albuñán, Aldeire, Fiñana, y otros pequeños pueblos al este de Guadix"…, "Estos nuevos vecinos moriscos se acomodaron enseguida a nuestro pueblo, uniéndose a los otros miembros de sus etnia en el área suroeste de Manzanares… desarrollaron y consolidaron el barrio, en torno a la Calle del Zacatin, pero prefirieron no mezclarse, en lo posible, con el resto de población cristiana vieja de la zona”..”En menos de tres décadas, estos moriscos nuevos levantaron casas, tiendas y talleres artesanos, donde realizaban a mano sus telas, cerámicas y piezas de artesanía….se fueron asentando y concentrando, aquí, cerca de la vega del río Azuer, donde construyeron norias, acequias, canales y huertos donde sembraron plantas aromáticas, cítricos, frutas y verduras de todo tipo, elevando la riqueza y la fama de nuestra villa entre los pueblos cercarnos”…”A pesar de ello, la suerte de los moriscos estaba echada, también en Manzanares, por lo que estaba sucediendo en otros lugares de España…y la temida expulsión terminó llegando tras el Edicto Real de 17 de julio de 1610, que ordenó la expulsión definitivamente, a lo largo de los 4 años siguientes, a todos los moriscos de España, a pesar de estar, teóricamente, convertidos a la fe cristiana, hacía más de un siglo”.


“Los expulsados de las tierras manchegas, fueron reclutados en cada una de las Villas y, luego, obligados a un larguísimo trayecto, conducidos en columnas escoltadas por tropas, hasta el puerto de Cartagena, donde fueron embarcado, hacia ignotos territorios del Norte  africano”...
 

“El impacto anímico, económico y social de la medida, fue enorme en muchos pueblos de La Mancha, muy particularmente en Manzanares, que perdió de un plumazo casi un 5% de población...pero mucha más riqueza”...

”Y es entonces cuando, con voz quebrada por la emoción, Don Cosme dice….”Se cuenta en las leyendas de tradición oral de este pueblo, transmitidas de generación en generación, la tragedia de aquella procesión de personas tristes y andrajosas, cargando con los pocos enseres que pudieron portar, caminando escoltados por la tropa el camino de AndalucÍa…. , para, a la altura del Puente de los Pobres, contemplar, por última vez, su amado río Azuer,… al que habían dado nombre”,… “todos con sus ojos enrojecidos y enrasados de llanto e incomprensión… todavía más, cuando contemplaban esos mismos ojos tristes de llanto y similar incomprensión, en los muchos cristianos viejos y convecinos suyos, espectadores indeseados de semejante procesión, pero que estaban allí, en esa salida sur de Manzanares, dando su despedida y último homenaje a esos sus paisanos y vecinos, obligados al exilio por Orden de su propio Reino"…


 "Allí marchaban entre 64 a 69 familias moriscas, con unas 350 personas, arrancadas para siempre de Manzanares, a las que se unieron otras 72 familias de Membrilla (360 personas) que fueron embarcadas en Cartagena, al final de su viaje, y abandonadas a su suerte en las costas norteafricanas de Orán"…. "Muchos de estos moriscos llegaron allí siendo ya verdaderos cristianos, tras abandonar sus antepasados el Islam un siglo atrás, por lo que una vez desembarcados en tierra de moros, tampoco fueron bien recibidos, al ser considerados por sus antiguos hermanos de fe como traidores y apóstatas de su antigua religión islámica… sufriendo, seguramente, muchos de ellos, nuevas incomprensiones, tortura e, incluso, muerte, completando su trágico destino y cerrando, así, uno de los episodios más tristes e indignos de nuestra historia local y    española"...
 Y, termina Don Cosme, alzando el tono de su voz quebrada, proclamando lo siguiente…”No fue de extrañar, por ello, y con esto le pido cierre usted esta historia, que:.. “Cuando aquellos desdichados paisanos, desheredados de su Fe, de su Patria y de su Fortuna partían de Manzanares, sin saber su destino, el más anciano de los expulsados se paró y, mirando hacia atrás, a su pueblo amado, repitió las palabras que dijera Sócrates en parecido trance:


"iOh, malos gobernantes, que sembráis el odio y la muerte entre vuestros gobernados, en lugar de cultivar en sus conciencias la solidaridad, la paz y el amor!".

martes, 12 de abril de 2016

68). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES. 1912: RESIDUOS DE NUESTRA HISTORIA ÁRABE.

Y los paseantes han paseado, en un largo paseo, toda esta extensa calle del Zacatín….Han visto desfilar ante sus ojos, una sucesión de casas, de estructura humilde y sencilla construcción,… la mayoría de un solo piso…y muy parecidas a las ya vistas en la calle de la Madera y en todo lo que queda por debajo de la muralla en este suroeste de Manzanares”… “Son, sin duda, moradas de gentes trabajadoras de este pueblo, de humilde cuna y condición”…”Sin embargo, más allá del nombre, “El Zacatín”; poco queda ya en esta calle de nuestra memoria musulmana”…

 “Y es que, comenta D. Cosme, hace tres siglos ya que se consumó la tragedia humana de la expulsión de ese colectivo, del que algo le hablaré para su recuerdo y el de sus lectores”… “Pero antes, los caminantes, según han ido fijándose al caminar, han podido advertir algunos vestigios del paso de aquellos moriscos, por esta calle, y por la vida e historia de este extraordinario pueblo que se llama Manzanares” Y es que, aunque pocos, pues es ya largo el tiempo que faltan de Manzanares, aun quedan algunos residuos de esa historia musulmana de nuestro pueblo, en alguna que otra casa de esta calle del Zacatín y en otras calles próximas”. …”Quedan, por ejemplo, algunos remedos de alfiz, que… para quien no lo sepa, sigue D. Cosme, son esas típicas molduras rectangulares, que rodean, en una puerta o en una ventana, a un pequeño arco”…


