¿Damos un paseito por Manzanares?

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Todo cuanto vas a encontrar en él, es una muestra de cariño y admiración a un padre, MELCHOR DÍAZ-PINÉS PINÉS, uno de esos tantos padres del mundo que creen en la familia y luchan por ella, que aman a su tierra, que la trabajan y reivindican con constancia. Es posible que los manzanareños más jóvenes pudieran encontrar en el blog algunos hechos, sucesos, curiosidades, costumbres que ya han desaparecido, que quizás hayan escuchado de sus antecesores o, simplemente, que no conocen y puedan resultarles de interés.

¡Nada más, amigo/a! Gracias por estar con nosotros, con su familia y su sempiterno recuerdo.

HERMANADAS.

HERMANADAS.

M A N Z A N A R E S, en La Mancha.

martes, 29 de diciembre de 2015

7). RELATOS DE PEDRO VILLARROEL: MANZANARES 1912…UNA MAÑANA EN SU PLAZA

La mañana estaba siendo muy fructífera en el conocimiento y en la "cosecha escrita", que este cronista esta obteniendo sobre este nunca bien referenciado pueblo de Manzanares.




Pero mis ojos y oídos estaban saturando de tantas informaciones mis pobres entendederas, que hacían necesario un poco de sosiego, para que todo "sedimentara" y tomase cuerpo ...Cercanos como estamos a la Plaza de Manzanares, llegan a nuestros oídos los rumores y el bullicio que allí se vive a esas horas de la mañana…el mercado está a plena actividad!!...Cuando alcanzamos la primera casa de balconcillo soportado, a la entrada de la Plaza, (me dicen que se llama “casa del espartero”), somos capaces de ver y apreciar todo lo que allí se “cuece”.... 

Vi entonces la oportunidad para relajar un poco mi embotada mente... y allá que me fui, a introducirme de lleno en la vorágine del mercadillo.....Al momento, entendí que, allí, a los pies de la "Catedral de Manzanares", ante mis ojos se encontraba uno de los escenarios más mundanos que en el mundo puedan darse...el de un mercado,,,y, claro!!,... otra crónica mundana de Manzanares estaba allí, a la vista, de manera mucho más clara y precisa que el escrito que la sustentaría.





Las mesas de “los placeros” y de los muchos vendedores ambulantes que por allí se encontraban, están instaladas justo debajo de los arcos y soportales de las casas que conforman el contorno de la Plaza….pero, son tantas, que algunas han tenido que colocarse por delante, ya en el interior de la misma Plaza… 


…De hecho, el clero local, pidió, y consiguió, hace muy poquito, el permiso del Ayuntamiento para vallar y cercar la Parroquial con unas verjas, y, así, “expulsar a los mercaderes del Templo”, ya que estos se instalaban, literalmente, a las puertas de la Iglesia. Fuese, o no, necesario, lo cierto es que la Iglesia de Manzanares, que ya era la más grande de la provincia, todavía ganó un poco más de terreno al "mar de Manzanares",… para que alguien dudase del “mando en plaza” (y nunca mejor dicho) del párroco Don Dimas!!… 

Muchos de los que allí venden, “vocean” su mercancía, en una sinfonía de soniquetes y estribillos, que pueden desorientar al forastero, pero que son perfectamente reconocibles y orientativos para las mujeres y para los paisanos del pueblo que han ido al “ateo” del día. Más al centro de la Plaza, en círculos concéntricos, se agolpan carros y tartanas, donde los que están vendiendo transportaron sus mercancías a la salida del sol…
Sobre las encimeras, o sobre el suelo, se dejan ver los sacos y montones de: lentejas, garbanzos, alubias.. ..y todas las clases de legumbres, hortalizas, tomates, zanahorias, pimientos, ajos, cebollas, patatas y frutas de temporada,...en fin, todo lo que ustedes puedan imaginarse…también especias y condimentos.:, perejil, apio, pimienta, pimentón, canela y, desde luego, el emblema de la tierra, el riquísimo y cotizado azafrán, que se cultiva y abunda aquí, como en ningún otro sitio del Mundo...Desde luego, si algo tiene este mercado de Manzanares, es que siempre está bien servido!!…