”Esta construcción, que es tan característicamente árabe, aún se observa, como va dicho, sigue D. Cosme, en alguna de estas casas de la calle del Zacatín, aunque el mejor conservado de todos estos alfices residuales, esta en la calle Corpas, cerquita del Castillo” … ”Y, en otras casas, todavía se conservan, aquí o allá, ciertos rasgos de construcción árabe”,… “Así, en algunos patios, al paso, podemos ver -mostrados por amables vecinos-, pozos construidos al estilo musulmán... y, a veces, en el mismo patio, contemplamos alguna higuera, árbol también muy común en las casas árabes, aunque ya también se ven, con cierta frecuencia, en otras casas de este pueblo”… También los arcos de bastantes ventanas interiores y exteriores, de muchas puertas y algunas escaleras, son perfectamente asimilables a la cultura y formas de construcción árabe… y, no es descabellado pensar que son reliquias de aquel tiempo, que han sobrevivido a los que las crearon y fueron sus dueños”… “En muchos utensilios caseros y de las cocinas, se aprecia también claramente la huella del paso musulmán por esta zona de Manzanares, muchos de esos objetos son, por sus formas, de evidente origen morisco y, sus denominaciones, de clara etimología árabe (alcuzas, tajines, etc…)”, no hacen sino corroborar este hecho”… “Pero, a estas alturas, es imposible saber en muchas de esas construcciones, a veces remodeladas por los “cristianos viejos”, (que ocuparon esta calle y sus casas tras la expulsión de los moriscos),… si son, realmente, reminiscencias originales, o han sido realizadas más tarde por esos “cristianos viejos” que ocuparon la calle y sus casas… y que, por esa convivencia previa de siglos, pudieron estar influenciados por las maneras de construcción musulmana, ya que, al fin y al cabo, esas gentes, esas dos gentes, supuestamente tan diferentes, eran del mismo pueblo… eran paisanos de Manzanares… y estaban viviendo juntos mucho tiempo antes”… 



“Celosias, adornos, artesanías, alfarería, piezas de esparto y cuero, forjados,…esa puerta, aquella ventana, aquel utensilio de la cocina, o aquel mueble de la alcoba y en fin… un sin fin de nombres, estructuras constructivas y objetos de todo tipo que, perfectamente, pudieran ser originariamente árabes, de aquellos tiempos ya lejanos del Siglo XVI… o, bien, ser productos de los “cristianos viejos” en siglos posteriores, tras copiar estos, fielmente, las maneras constructivas de aquellos que fueron vecinos suyos ”…”Seguro que gente con experiencia, y más experta en estas lides, podría deslindar con mayor precisión que los paseantes, cuanto más de morisco o cristiano viejo, hay en cada cosa de las que, a su observación, permanecen en esa duda”.. “y, quizá, eso sea, a estas alturas, poco importante…la duda aparece en tantas objetos y construcciones, que no hace otra cosa que corroborar una realidad histórica… los musulmanes, vivieron, y dejaron, en este pueblo de Manzanares una parte de sus vidas, de sus haciendas y de sus historias”….

”Y, así, la soleada y agradable mañana, invita a los paseantes, una vez recorrida toda esa Calle del Zacatín, a continuar caminando su camino, por la continuidad que ofrece la calle del Río,… hasta que llegan al llamado “camino de Membrilla”, en el que introducen sus pasos, para empezar a dejar, a sus espaldas, el sur de Manzanares”…”Y, a sus ojos, y a derechas, según caminan el camino que lleva al pueblo vecino,, esas huertas feraces, cercanas al Azuer, seguro que, en gran parte y medida, son así de fértiles por la sabiduría de esos moriscos, que tanto nos aportaron en el aprovechamiento de este nuestro río,… que, quizá, nunca volverá a ser lo que fue”. 


“Y, ahora, los caminantes vuelven la vista al pueblo de donde provienen, y aprecian la majestuosa espalda de la Fábrica de harinas… y también ese “Puente del calicanto”, de ingeniosas compuertas,… seguro que ideadas o pensadas, en algún modo, tiempo y manera, por la imaginación árabe,… que acompañó, directa o indirectamente, a este gran pueblo de Manzanares desde su nacimiento”… “El desbordante Azuer de estos días manchegos de incipiente primavera, deja caer el agua que llega al calicanto con la “madre nueva”, desde un nivel superior, conseguido con un pretil de piedra, a un nivel inferior del mismo canal… (otro más de los ingenios constructivos para aprovechar el agua de los ríos, de típico origen árabe),.. Con ese diseño, para este tramo del canal del Azuer, próximo al Calicanto, se logra que el agua vaya a nutrir, por un lado, y por la parte de canal que queda más elevada, a la “madre nueva” que surca el lateral del Paseo del Rio…. Mientras que el agua que cae a la parte inferior de ese tramo del canal, atraviesa las compuertas que quedan al final de los “ojos” izquierdos del calicanto, y es, por ellas, desviada a un tramo de canal artificial, que corre paralelo al camino de Andalucía, y que ira unir, de nuevo, en el “Puente de los Pobres”, y por el mismo ingenioso uso y aprovechamiento de los ríos, propio de los árabes, las previamente separadas aguas de la madre vieja y nueva… consiguiendo de ese modo un desagüe natural de las aguas que llegan al Calicanto en momentos de crecida…a la vez que posibilita el riego de las huertas y terrenos que quedan en la margen derecha de ese canal”…

” Y los paseantes siguen su camino por ese camino de la Membrilla…hasta que atisban, también a su derecha, ese también histórico “Puente de la Reina“, por donde, según se dice, pasó el cuerpo sin vida de la Reina Católica en su camino funerario a su última morada granadina”… Desde allí, se contempla majestuosa la silueta de la Parroquial, símbolo perenne de la cultura cristiana, que domino estos entornos y este pueblo, desde su fundación calatrava”…"Pero, también es aquí, en este lugar que usted ya conoce, y donde yo le he traído con toda intención, donde se puede ver simbolizada, de una manera tremenda y esclarecedora la idiotez e inconsistencia de nuestro género humano”….”Aquí, donde, por, y bajo el impulso, de la imaginación árabe en el uso de las aguas, se dividió y canalizó nuestro río Azuer en sus “madres” (vieja y nueva) que allá, algo más a lo lejos, pasan bajo esos históricos “Puente de los Pobres” y “Calicanto”, dejando sus riberas llenas de riqueza agrícola, en sus terrenos adyacentes y, donde, una vez más, nombres árabes acompañan lo que decimos, enfatiza el Sr. Cosme,…”norias, alquerías, aljibes, acequias"….”Términos de esa otra cultura musulmana, pero tan humana como la nuestra… y ya perfectamente integrada entre nosotros, en nuestro hábitos, en nuestro espíritu y en nuestras formas convivenciales, en aquellos tiempos del Siglo XVI, aportando a nuestro pueblo, que también era el suyo, toda esta riqueza”…

 “Y un poco más allá, sigue D. Cosme, ese “Cerro del Moro”, donde parece ser vivieron los primeros pobladores que se asentaron en el territorio que llegaría a ser Manzanares, que también eran árabes de origen, pero manzagatos de vida”…. “Por eso, querido reportero, dice Don Cosme, le traje hasta aquí… para que compruebe usted, por si mismo, que esos “moriscos” o “cristianos nuevos”, eran más “viejos”, al menos en Manzanares, que aquellos que terminaron expulsándolos”,. “De tal modo que, al ser expulsados por la dominante cultura cristiana, cuyo magnífico edificio central tenemos a la vista, es como si los manzanareños nos hubiéramos amputado un miembro, o una parte de nuestra propia esencia como pueblo, pues esas gentes ya eran, también… por derecho propio, natural y de especie, parte de nosotros mismos, compartían, por supuesto, una misma condición humana,…pero, además, eran parte material y espiritual del mismo pueblo”…. ”Eran tan de Manzanares como cualquiera…y, por su ingenio, y por su laboriosidad, muchas veces con más merito y valores que los de algunos “viejos cristianos”…

”Y todo este escenario es la mejor prueba, (proclama D. Cosme, -con la solemnidad de tono que gusta dar a sus grandes momentos discursivos- de la inconsistencia de valores de nuestra humana especie, que no fue capaz de mantenerse, en lo que su propia dignidad como seres humanos les pedía para ese tiempo y momento... faltando, ostensiblemente, a los valores que su religión y cultura propugnaban”…”La solidaridad, el entendimiento entre ideas y gentes diferentes…y el valor añadido que ese mestizaje de razas y culturas, otorgó siempre, y en toda etapa, a los pueblos para su progreso… en toda la historia de las historias que en el mundo han sido,… quedó aquí, y en toda España, arrumbado por un decreto del Rey Felipe III… y por el egoísmo de quienes, perdiendo la oportunidad de ser generosos en su triunfo, y seguir las normas de su propio ideario cristiano, no supieron canalizar las tensiones entre los hombres que habían estado en guerra hace más de un siglo, pero que, para entonces, eran simples vecinos”…”Y fue así, que, otra vez más, la estulticia del ser humano, dejó salir lo peor que lleva dentro y, en una decisión dramática, tremenda, dañina, incongruente e injusta, eliminó de un plumazo, y por el antedicho decreto real, allá por el año 1609, todas esas posibilidades, valores y dignidades, al decretar, y llevar a cabo, la expulsión de toda esa población morisca, que, en el caso de Manzanares y muchos otros pueblos y lugares, estaba perfectamente integrada en la vida del pueblo, formaban, de hecho, parte de él, a más de estar confiriéndole ideas y riquezas que, al perderse bruscamente, empobrecieron a Manzanares, tanto en materia como en espíritu”….

“Y este reportero, ávido de más historia de esta historia, sugiere al Sr Cosme que le cuente como transcurrió ese proceso de la forzada expulsión morisca en Manzanares… como fue vivido por los repudiados y por la gente cristiana vieja que aquí permaneció,… como asumió Manzanares, y como repercutió en el pueblo todo ese proceso…y D. Cosme, me responde que, para este relato, la cosa ya fue de sobrado….pero me promete un siguiente, donde –me dice- se consumó una de las mayores tragedias vividas por este pueblo… en lo humano y en lo histórico… fenómeno este de la expulsión morisca que, aunque afectó a muchos pueblos de España, fue particularmente duro y doloroso para nuestros paisanos moriscos y para el resto del vecindario que aquí quedó”…

domingo, 10 de abril de 2016

67). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: NUESTROS “CRISTIANOS NUEVOS”:... LA CALLE DEL ZACATIN


“Los paseantes, siguen ahora en su particular manera de callejear, arriba y abajo, el casco antiguo de Manzanares, caminando el tramo de la calle del Carmen que ocupa la fachada de esa casa histórica de los Merinos”…

Capilla de Sta. Teresa.

”Esa familia hidalga, comenta D. Cosme, que, como usted ya sabe, alojó en su casa a Santa Teresa de Jesús… mandó construir esa magnífica primera capilla de la Transfiguración, en el lado del Evangelio de la nave de la Parroquial, donde están enterrados sus miembros más egregios”…”Y, también, la misma familia que acogió, en esta su mansión, aunque en esta caso fuese a la fuerza, allá cuando la dominación francesa, la primera Logia masónica de la provincia de Ciudad Real”… “También, sus lectores, conocen todo eso por usted y sus relatos, pero valga aquí este recuerdo, para rememorar a todos: a sus lectores, a usted y a mi mismo, que este es un pueblo histórico y lleno de historias en muchas de sus mansiones y de sus sitios”…



 “Y así, siguiendo por la acera de esa mansión histórica, los paseantes llegan a la siguiente esquina, alcanzando la que se conoce en el pueblo como “calle del Matadero”, aunque siempre fue de San Sebastián, por que terminaba, aquí, en la calle del Carmen, afrontando a una de la Ermitas más antiguas de este pueblo, la que, bajo la advocación de ese santo,, hoy, esta “engullida” e integrada en la Mansión del Marquesado de Salinas, como usted y sus lectores ya conocen también…”Y, ahora, dice D. Cosme, bajemos esta calle del Matadero, hasta la Plaza del mismo nombre, pues, aquí, en esta calle, que quedaba dentro de la muralla, advertiremos también lo mismo que en la Calle Honda, hasta llegar a la citada Plaza del Matadero, veremos como se repite la visión de mansiones nobles”,…”Por ejemplo, el escudo heráldico de la que hay en la esquina que tenemos enfrente, dice D. Cosme, nos habla de que esa casa perteneció también al marquesado de Salinas, y, lo que queda a nuestra derecha, según bajamos, no es otra cosa que uno de los laterales de la misma mansión de los Merinos, de cuya nobleza no es necesario comentar nada más… pero si de su magnificencia, pues, en ese momento, las grandes portadas de su corral están abiertas, y nos permiten ver la enormidad de su fondo, los varios carros y muchos aperos de labranza que acogen sus dependencias laterales, así como una escalera al fondo que, me dice D. Cosme, asciende a varios “camarones y a un palomar”…y así, bajando unos metros más la calle, abocamos a la Plaza del Matadero, llamada así, está claro, por que, a nuestra izquierda, en la acera de enfrente de donde ahora mismo estamos, al otro lado de la Plaza, en un gran caserón, que ocupa casi todo el lateral de esa Plaza, se ubicó el llamado “Matadero viejo”, que, va para seis años, dejo su lugar al conocido en el pueblo, también por ello, como “Matadero Nuevo”… (pero eso es otra historia que ahora no nos ocupa)…