....Sacos “arremangados”, muestran, a los ojos de quien se acerca, variedades de harinas de diferentes colores…al fin y al cabo, aquí hay una gran fábrica!!.. Mientras miramos uno de esos puestos, alguien de mis acompañantes, señalándome uno de los sacos, me comenta que la harina que contiene es de almorta, matería prima de ese extraordinario puré local, que por aquí todo el mundo conoce como “gachas de pito”, y que tuvimos ocasión de degustar ayer (aun se “relame” mi “memoria gastronómica” al recordarlo)
…Y, en algunos puestos, también se disponen a la venta: jamones, tocinos, mantecas, morcilla y carnes de cordero, cerdo, caballo e ,incluso, del, por estas tierras, escaso vacuno …Si carnes!!, aunque parezca mentira, también hay carne en el mercadillo de la Plaza de Manzanares, con lo escaso que está este alimento en toda España!!…y es que, aquí, en este pueblo, hay de todo!!,…. ya sabemos de un gran matadero, pero hay otros más pequeños..y, aunque “exportan” la mayoría de sus productos, claro que algo queda para el pueblo!!, y para algún que otro pueblo vecino…Y otro producto que suele escasear casi siempre, la leche,…pues también la podemos encontrar en el puestecillo de un paisano que vende leche de cabra del día, recién ordeñada…pero es verdad que, según me cuentan, hoy por hoy, las mujeres de Manzanares la adquieren directamente de la ubre del animal, ordeñado en las cuatro o cinco “lecherías” que hay por el pueblo, o bien comprándola a la puerta de su casa, traida por algunos cabreros que trabajan “puerta a puerta” …En una tierra como esta, como no, también hay en la Plaza puestos que venden queso, aunque, como ocurre con la leche, y el pan, ya hay industrias específicas, diseminadas por el pueblo, que ofrecen más garantías de calidad y seguridad, por lo que cada vez se ven menos de estos puestos en el bien surtido mercadillo de la Plaza de Manzanares.

…Un poco más allá, las zafras y alcuzas de metal, delatan a los aceiteros, que ofrecen por arrobas un riquísimo aceite, procedente de los olivares cercanos…que, como todos los del sur del Guadiana, son famosos, según dicen, por su probada y contrastada calidad y aroma…Ellos mismos, en algún apartado de sus puestos, venden al peso las también riquísimas aceitunas, de donde ese aceite sale… 

….Y, como no, el producto principal de la tierra, el vino!!,…. es también muy sencillo encontrarlo entre la barahunda del mercado, basta con localizar los toneles de roble o las barricas y grandes garrafones de vidrio que lo almacenan, rodeando alguno de los puestos,… aquí está el vino!!!...y, ojo!!, lo han traído de las magnificas bodegas de Manzanares!!, es bueno y es barato!!...pueden llevarse por arrobas el que quieran, con la seguridad que les gustará!!.....

Ricos caldos, sin duda, son los de Manzanares!!!...pero, por eso mismo, tengan cuidado, “que entran muy bien y, por aquí, hay mucho”!!!….. Siempre hay gente con garrafillas, esperando su turno de compra…

Se ven también algunos puestos que venden; quincalla, bisutería, ferretería, productos de limpieza y droguería…en otros, venden mantas, cobertores u otro tipo de telas….pero los paisanos me dicen que las tiendas y negocios de todas estas cosas, están proliferando en el pueblo desde comienzos de Siglo, y han hecho que los puestecillos que ofertan cualquiera de ellas, se vean cada vez menos por la Plaza…En fin, como me comentó, filosofando a lo manchego, uno de los dueños de esos puestecillos ya decadentes, que vende lo mismo con mucho éxito en un establecimiento recién abierto en la calle Empedrada… todo cambia, para que todo perviva!!!... 
En un esquinazo de la Plaza se agolpa un grupo de hombre que parecen a la espera de algo...pregunto a uno, y me dice que son "temporeros" y que están esperando la llegada de algún caporal dispuesto a contratarlos....

Es otro ritual de los días de Manzanares, y de la época, que tiene su sede en esta magnífica Plaza de Manzanares...

…Yo hubiera seguido paseando, de puesto a puesto, ensimismado como estaba, observando sus ricas ofrendas, pero alguien, a mis espaldas, me recuerda que se nos está haciendo tarde, y que había muchas industrias de este populoso pueblo de Manzanares, esperando nuestra visita…y era verdad!!, allí mismo, en la esquina que hace la Plaza con la calle de la cárcel, estaba la primera de ellas. La prospera industria manzanareña, “Porras y Saldaña”, y sus propietarios, a la puerta del establecimiento, deseando formar parte de la crónica industrial de Manzanares...

6). RELATOS DE PEDRO VILLARROEL: MANZANARES, 1912: CALLE ANCHA…y GRANDE HISTORIA

Como aquel que dice, el día solo acababa de comenzar y, antes incluso de recoger datos de la primera industria que íbamos a visitar, ya había dado pie a una crónica mundana de las cosas y las gentes de Manzanares, solo con el recorrido de la “calle del hospital” y el de su “calle Ancha”, pero no hay nada de que extrañarse,… estamos en un pueblo llamado Manzanares, que se empeña en ofrecer historia en cada soportal de sus edificios y tiene la propensión de sus gentes a contarlas…
Pero es que, además, el comienzo y el final de una segunda entrega acerca de cosas, casas y cosas mundanas, de este inimaginable pueblo se iba a desarrollar en la misma calle Ancha, poco antes de abocar a su Plaza Mayor…. 

Nos estábamos aproximando a la Plaza, cuando Don Bernardino llamó mi atención sobre el sólido edificio que hacía esquina entre la citada calle Ancha y la llamada “Del Mayorazgo”, nombre que, como supe después, hacía alusión al citado inmueble. Me explica el galeno y amigo Torres, haciendo uso del conocimiento que atesora sobre las cosas de su pueblo, que se trata de la casa familiar de los Quesada, lo que atestigua el escudo de la familia, inserto en su fachada.



Esta familia Quesada, de rancio abolengo castellano, tenía atribuciones de Mayorazgo (de ahí el nombre de la calle esquinera) y, evidentemente, había sido una de las más importantes y relevantes del pueblo en la historia de sus dos últimas centurias, por su gran acervo patrimonial y su relevancia en la política local y regional…. El Mayorazgo, me explicó el Sr Torres, era una institución del antiguo derecho castellano que permitía mantener a sus titulares un conjunto de bienes interrelacionados, de una manera indisoluble. Los bienes vinculados pasaban, en su totalidad, al heredero, normalmente el hijo mayor, evitando que el patrimonio de la familia se diseminara. Me contó, entonces la historia del miembro más importante de esa saga, D. Francisco Treviño, hijo de don Luís Treviño y de doña Marta de Quesada Céspedes. que fue en el Siglo XVIII un acaudalado terrateniente de la entonces villa de Manzanares; además de presbítero y Comisario titular del Santo Oficio, pero, sobre todo, uno de esos personajes insignes que han jalonado la historia de este pueblo manchego por razón de su bonhomía, caballerosidad e hidalguía …. Poseía un enorme patrimonio,… entre otras tierras, el paraje denominado Treviño, al oeste de la villa. Era dueño de seis casas del pueblo, en las calles Mata, Río, Toledo, Estación (donde residía), Trompas y San Sebastián y, además, de un molino de aceite en la calle de la Prensa y una posada a la entrada de la villa…, Pero sobre todo era “dueño” de su carácter benefactor, y, así, socorrió a la villa, desinteresadamente, en situaciones de extrema necesidad, cuando tiempos de plagas, enfermedades y malas cosechas, siempre con cuantiosas cantidades de dinero y grano. El Concejo de Manzanares sabía muy bien lo lo asequible que resultaba el Sr Treviño..y le solicitó muchas veces prestamos, para adquirir suficiente grano forastero y garantizar así el abastecimiento de la población hasta la siguiente cosecha, razones por las que era muy apreciado en todo el pueblo…Se cuenta, como algo casi legendario, su intervención en el año 1737… Aquel año, el trigo recolectado fue muy escaso, en el mes de septiembre, el Concejo solo había almacenado cinco mil fanegas, cuando las necesidades eran de más de nueve mil. El Sr. Treviño, haciéndose cargo de la delicada situación y la amenaza de despoblamiento de la villa, accedió, como había hecho en otras ocasiones, a atender las necesidades generales de la población con una cantidad que rondó los cien mil reales, enorme dispendio, incluso para su hacienda… y, el mismo, estableció que el préstamo se hacía: “sin más interés que la recuperación de su dinero cuando se pudiera, y sin premio de un maravedí”… El ejemplar altruismo y generosidad de aquel religioso, le valió entonces para ser considerado “padre y bienhechor de Manzanares”, por su presta actitud y disposición desinteresada en ayudar a sus convecinos… 


Don Francisco, murió en Manzanares el día 30 de junio de 1759, dejando en testamento 200 reales para decorar la capilla de Jesús Nazareno y otra suma igual para la de Nuestra Señora de Gracia, así como diversas cantidades para fundación de mayorazgos y capellanías…

Legó su inmensa fortuna a dos sobrinos D. Francisco de Quesada Treviño y D. Joseph Bruno Treviño Vélez. El primero, hijo de Francisco y Águeda, sería durante muchos años regidor perpetuo de la villa. 

Tras contarme todo esto, que casi servía para completar una nueva crónica, Don Bernardino se acercó a la casa de los Quesada, para saludar a un hombre de porte mucho más humilde, que estaba apostado en una de las puertas de una tienda que ocupaba toda la esquina de la planta baja del edificio, charló un momento con él,.. y me lo presentó como Don Joaquin Lillo, uno de los “hermanos Lillo” (el otro, Jacinto, estaba en el interior de la tienda despachando). Aunque no estaba en mi programa de visitas, la magnitud del establecimiento y el bullicio de gente que entraba y salía, llamó a mi curiosidad y le pedí a Don Joaquín me mostrase su negocio. Este accedió con agrado, y entramos a su gran tienda, “donde se vendía de todo”, en un alarde de modernidad comercial, desconocido para la época.

Allí, existían secciones de juguetería, loza, cristal, ferretería, mercería, bisutería y comestibles, en un “aparente desorden, bien ordenado”, donde solo con observar la profesionalidad, rigurosidad y solvencia de “los Lillos” con su clientela, auguraban larga vida a su negocio. A este reporter le quedó como seguro que, si alguien tiene acceso a esta lectura dentro de 50 años, confirmaría totalmente esa suposición…la visita fue muy amena por la personalidad y afabilidad de estos hermanos Lillo que, a pesar de ello, no eran de Manzanares, pues sus orígenes se radicaron en Quintanar de la Orden, desde donde habían recalado en Manzanares en 1902, es decir 10 años antes, para establecer su populoso y exitoso comercio. Ciertamente, no eran de Manzanares, pero, como ellos mismos me comentaron, “mucho se les había pegado”…”y, ya se sentían del pueblo”... Asi fue, que dando por concluida la amena conversación, salimos hacia la Plaza sabiendo suficientes y nuevas cosas, de casas y gentes de Manzanares como para completar el tamaño conveniente de una nueva crónica social de este pueblo extraordinario, en la cantidad y calidad de esas dichas cosas, casas y gentes,…..y, es que....seguimos en Manzanares!!!.