”Los caminantes, bajamos la acera de la pequeña y coqueta Plaza, y llegamos, a su final, a observar la confluencia de dos calles… a nuestra derecha, queda el final y la continuidad de la calle de la madera, de la que ya hablamos como el hábitat de la gente trabajadora y humilde de este suroeste del pueblo… y afrontada a ella, una larga calle que desde allí, pasa por detrás del Convento, hoy ya de las Madres Concepcionistas, pero antes, y, hasta la invasión francesa, historia grande de este pueblo, al inicio como espacio que acogió la primera Iglesia de Manzanares y, luego, como sede de los Monjes del Carmelo”… ”Y esa humilde y larga calle que decimos, llamada Calle del Zacatín, que desde esa Plaza del Matadero, se extiende, y extiende,… por el sur de este casco urbano, hasta confluir en la también larga calle del Río, o Fachada del Río, será objeto principal de este relato, por lo que enseguida le comentaré, apostilla D. Cosme”...

Esta otra “Calle del Río”, se llamaba así, por que desde todas sus casas, los vecinos contemplaban el río Azuer”,… hasta que la fabrica de harinas y el vegetal del Parterrillo de San Isidro, lo ocultaron parcialmente a sus vistas”…. “Pues bien, sigue D. Cosme, en todo ese espacio, entre la citada calle del Zacatín y el río Azuer, fueron aposentándose, como va de sabido, los residuos de población musulmana que quedaron en el Lugar de Manzanares, una vez que sus nuevos dueños calatravos fueron autorizando su acomodo y vivienda, en la dicha zona, a varias de las familias musulmanas de las que habitaban, previamente, las Cuevas del Moro o las Cuevas del Roquito de Moratalaz”…”Y fue en esta zona, donde esta, ahora, esta calle del Zacatín que tenemos a la vista, donde más construyeron morada –y nunca mejor dicho- los primeros moros que moraron dentro del incipiente y primitivo Lugar de Manzanares, para que, desde entonces, y para siempre, pasaran a formar parte de la historia vivida de este pueblo, en este su particular y genuino espacio urbano”… “Y, continua D. Cosme, el propio nombre de esta calle que ahora recorreremos, en lo que significa, nos habla de sus moradores, de sus oficios y de su actividad” "El Zacatín", del árabe al-Saqqatîn, significa “calle donde se venden ropas viejas o usadas y artículos de cestería, productos manufacturados por artesanos, espartería, marroquinería de cuero, etc…” …

”Y, como queda dicho, sigue el Sr, Cosme, mucho antes de que ni siquiera existiera esta calle, allí se aposentaron los primeros “moriscos” de Manzanares,… que, contra todo pronóstico, y dadas las -para ellos- dificultades propias del momento, ante el rechazo de gran parte de la población que, en Manzanares, al igual que en toda la Península, veían con recelo a la morería residual que quedó en la España reconquistada, supieron integrarse muy pronto con los “cristianos viejos” de extracción humilde, que convivían con ellos en ese espacio común del suroeste del Lugar de Manzanares que quedaba tras su muralla”….”Muy cerca del castillo, en la primitiva iglesia parroquial de Manzanares, don Alonso de Torrecilla, párroco del lugar, tuvo la iniciativa de oficiar misa, los domingos y días festivos, exclusivamente para estos primitivos “moriscos” o “cristianos nuevos”, lo que facilitó a esa población su congregación y asentamiento como grupo humano con entidad propia, algo a lo que los musulmanes nunca quisieron renunciar… y por otro lado, sirvió para que quedasen , “a la vista calatrava” y a la de la primigenia población autóctona del Lugar de Manzanares, como auténticos “cristianos nuevos”, lo que, sin duda alguna, favoreció muchísimo su especialmente buena integración en nuestro pueblo”....”Y, del mismo modo, cuando la disposición real de 1571 decidió el destierro a otros lugares de España de los moriscos de la Alpujarra granadina, no resultó extraño que cuando el concejo de Manzanares recibió una lista de aproximadamente 400 de estos moriscos, para que fueran acogidos en nuestra villa… estos nuevos vecinos, que procedían de Granada, de Baza y de las tierras del Marquesado del Zenete; Huéneja, La Calahorra, Jerez del Marquesado, Ferreria, Alquife, Albuñán, Aldeire, Fiñana, etc., pequeños pueblos situados a unos 15 Km al este de Guadix, en la ladera norte de Sierra Nevada, afables y especialmente laboriosos y emprendedores, se integraran enseguida en la vida y costumbre de los ya asimilados miembros de su etnia, y con el resto de la población”. 


“Es, muy posiblemente, en esa época cuando se configuran la mayoría de las casas e infraestructuras de esta calle, para acoger juntas a todas esas familias, al lado de los moriscos que ya vivían previamente en el poblado....y, seguramente también, cuando empieza a ser conocida como “calle del Zacatín”.. “Así, y allí, transcurrió la vida de los moriscos granadinos de Manzanares, siendo prácticamente asimilados con el resto, tras solo 40 años de pacífica convivencia con sus vecinos “cristianos viejos”, en su nuevo lugar de adopción” … “Sin embargo, cuando, en 1577, varios moriscos granadinos de los llegados a Manzanares, intentaron establecer sus negocios en la plaza pública,… quizá por miedo a la competencia que podrían hacerles, gentes autóctonas con influencias sobre el Concejo de la villa, defendiendo los intereses de la oligarquía local, lograron que se limitase el número de establecimientos moriscos, en la dicha Plaza, a un total de cinco”… “Esto, amigo reportero, sigue D. Cosme, vino a asentar, definitivamente, a muestra población morisca en un “barrio propio”, configurándose esta “calle del Zacatín” como su principal arteria urbana” …” en lugar de seguir mezclándose con el resto de población cristiana vieja”,.. “La mayoría de los comerciantes moriscos, establecieron en esta Calle del Zacatín sus pequeñas tiendas y puestos, donde se podían ver negocios de venta de verduras, frutas, especias, ropas, espartería y una muy potente industria de pieles y cueros, en la que destacaba Manzanares, sobre otros pueblos de la región manchega”…”Este mercadillo morisco, “pequeño zoco” de Manzanares en esta calle Zacatín, era muy popular y visitado, tanto por los propios moriscos como por los “cristianos viejos” de la época, y fue uno de los puntos de encuentro cotidianos de las dos culturas,…. y, así también, la vida diaria, y muy concurrida, de esta calle del Zacatín, en el último tercio del Siglo XVI, fue una de las razones más importantes para explicar la armonía y la buena convivencia e integración, que alcanzaron en la villa de Manzanares, las poblaciones de “cristianos nuevos” y de cristianos viejos” …… “Pero, también, la creación de esta zona propia propició a nuestros moriscos, algo que ellos quisieron siempre en todos los lugares que habitaban, un área de convivencia propia y suficientemente diferenciada del resto de la población, algo que les permitía vivir en situación de Comunidad, conviviendo sobre todo entre ellos, pues así se sentían más seguros,…. aunque relacionándose bien con las comunidades autóctonas”… 