5). RELATOS DE PEDRO VILLARROEL: MANZANARES, 1912…GENTES E HISTORIAS QUE DICTA EL PASEO.

Es Abril de 1912, y es primavera en Manzanares… Ayer, al final de la tarde, llovió ligeramente, pero hoy principia la mañana, en toda la llanura manchega, con un sol rutilante, que penetrando al poco de su salida por una rendija de la ventana del cuarto donde pernocto, me despierta con su luz cegadora y me provoca buen ánimo de levantada…. Por eso, mientras me aseo, utilizando la palangana de agua caliente que ponen a mi disposición todas las mañanas en la amable y noble casa que me acoge, voy barruntando que el día promete ser bueno para patear el pueblo y saber algo más de sus calles, edificios e historias, pues las industrias, comercios y empresas que el reportero tiene previsto visitar, están ubicadas en pleno casco urbano, lo que, a buen seguro, nutrirá mi crónica mundana de curiosidades e historias que ocurrieron, o se viven, en algunos de los sitios por donde hemos de pasar….


Un opíparo desayuno, termina de convencerme que este preludio inmejorable de la jornada se va a seguir de momentos igual o mejores…así que, sin más preámbulos, y de nuevo con mi amigo, y doctor, Don Bernardino Torres y otros dos ilustres paisanos, de nombres no recordados al momento de escribir esta croniqueja, nos determinamos a iniciar la ruta, bajando una vez más a la Plaza Virgen de Gracia, para abordar la calle Ancha, desde la vía urbana que afronta el Gran Teatro, conocida en la localidad como “calle del hospital”, ya que “allí”, hacia su mitad, se encuentra ubicado el magnífico “Hospital-asilo de pobres”, que tiene este pueblo desde finales del Siglo pasado.. 

 Observamos por fuera su rotunda edificación, al tiempo que me cuentan algo de los avatares de su fundación y de sus fundadores, haciéndome, Don Bernardino, el panegírico del principal de todos ellos, su altruista, valeroso y benefactor colega, el Dr. Don Alfonso González-Mellado … manzanareño insigne y extraordinariamente bondadoso, en el que, según sus propias palabras, todo médico que se precie de serlo en Manzanares, debería verse reflejado….Me siguió diciendo que, este colega suyo, con riesgo de su vida, fue decisivo en la atención de las epidemias de cólera que asolaron Manzanares el Siglo anterior, no dudando en atender a cualquiera que se lo solicitaba, cuando muchos otros se negaban a ello…

Me cuenta que dedicó gran parte de su pecunio a la gestación y puesta en marcha de este Hospital-Asilo, razones que llevaron al Ayuntamiento a dar su nombre a la calle que hace esquina, y acoge su fachada principal.. y también me dice que, aunque esa historia para él es menos conocida, pues.. “de cosas de curas y religiones sabe lo justito”, parece ser que aportó finanzas para la restauración de la Ermita de la Veracruz, siendo ello recordado para la posteridad en una placa con su nombre, colocada en la pared de la Ermita.

Este edificio hospital, es llamado también Casa de la Caridad, aludiendo a la Orden de las monjas que se encargan allí de la atención de asilados y enfermos, así como al mantenimiento del edificio,… aunque, en realidad, termino diciéndome, el nombre oficial es el de “Hospital de Nuestra Señora de la Asunción”, pero esto no lo sabe casi nadie del pueblo, donde todos lo conocen como “el hospital”, sin más apellidos…. 


Seguimos adelante en nuestro camino, hasta llegar al final de esta calle a una plazuela, llamada de la Virgen de La Paz,
pues toma el mismo nombre de la Ermita existente en su margen derecho, según me dicen, una de las más antiguas del pueblo.. .Enfrente se ve, y llama mi atención, la imagen de un hombre con báculo y sombrero, coronando el portalón de la casa que hace esquina…cuando inquiero sobre el personaje me dicen que allí vivió Don Sebastian Gómez de Rabadán, representado en dicha imagen, y que ese señor es otro de esos manzagatos insignes y con historia…Cuando le cuentan la suya, este “contador” no tiene más remedio que recontársela a ustedes por su peculiaridad, digna de ser contada…me dicen que era un rico hacendado y patricio manzanareño del Siglo XVI...que fue un hombre tremendamente religioso y que dedicó su fortuna a los pobres y a muy diferentes obras en las Iglesias del pueblo, destacando entre todas ellas su gran aportación financiera en la construcción del magnífico y precioso frontispicio de la Parroquial… 


Al final de su vida, su altruismo le convirtió en uno de esos “pobres de solemnidad” a los que el tanto ayudó, y hubo de vivir los últimos días de su existencia, de la caridad de sus vecinos. Esa figura guarda su memoria para recuerdo de todos sus paisanos y de quien, como yo, tenga la curiosidad de preguntar por ella…