“Sea como fuera, continua D. Cosme, quedó así formada una comunidad minoritaria y cerrada….los moriscos, levantaron casas, tiendas y talleres artesanos en esta calle del Zacatín, donde realizaban a mano diversas actividades… y, al igual que en otros pueblos, se fueron asentando y concentrando aquí… muy cerquita de la vega del río Azuer, al que comenzaron a trabajar con sus técnicas árabes… construyeron muchas norias, acequias, canales y huertos, aumentando mucho la utilización eficiente de las aguas del rio en el riego de la tierra, algo que habían iniciado los moriscos autóctonos de la zona, bastante tiempo antes, pero que estos nuevos moriscos de la diáspora desarrollaron muchísimo”….. “Manzanares, sigue comentando el Sr. Cosme; se convirtió en punto de referencia manchego en este uso agrícola del agua, gracias a la población árabe que allí convivía con los “cristianos viejos”…. “Los moriscos sembraron plantas aromáticas, cítricos, frutas y verduras, creando un lugar que debía recordarles mucho a las alquerías de su añorado Al-Andalus”… “Este 'status' funcionó perfectamente en Manzanares, donde se mantuvo bien la interrelación entre las dos Comunidades, algo que no sucedió en otros lugares, donde contribuyó a que los recelos entre las dos culturas se acrecentasen”...


“Lo que si hizo esta “frontera interior”, también en Manzanares, fue tener perfectamente localizadas a las poblaciones moriscas, lo que facilitó su expulsión completa del territorio peninsular, cuando se consumó la gran tragedia de este grupo humano de los “cristianos nuevos” de España allá por 1610….pero eso es otra cuestión, que queda para otro relato, ya que este tiene ya el contenido buscado y su espacio lleno….




lunes, 4 de abril de 2016

66). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912.: ARRIBA Y ABAJO….. HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Don Cosme me sugiere ahora, cuando estamos frente a la casa que fue de “La ciega de Manzanares”, en la esquina de la calle Durán con la que la cruza, llamada Calle de la Madera, que aprecie la modestia de las casas de esa calle y de las que se atisban hasta el final de la propia calle Durán, en el camino de Andalucía, para que pueda compararlas con las que hemos dejado atrás, en el tramo de la misma Calle Durán, que va desde la calle del Carmen a la callejuela de la Hoz... antes de llegar a donde estamos ahora situados”…

 “Y, en efecto, el contraste entre las casas solariegas de alta alcurnia del primer tramo de la calle Duran, con las modestas viviendas de paredes encaladas, con frecuencia de un solo piso, que se aprecian después del cruce con la callejuela de la Hoz, en la propia calle Durán, y en las que se pueden ver, a ambos lados, en la calle de la Madera, resulta elocuente”…“Estas últimas casas, si por algo destacan, es por su modestia y sencillez constructiva”… “están hechas con la única pretensión de dar cobijo y cama a sus humildes moradores…nada de ornamentos ni sofisticaciones en sus fachadas”…”Sus sencillas puertas de entrada, son, con frecuencia, maderos reutilizados,... por ejemplo, es frecuente en estas casas, ver, como puertas, tablas de trilla antiguas, que de la era pasan a cubrir el hueco de la puerta de cualquiera de ellas... y sus ventanas son casi siempre un simple hueco, sin celosías ni forja… no buscan simetrías ni estética alguna, simplemente su utilidad para entrar y salir de la casa, en el caso de la puerta, o facilitar la entrada de la luz y la ventilación en el caso de las ventanas”…”En el interior, sus patios son pequeños habitáculos, sin adornos ni maceteros, aunque eso si, con el imprescindible pozo, que no suele faltar en ninguna casa de este pueblo, ya sean ricos o pobres sus moradores”…”Un habitáculo central suele hacer de cocina y comedor a la vez…y, en muchas de esas casas, a la hora de la comida, la gente no se sienta en una mesa, sino que se reúne en torno al fuego de la chimenea… y, allí mismo, se reparten y se toman su correspondiente ración de gachas, ajo majuelero, migas, cochifrito, pipirrana, conejo al ajillo, chorizo, morcilla, zarajos, queso…. o cualquier otro de los ricos platos locales que el tiempo o el día tercien"…

Callejón de la Hoz.
"Por supuesto, los dormitorios son unos pequeños cuartos que incluyen las cuatros paredes y el camastro, sin adornos ni doseles, pero lo suficiente para lograr el sueño reparador y el descanso necesario al trabajado día de sus gentes”… “Casas, estas, que fueron realizados con materiales de escaso valor y, en muchas ocasiones, construidas por sus propios dueños, con denuedo e ilusión,… Son,.si, sencillas viviendas, pero, en conjunto, atractivas a la vista…. Pues la simpleza de su estructura, con sus paredes encaladas y zócalos de azul manchego, que se van sucediendo, en estas calles, resulta armónico... y tiene también un atractivo particular y típico de La Mancha”…“ Ciertamente, se aprecia a simple vista que no son casas señoriales,…pero se nota, a la vez, que albergan la vida de gentes de Manzanares,…si, pobres de cuna, pero nobles de espíritu,… albañiles, obreros, labradores, jornaleros, gañanes, pequeños comerciantes y artesanos del hierro y de la forja…que, con ilusión y trabajo, conforman sus propias historias y destinos, en este espacio del Lugar de Manzanares, desde su propio nacimiento”…”Y, eso si, sigue D. Cosme, estas casas modestas, al igual que las casas solariegas de los pudientes de este tiempo, no tienen nada que ver con las que existían en este mismo lugar en los inicios de Manzanares”…

“En esos primeros tiempos de Manzanares, se aposentaron aquí, en este área suroeste del naciente Lugar, por dentro y por fuera de lo que luego sería la muralla, los obreros y artesanos que construyeron el Castillo y las primeras infraestructuras urbanas que tuvo Manzanares…pero esto, que ya lo sabe usted, dice D. Cosme, no ofrecía el aspecto que ahora podemos contemplar… las viviendas de esa gente primigenia y pobre, fueron chabolas, más o menos improvisadas, o simples cuevas naturales de las zonas próximas al río"…. “Cuando se construyó la muralla, dejó fuera del “casco central”, en esta área suroeste, a muchos de nuestros “primeros humildes paisanos”…”y son las casas de sus “descendientes”, también humildes, las que tenemos delante"... .pero, como puede ver, siendo modestas, son mejores que las de sus antecesores, que en algo se ha de notar el progreso humano, incluso entre los pobres.. y, si lo piensa bien, añade con sorna D. Cosme, aquí más, que estamos en Manzanares!!!.

Parterrillo (Parterre de San Isidro).

 “Esta situación de territorio ya habitado por gentes humildes, y por fuera de la muralla, antes de que esta desapareciera, no se dio en otros contornos del pueblo, que estaban expeditos para nuevas construcciones de la nobleza, cuando ya no tenía cabida en el territorio intramuralla,… y, así, se explica, perfectamente, el contraste que ya estamos viendo, entre lo rico y lo pobre de este pueblo, arriba y abajo de la callejuela de la hoz, en este sector suroeste”…. “Y, sigue Don Cosme, para ratificar lo que ya vemos, y evidenciar aun más este contraste, vamos a desandar nuestros pasos hasta la callejuela de la Hoz”… “Así lo hacemos, y al llegar donde estuvo la muralla, nos introducimos por el citado callejón de la hoz, en dirección a la Plaza del Matadero, y llegamos a la esquina con una calle, que sube hacía la calle del Carmen, y que, me dice Don Cosme, recibe el nombre de Calle Honda” ,….”y me insta a caminar hasta su origen en la Calle del Carmen, a fin de conocer los bonitos inmueble solariegos que, en particular, esta calle Honda contiene”… “Para situarles mejor, al terminar la subida de esta calle Honda, a nuestra mano derecha, según lleguemos a su esquina con Carmen, estará la Casa de los Merinos…y, al frente, tendremos el inicio de la Calle Monjas”•… 

“Es decir, sigue hablando Don Cosme,… estamos entrando de nuevo en ese cogollo del casco antiguo de Manzanares, donde, una vez trasladado el centro de la actividad de la villa, desde el Castillo a la Plaza, fueron habilitando sus viviendas las gentes más nobles y pudientes de este pueblo”,.. “y, por eso, de nuevo tiene usted a la vista ese contraste evidente, con los humildes edificios que acabamos de ver un poco más abajo”…”Esa tenue frontera de la callejuela de la hoz, separa de manera nítida y clara, en este sector suroeste de Manzanares, la riqueza y la pobreza de este pueblo magnífico, estableciéndose una diferencia evidente y acusada, arriba y abajo de lo que fue muralla y hoy es solo una estrecha callejuela circular”… “Y, en efecto, en toda esta calle Honda, según ascendemos hacia la calle del Carmen, se suceden a nuestra contemplación bellos ejemplares de esas mansiones típicas de las gentes más pudientes de Manzanares, una serie de bonitas y hermosas casas solariegas de dos plantas, todas ellas de fachadas armoniosas, con vanos simétricos y bien correspondidos entre la planta baja y la superior. Preciosos balcones de bajo vuelo en los pisos superiores y ventanas forjadas bajo cada uno de los balcones…. Puertas de madera noble, en el centro de la fachada inferior de algunas casas, junto a sus preciosas aldabas, dan fe de la relevancia social de sus propietarios… y, en fin, todas estas imágenes que vamos teniendo a la vista, según nos acercamos a la Calle del Carmen, van completando el entorno urbano que transitamos, que no por ya conocido en otras partes de este pueblo, es menos digno de ser admirado y referido aquí para todos ustedes, mis queridos lectores de estos relatos”… “Y, de la misma manera, la gran mayoría de estas casas tienen un bonito patio central, frecuentemente con sus pozos de bonitos y repujados brocales, todos ellos con su garrucha, su cuerda gruesa y su cubo para extraer el agua diaria y suficiente, que ha de completar las necesidades propias de la casa; riego y limpieza, incluidas,… aunque, desde hace ya unos años, por recomendación sanitaria, no se utiliza para el consumo humano, que queda reservado, en todas estas casas nobles de Manzanares, para las apreciadas aguas de Siles, que los aguadores reparten con sus grandes cubetones, tirados por mulas o caballos, con puntual cotidianidad por el pueblo…y, aquí, donde estamos, ese reparto llega pronto, pues el depósito de aguas, queda muy cerquita, al lado del Parterre de San Isidro, como ustedes ya saben”!!... “Patios, estos, que, además, son lugares principales de las casas de este pueblo”… “donde, quienes viven en ellas, ven pasar el tiempo con amigos y familiares, en las tardes y noches del estío manzagato, sentados en sus sillas y sillones de mimbre o de hinéa,…. al albur de una buena tertulia, y al calor del vinillo de una bota, puesta a refrescar en el fondo del pozo”…

 “En fin costumbres de época y de vida, que conforman el día a día de Manzanares”… “Y, en muchos de los patios de esas casas, hermosas escaleras de madera, alcanzan bonitas galerías que rodean las zonas vivideras de las plantas superiores, con sus comedores suntuosos, amplias cocinas, salitas de estar, habitaciones nobles, cuartos para el Servicio”…nada que ver, desde luego, con las humildes casitas de más abajo”…