Ya en la calle Ancha, el que suscribe, pudo hacer constancia de la importancia de esta vía de Manzanares y, enseguida del por que de su nombre, ya que es inusual la amplitud que tiene, comparada con otras del pueblo. No es de extrañar, por ello, la actividad que denota el trasiego de gentes que la transitan, y que entran y salen de sus numerosos locales comerciales, panaderías, talleres, mercerías, etc…


estamos, sin duda, en una de las calles más importantes de este pueblo… A media calle, Don Bernardino me comenta que, en la casa esquinera que tenemos enfrente, se ubicó, en su momento, el tribunal local de la Santa Inquisición, no pudiendo evitar, este humilde escribano, que un escalofrío recorriera su espina dorsal,… pues seguro que un “contador”, de mis características mundanas, hubiera tenido problemas con ellos…

Así llegamos a sitios ya conocidos, y de historias ya contadas, como el colegio de los maristas y las Ermitas de la Veracruz y San Antón, y entramos a visitar la primera de las industrias locales que teníamos previsto conocer, la de “Porras y Saldaña”… pero eso forma parte de los escritos descriptivos de la industria de Manzanares… y no de los de sus gentes y sus cosas, de los que si forma parte esta crónica... y de las otras nuevas, que estas visitas vayan propiciando a mi conocimiento y al de todos ustedes…


4) RELATOS PEDRO VILLARROEL. 1912….MANZANARES COLOSAL

El día de ayer de este Manzanares que viene conociendo el reportero que les escribe sobre este pueblo manchego y sus industrias, podría calificarse de “colosal”, en el sentido múltiple que puede darse a ese término,... y merece una crónica sobre las circunstancias vividas, más allá del principal objetivo, frío y descriptivo de alguna de sus empresas…. Y lo fue, fue colosal, ese día ya pasado, por lo magnífico de su historia monumental, concretada en esa maravillosa Iglesia Parroquial del Siglo XVI, sin duda una de las más hermosas de la región y, según me dicen, la más grande de la Diócesis de Ciudad Real. 
También, por el sugerente recordatorio de la que fue, probablemente, la jornada más legendaria de su historia, aquel viernes santo de 1809, cuando el General francés SebastianI bajo de su cabalgadura y colocó su fajin en la cintura del Cristo Arrodillado en gesto de perdón y amistad…y, por último, fue colosal en el sentido de enormidad y grandilocuencia, cuando, sucesivamente, pude admirar, y asombrarme a la vez, de ver funcionando, con la sincronía de un reloj, y a un máximo rendimiento industrial, dos empresas enormes y sin parangón posible en el Reino de España….

Primero, pude apreciar la sistematización y planificación, casi germánica, del trabajo en el enorme “Matadero de la Viuda de Cendal”…. Observar la extrema profesionalidad de sus trabajadores, la mayoría de procedencia salmantina, y que viven “internos” en la misma industria…los cebaderos, la cadena de producción de embutidos y el largo argumentario adicional que ustedes podrán leer en la crónica específica que preparé sobre la citada industria, la han convertido, efectivamente, en algo colosal y sin competencia en su ramo…


Y qué decir de la Fábríca de Harinas, empezando por su majestuoso y, también, colosal edificio de piedra y ladrillo macizo, que llama inmediatamente la atención de quien lo tiene a la vista, una vez que accede a los Paseos del Río, desde la calle de la cárcel, tal cual fue el caso de quien esto escribe,… que no pudo por menos que quedarse parado unos instantes, observando ese nuevo y maravilloso “coloso”….. uno más de este pueblo que parece no terminar de ofrecer grandes cosas a quien tiene la suerte de conocerlo por primera vez…Pero es que, cuando uno se acerca a la fábrica, resulta sorprendido por un bonito entorno de pequeños saltos de agua, con su antiguo molino, que en el pueblo es conocido como “calicanto”… y que constituía, según me cuentan, el pequeño “corazón” inicial de su actividad, aunque insuficiente enseguida, ante el magno proyecto que esos emprendedores y adelantados a su tiempo “Ayala” y “Juan” imaginaron, cuando decidieron comprar el terreno en que iban a concretar su idea, allá por los últimos años de la pasada centuria…. 