 “Y también, en casi todas estas casas solariegas, hay troneras en la parte inferior de sus fachadas, indicándonos la presencia de cuevas y bodegas particulares”….. “Y, tras los patios de esas grandes mansiones, casi siempre, un enorme corral trasero, de paredes encaladas de grueso tapial, con grandes portalones, para permitir el paso de los carros, que dan a una de las calles paralelas a esta Honda que transitamos ahora,…corrales, donde reposan y se guardan los carros y aperos de labranza que trabajan los campos de este pueblo prospero y magnífico”… "corrales, donde, a primera hora de la mañana, llegan los obreros y gañanes de la mansión, muchos de ellos provenientes de esas casas pobres de más abajo, para reanudar ese cotidiano día a día del laboreo de las tierras y campos de los señores que les proporcionan sustento y jornal ” “En fin, casas nobles típicas del finales del XIX, como las que ya hemos descrito en otras importantes calles del casco antiguo de esta gran pueblo que se llama Manzanares”… “Y entre las que vemos, y en la acera de los pares de esta calle Honda, en el número 10, destaca una casa que tiene abiertas sus puertas, para que, los que por allí pasen, puedan contemplar y admirar su bonito patio, uno de los favoritos para el concurso de este año, algo que los paseantes pueden dar fé, cuando lo tienen a la vista”… “Se trata, según me cuenta Don Cosme, de la casa de Don José González-Elipe Rossique, conocido en el pueblo como «Niño Pepe», rico terrateniente y prohombre de Manzanares, muy reputado en el ámbito político conservador de este pueblo”…”Me dice entonces Don Cosme, que esta gran mansión tiene capacidad para albergar una cuadra de 14 pares de mulas, dándome con ello a entender que era casa grande de aquella época. Según reza en la cancela de su puerta, esta casa data de 1892, es decir, tiene ahora 20 años, pero reluce espléndida a nuestra vista y paso,…. como si hubiera sido terminada ayer      mismo.... 
Y aquí que damos por acabado este relato, que suficiente ha sido para servir la tarea que su contenido llevaba encomendada, observar el contraste entre la parte noble y rica del pueblo de Manzanares y su parte más pobre, pero no por ello menos noble y digna de ser conocida”…


sábado, 2 de abril de 2016

65). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: DE NOBLES Y PLEBEYOS.


“Y conocida esta calle Duran, y la enjundiosa historia de su más singular y egregia vecina, “La Ciega de Manzanares”, -que, sin duda alguna, y a pesar de haber tenido este pueblo otras muchas féminas dignas de mención, es la mujer más relevante que ha dado, por el momento, la historia de esta villa, por las especiales y difíciles circunstancias de su existencia, que, sin embargo, no la impidieron desarrollar todo su gran ingenio”-…“los paseantes, ahora, van a continuar visitando esta parte suroeste del casco antiguo de Manzanares… 

Y entonces, y antes de hacerlo, Don Cosme, me comenta que, justo aquí, en las calles de esta zona del pueblo, es donde más se puede advertir la diferencia entre lo que quedaba dentro y arriba de la muralla que cercaba Manzanares, con lo que había por fuera y bajo ella”…
”Por dentro de la muralla, en los primeros dos siglos de existencia del Lugar de Manzanares, esta zona suroeste, evolucionó como una más de las zonas aledañas al eje central de la Calle del Carmen, siendo habitada progresivamente por las gentes nobles de este pueblo, una vez que el núcleo central y vital del Lugar, se trasladó desde el Castillo hasta la Plaza Pública, al igual que fue ocurriendo con las calles de la parte norte y sureste de Manzanares”.

“Sin embargo, continua el Sr Cosme, y aunque esto queda algo difuso en la historia escrita de Manzanares, parece ser que, incluso antes de su primer siglo de existencia, la muralla del Lugar comenzó a ser derruida y “mondada”, por la iniciativa de los propios vecinos de Manzanares, que, tras advertir que nadie les atacaba, dejaron de percibir la utilidad defensiva que se le dio al amurallamiento del Lugar y, sin embargo, comenzaron a ver, en esa cerca, un claro impedimento para el desarrollo y crecimiento del poblado primigenio”,…“Y es que, sigue Don Cosme, esta expansión del Lugar inicial de Manzanares, se había hecho necesaria y perentoria, tanto por el incremento poblacional, como por la prosperidad que estaban alcanzando muchos de los nuevos vecinos del poblado”…. “Pero, así las cosas, el poblamiento y ocupación de las zonas que se abrían por fuera del cercado, fue muy diferente en esta área suroeste, en relación a lo que ocurrió en las demás zonas de expansión del primitivo Lugar de Manzanares”…. “En la parte norte, por fuera de la antigua muralla, (Calles Trompas, Ancha y Empedrada), el terreno adyacente estaba libre, lo que permitió, enseguida, que allí fueran asentándose, y construyendo sus mansiones, los nuevos hacendados y nobles de Manzanares, que ya no tenían sitio para erigir sus viviendas en el interior del casco antiguo”,… “algo muy parecido a lo que ocurrió al sureste del pueblo, donde las calles Doctor y Monjas se prolongaron hasta la Plazuela de las Monjas, tras adquisición de los terrenos colindantes a la muralla por otros nobles y nuevos hacendados del, por entonces, muy prospero Lugar de Manzanares, que construyeron allí sus mansiones”… “Por esta razón, ambas zonas de expansión, tuvieron construcciones similares a las que ya existían por dentro de la muralla, no mostrando un contraste significativo entre ellas”…. 

“Pero, querido cronista, me dice D. Cosme, en esta parte suroeste del pueblo, donde estamos ahora, las cosas fueron bastante distintas por dos razones fundamentales”…”La primera, y más importante razón de esta diferencia, es por que, en esta zona suroeste, por fuera de las murallas, vivían ya, en pequeñas y humildes moradas, (a veces ocupando cuevas naturales), muchos de los artesanos y obreros que, con un trabajo durísimo, y nunca bien ponderado en la historia del Lugar, habían sido artífices fundamentales en la construcción del Castillo de Manzanares y de las primeras infraestructuras básicas del Lugar, como, por ejemplo, el que fue su primer hospital y la que fue su primitiva parroquia, que, como usted ya conoce, se construyeron, a los lindes del Castillo, en las primeras edificaciones de la Calle del  Carmen”…





“Además, y como usted, amigo reportero también conoce ya, y si no yo se lo recuerdo ahora, antes de la gloriosa batalla de las Navas de Tolosa, este pueblo no se había formado todavía, y los terrenos donde se construyó el Lugar, en torno a su primer elemento que fue el Castillo, eran zonas de tránsito, y habitadas, solamente, por pequeños asentamientos de población musulmana, que vivían de manera nómada en pequeñas cuevas o sencillas construcciones”… “Tras la conquista del territorio que habría de ser Lugar de Manzanares por los monjes calatravos, esa pequeña población musulmana permaneció en su hábitat, en los aledaños al río Azuer, y en las estribaciones de esta zona suroeste de Manzanares… en terrenos cercanos a donde está la actual Plaza de Toros, sobre todo, en esas antiquísimas cuevas del Cerro del Moro,… sin duda, la zona habitada más antigua del término actual de Manzanares, junto a la del antiguo poblado de Moratalaz, que, situada mucho más a las afueras, sirvió también para la supervivencia de muchos de estos musulmanes residuales al dominio calatravo de la región”.. “En el poblado de Moratalaz, tenían sus moradas en pequeñas cuevas próximas al Río Azuer, -como la llamada cueva del Roquito-, que todavía puede verse a unos metros del Torreón”…. 



“Y, como quiera que los nuevos dueños del territorio, los monjes-soldados de Calatrava, se afanaron de inmediato, nada más aposentarse en su nuevas posesiones, en la construcción del Castillo que delimitaba la frontera meridional de sus territorios con los de la vecina Orden de Santiago, no se preocuparon mucho de esos escasos vecinos árabes, que hacían su vida, sin incomodar a nadie, en el pequeño entorno de sus cuevas… Sin embargo, sigue D. Cosme, una vez construido el Castillo, y establecido con cierta garantía y solidez el primigenio Lugar de Manzanares, esos musulmanes residuales fueron obligados inquisitorialmente -“nunca mejor dicho, aunque lo haya dicho yo”, apostilla D. Cosme- a tener que adoptar la fe cristiana, para poder mantener su estatus y modo de vida, en este nuevo Lugar de Manzanares, que, desde entonces, pasaba a ser ya parte de la España reconquistada por los católicos reyes”…”Y así fue, que esos pocos musulmanes no pusieron demasiado impedimento para su forzada conversión a “moriscos” o “cristianos nuevos”, (tal como se les conoció desde entonces a los musulmanes conversos),.. y, por eso, se les permitió continuar con su forma de vida, alejada de la que desarrollaban los calatravos en el nuevo e incipiente casco urbano de Manzanares”… “Tras un tiempo en que, también sin problemas significativos, se desarrollaron intercambios comerciales y transacciones entre ambas asentamientos de cristianos “viejos” y “nuevos”, se fue estableciendo una situación de confianza mutua y adecuada convivencia, permitiendo las nuevas autoridades, a los moriscos, abandonar, poco a poco, sus cuevas, para ir a crear sus moradas y sus barriadas en lugares más urbanizados y confortables, en toda esta zona del suroeste de Manzanares, adyacente y por fuera de donde estaba su muralla”…”Ello, aparte de mejorar sus condiciones de vivienda y de vida, les permitía, dentro del poblado, una ubicación bastante cercana al rio, algo buscado por cualquiera de las etnias y culturas de esas épocas, pero particularmente propia y constante en los asentamientos musulmanes”... “Además, su integración en Manzanares, sigue D. Cosme, aunque también fue rechazada por parte de la gente autóctona del Lugar, se vio facilitada por esa zona que eligieron para vivir en el poblado, al encontrarse allí a las gentes calatravas y autóctonas más humildes del Lugar de Manzanares”...




“esos artesanos y obreros, a los que nos referimos antes como artífices imprescindibles en la construcción del Castillo y primitivas infraestructuras del pueblo”...“El origen pobre y humilde de esas dos poblaciones (autóctona y morisca) que empezaron a convivir juntas, y el interés común de ambas en que se mantuviera la expansión y el desarrollo del poblado, puesto que eso les confería trabajo y el necesario sustento, les llevó, pronto, a entenderse y a trabajar colaborativamente, repartiéndose, sabiamente, las labores de construcción, tareas artesanales y cuidado de las tierras de cultivo, donde, por ejemplo, los amplios conocimientos en la utilización del agua de los ríos, propios de la cultura musulmana, propició enseguida la creación de acequias y canales en el Azuer manzanareño, y contribuyó decisivamente a que nuestro pueblo fuese pionero en la zona en la utilización de las aguas del Azuer, para el desarrollo de la agricultura local, con innovaciones prácticas en las técnicas de riego y en el mejor aprovechamiento de las tierras de cultivo, de las huertas y de los campos, dejando, además, puestas las bases para el posterior desarrollo y creación de una red de molinos de molturación de cereales y aceite, en lo que nuestro pueblo también fue pionero”,…. “Al tiempo que, por otro lado, puso de manifiesto a todo el mundo, el carácter solidario y cooperativo de aquellos pobladores primigenios de Manzanares, que, en una forma práctica y “sanchopancesca” de vivir su difícil existencia, no se plantearon conflictos étnicos ni religiosos, entregándose a la convivencia colectiva, lo que les distinguió de otros Lugares próximos, donde los moriscos fueron rechazados desde el principio de la neodominación cristiana de la región manchega”… “Quiero decirle con esto, proclama con orgullo indisimulado Don Cosme, que Manzanares se mostró, de esa manera, como el poblado más universal e integrador de la zona, en un ejemplo de solidaridad y entendimiento interétnico e intercultural, no muy común en otros  lugares”….

“Y, como ya va de bastante el relato, y hay que terminarlo, dice Don Cosme, quedémonos con la moraleja que acabamos de resaltar”,… “las gentes de ese Manzanares primigenio ya mostraron trazas de algo que acompañará a todos sus descendientes, su carácter de Universalidad y buena convivencia con quien se acerca a su Lugar”…

”Y dejamos ya, para el siguiente relato, y al albur del camino que habremos de recorrer, la nítida observación del contraste entre la población rica y poderosa, y la más pobre y humilde, de este noble pueblo”,… “que, la callejuela de la Hoz, a su paso por esta zona sudoeste, pone de manifiesto, a ambos lados de su trayecto, de manera palmaria y a la vista de quien por aquí transite, como en ningún otro lugar de Manzanares”…