Luego, uno accede al edificio, y ya no se sorprende de lo que ve, aunque debería hacerlo por la grandiosidad y modernidad de su maquinaria y de sus herramientas, la perfecta sincronización de los trabajadores y de sus acciones, desde que el sonido de la cuerna da salida a todo el operativo dos veces cada día, la ubicación de las diferentes salas y su integración sencilla en la cadena de producción, los almacenes, los servicios secundarios que una empresa así necesita…y ustedes dirán ¿…y porque ya no causa sorpresa todo eso?...pues muy sencillo, por que uno, a esas alturas, piensa que, realmente, esto de Manzanares y sus gentes es otra cosa!!… y, es otra cosa, colosal!!… si colosal también, pero como muchas otras de las que está conociendo en este pueblo ..y , claro, ya no se sorprende tanto…simplemente es así…para orgullo propio y envidia y admiración del forastero,... Este pueblo es •colosal” !!,  ...por sus cosas y por sus gentes!!!… 



…:Y sale uno de la Fábrica de Harinas…y, como aún hay tiempo y luz, ¿por que no echar un vistazo a las instalaciones que tiene enfrente?... pues claro que sí, seguro que también son colosales…y seguro que las gentes que las cuidan y gestionan también lo serán en amabilidad y en explicaciones sobre su actividad…todo esto se confirma en cuanto llego a las puertas del edificio, tras cruzar el pequeño puente sobre el río Azuer… 



Uno de los administradores y un operario se ofrecen, espontáneamente, a contarme quienes son y lo que hacen, en cuanto saben a lo que he venido al pueblo... y la posibilidad que van a tener de salir en el periódico....y claro que van a salir, ya lo creo que sí,... como otros grandes protagonistas de este pueblo!!!…y ¿qué son esas instalaciones?.... pues son, tal como me cuentan allí mismo sus protagonistas… “La fábrica de la luz”,... término popular y exacto de lo que son…. la “Eléctrica de Manzanares”, que es el nombre oficial, es una de las primeras empresas de España en su género,… nació también al final de la última centuria, ni más ni menos que de la mano del insigne Isaac Peral y el Sr. Martín Quevedo … dio la luz artificial a Manzanares y a sus gentes en las noches de la Mancha, mucho antes que en otros pueblos vecinos y, luego, proporciona energía a múltiples industrias, como las que he visitado hoy.....Los amables operarios, me muestran su potente maquinaria y la manera en que funciona, me cuentan que la trajeron de Inglaterra y que, desde hace poco, el caudal energético del agua de las lagunas de Ruidera asegura la actividad y el rendimiento de su “fábrica de la luz”…en fin otro orgullo de este pueblo y de sus magníficas gentes… 



...Y también se ve, un poco más atrás, la silueta emergente de una construcción que, alguien me dice, es un depósito de aguas…Así es, es el depósito de aguas de Siles… Allí, se almacena un agua riquísima, procedente de la Sierra del mismo nombre, que queda a algo más de una decena de kilómetros del pueblo, y que abastece de agua potable a Manzanares, desde las últimas décadas del siglo pasado…me prometo ir a conocer el paraje, si tengo tiempo, uno de estos días, pues me dicen que es muy bonito y sitio de romerías a una pequeña Ermita….Pienso en ello, cuando, al lado de la torre, observo el proceso de carga de agua de uno de esos carros-cuba que, tirados por un caballo o mula, transitan cotidianamente por el pueblo, repartiendo tan preciado y líquido elemento, en una figura escénica bien reconocible por los paisanos de Manzanares o, como en mi caso, de sus visitantes…





....Cerquita, el Río se ensancha ligeramente, conformando un espacio donde las mujeres del pueblo acuden con barreños a lavar sus coladas por las mañanas...es "El lavadero"... y, se pueden imaginar ustedes que, mientras se lava,.... también se habla mucho de todos los sucesos y cotilleos, habidos y por haber en el pueblo de Manzanares,... algunos, sin ninguna duda ni exageración, también colosales !!!... 



…..Y ya que estamos por allí, aprovecho para que me cuenten la historia del pequeño jardín colindante… se llama oficialmente Glorieta de San Isidro y, en el pueblo es conocido, sin más, como “el parterre”…Se llama de San Isidro, por estar situado encima del que fue camposanto del mismo nombre y, en su tiempo, hubo allí una Ermita… Hoy es un jardincillo recoleto, que inicia o finaliza el largo Paseo del Río, (según se conciba, o quieran ustedes)… y donde, también me cuentan, y en ese largo paseo, se ha instalado el año pasado, por primera vez, el ferial de las fiestas de Agosto….Solo por eso, seguro que este Parterre se hará muy popular en años próximos…ya lo verán ustedes, será, muy prontito, un parterrillo colosa l!!…



Y bueno, empieza a oscurecer,… al fondo, la majestuosa torre de la parroquial de Manzanares se torna más tenue y menos contrastada, pero emerge tan colosal como siempre…estamos en Manzanares!!!....la jornada termina y esta crónica también… Mañana será otro día…


3). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: "DE LA MANO DEL SUMO PONTIFICE DEL PUEBLO"

El primer día de visitas de trabajo del reportero que les escribe, se había limitado a varías de las bodegas más representativas de este bonito pueblo de Manzanares, todas ellas ubicadas en el espacio que forman el Paseo de la Estación, la nueva calle Toledo y las vías de ferrocarril del pueblo…



Ciertamente, quedaron sin ver muchas otras, igual o más importantes, pero con las vistas y pateadas, creo haberme hecho una idea más que apropiada de lo que representa esta primordial industria de Manzanares, y el impulso que el ferrocarril daba a sus productos de manera inmediata, con salidas directas a las vías en alguna de estas bodegas… todo eso pasaba por mi cabeza, cuando presto el anochecer, y de retorno a casa de mi anfitrión, dábale vueltas a como plasmar lo observado en el papel…Una ligera brisa vespertina, aliviaba algo la sensación de peso que se había ido instalando en mi cráneo, según avanzaba el día, muy posiblemente generada por la secuencial cata de buenos caldos, que la ocasión, y el no hacer agravio a nadie, habían hecho conveniente…y aunque en ninguna de las bodegas visitadas fuera mucha la cantidad de licor que atravesó mi garganta, a esas horas, estaba claro que el sumatorio había sido suficiente para provocar el clásico “cabezón”… Encaméme, pues, al poco de llegar, previa disculpa por rechazar la ya preparada cena, aduciendo una ligera indisposición, lo que fue entendido con una sonrisa cómplice de mis anfitriones…..


Aquí podemos ver que no solo de pan vive el hombre ...

Tras un sueño prolongado y reparador, se iniciaba mi segundo día de visitas programadas, que hoy iban a concretarse en el Gran Matadero de la Viuda de Cendal y en la imponente Fábrica de Harinas…

Pero, como había quedado hablado el día anterior con el alcalde, me encaminé antes hacia el Ayuntamiento, acompañado del galeno Torres… primero calle Toledo abajo, y luego calle Trompas arriba, para conocer algo más del pueblo, en lugar de abordar la ya pateada calle Empedrada,.... habíamos decidido recorrer, trashumantes que somos, la cañada real soriana a su paso por Manzanares,... imaginamos por un momento el sonido de las trompas y las ovejas pasando a nuestro lado, mientras a los lados del camino dejábamos atrás fachadas de casas nobles, según nos aproximábamos a la Parroquial... y llegamos, finalmente, a la Plaza y al Ayuntamiento, donde el Alcalde nos hizo saber que, en la sacristía de la parroquial, estaba ya esperando Don Dimas López, el “Sumo Pontífice de Manzanares”, como jocosamente le llamó Don Antonio, para mostrarnos las riquezas de su parroquia y territorios aledaños…



D. Dimas, bendice un servicio público de agua.


El galeno Torres, muy enfrentado al clero, tras un reciente episodio de abusos a menores, que había tenido lugar en un colegio de la calle Ancha, regentado por los Hermanos Maristas, cuya fachada él mismo me había mostrado minutos antes, rehusó enseguida acompañarnos,... de tal modo, que caminé con el alcalde, bajo los soportales de la Plaza, cruzamos el inicio de la Empedrada y, por una callejuela, abordamos las puertas de la Sacristía, donde, al instante, se personaba la silueta de un cura todavía joven, son su impecable sotana negra y abotonada hasta los pies, que Don Antonio me presentó, con una tenue sonrisa cómplice, diciéndome algo así como ....pues aquí está el famoso Don Dimas, de quien tanto y tan bien hablamos ayer,… “Pastor de Manzanares y de sus almas”… 



Don Dimas, cura clásico donde los haya, en doctrina e indumentaria, no dejó de tener su retranca…..y, en el mismo "lenguaje pastoril", contestó diciendo que él, “como buen pastor, sufre y quiere por igual a todas sus ovejas, incluidas las más díscolas y revoltosas, aunque estas sean las más importantes del rebaño”…Don Antonió, sonrió la feliz ocurrencia de su “pastor”, y me dejó en sus manos….




Entramos en la grandísima nave de la Iglesia Parroquial y, allí, con las concienzudas explicaciones de unos de los coadjutores de D. Dimas, experto en esos temas, fui conociendo todos los detalles del bellísímo retablo mayor y las diferentes Capillas que lo rodeaban, colocadas allí por distintas familias de la nobleza local y por la acción de algunos otros benefactores...


La belleza de todo ese interior me impactó casi tanto, como lo había hecho el día anterior su frontispicio plateresco, por lo que comprometí a Don Dimas a una posterior visita de un compañero del periódico, experto en estas lides, para que pudiera realzar de manera más pertinente toda esa belleza….
Aunque él no lo tenía previsto, convencí a Don Dimas, para subir los inacabables peldaños de escalera que llevan al campanario de la esbeltísima torre del templo, y a fe que no me a arrepentí de llegar a la cima casi sin resuello, pues el panorama que desde allí pude contemplar era espectacular…con la visión de todo el pueblo a mis pies y su llanura circundante…. a los bellísimos colores de un mediodía manchego de primavera y sin nubes…


Concluida la visita a la Parroquial, Don Dimas insistió en que nos acercásemos a el flamante Círculo Católico, recién inaugurado, y anexo a la misma Iglesia.... Un edificio en dos plantas, perfectamente estructurado para sus funciones y con un magnífico salón de actos en su planta superior…


Luego me llevó a conocer, unos metros más abajo, la Ermita de la Veracruz, pequeña pero hermosa capilla y sede del Patrón del pueblo, una bella imagen de Cristo arrodillado con la cruz a cuestas, del Siglo XVII, que fue protagonista de un legendario episodio, 
durante la Guerra de la Independencia, cuando el Párroco de entonces, D. Pedro Alvarez de Sotomayor, salió con la imagen, a las afueras del pueblo, implorando el perdón del ejército francés, por el asalto y asesinato de soldados franceses heridos en un hospital de Manzanares, unos meses antes…Según se cuenta, y me cuentan, el general francés al mando, impresionado por el recibimiento, bajó del caballo y colocó su fajín en la cintura del Cristo, en gesto de perdón al pueblo …



Desde entonces, este fajín original, (que me mostraron, y que se guarda en la misma ermita), procesiona todos los años en la cintura del Cristo, patrono de la ciudad, por este motivo.



En la plazuela de al lado, hay otra pequeña Ermita, llamada de San Antón, muy devocionada en el pueblo, y particularmente querida por Don Dimas, que también visitamos. Allí, como patrón de los animales, el Santo y su ermita, en los primeros días del año, acogen unas fiestas muy celebradas, con fuegos y caballos incluidos, de las que participa todo el pueblo…


Después de estas sacras visitas, me dirigí al llamado “Casino Primitivo”, local de encuentros y ocio, situado en una de las calles que abocan a la Plaza, donde me esperaba el Sr. Torres para acompañarme a las dos grandes industrias que tocaba visitar ese día, …pero eso forma parte de las “crónicas industriales” de Manzanares, que ya conocen ustedes, mis queridos y amables lectores...



2). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: EL ALCALDE ME ENSEÑA SU GRAN TEATRO

Tal como habíase concertado, a las 9 de la mañana, ya me esperaba, en la Plaza Virgen de Gracia, el Sr Alcalde, quien la tarde anterior había prometido contar personalmente a este reportero, la historia de la construcción del espectacular coliseo, que llevaba grabado el nombre de “Gran Teatro” en la parte superior de su magnífica y reluciente fachada, antes de acompañarlo también a visitar su empresa familiar y otras importantes bodegas del pueblo,... ya que, ese día, comenzaba la tarea periodística encargada por mi periódico, acerca de la floreciente actividad industrial de Manzanares…. y, yo, había decidido iniciarla por lo que me pareció más relevante, sus enormes bodegas, algo a lo que, como me comentó D. Antonio Rubio en la sobremesa del día anterior, él no podía faltar, pues no quería perderse ese recorrido por las principales industrias vitivinicolas de su pueblo, ya que, además, de los jugosos comentarios y tertulias que la visita iba a suscitar, sin duda,.... a él le iba a servir para observar el estado real de todas esas bodegas…




En fin, lo cierto es que Don Antonio Rubio estaba allí, sonriente y esperando, en el centro de la plazuela y enfrente del Gran Teatro… Apresuramos el paso, que a un Alcalde no se debe hacer esperar, y llegamos hasta él....



Nos saludó a mi y al Sr. Torres que me acompañaba, y comenzó a contar, con el entusiasmo e impetuoso verbo que caracterizaba al brillante primer edil de Manzanares, que hacía 30 años, allá donde pisábamos, estaba el antiguo camposanto de su ciudad, ahora situado a las afueras de la localidad…y que cierto día de hace 3 ó 4 años, él y otros paisanos, habían valorado la posibilidad de dar "alli" a Manzanares un edificio cultural de este porte,… y que “ahí” estaba el resultado,… mientras con un ademán de su mano, y un brillo de orgullo y satisfacción personal en sus ojos, señalaba el majestuoso edificio que teníamos enfrente…. Yo le dí mi enhorabuena por el resultado, y le dije que sería recordado siempre en este pueblo, aunque sólo fuera por eso… jocosamente, continuó contándome que muchos en el pueblo ya se habían acordado de él, y de toda su familia, y no precisamente con lisonjas, cuando se proyectó el edificio…Ante mi gesto sorprendido, me recordó la manida frase de “con la Iglesia hemos topado”,… contándome todo el difícil proceso para convencer a muchas “sensibilidades católicas y conservadoras” de Manzanares, escandalizadas de que se fuera a construir un centro de diversiones sobre un antiguo cementerio, y empezando por, en sus palabras, “el mayor hueso de roer, el párroco Don Dimas”, a quien tuvo que recordar que esos terrenos, tras los acuerdos escritos entre la diócesis y la Corporación Municipal, hacía más de 30 años, eran propiedad del Ayuntamiento y, sobre todo, continuó con una sonrisa algo irónica, lo que le costó hacer ver a Don Dimas que ese lugar “había cedido su santidad al nuevo cementerio”, tras la bendición de este último por el anterior párroco…. En el rostro satisfecho de Don Antonio, contemplando su gran obra, se dejaba ver que esto ya era pasado, algo que él alcalde, de nuevo con sorna, certificó diciéndome....Ahora, lo único que siente Don Dimas, es no poder decir misa en esta “capilla”…al tiempo que reía a grandes carcajadas…. Terminó, prometiéndome que me presentaría a Don Dimas, para que lo conociera personalmente, y el mismo me mostrará las riquezas eclesiales e históricas de Manzanares ….Luego, me invitó a conocer el bellísimo interior del Gran Teatro, su magnífico y barroco escenario, su enorme sala de butacas, sus hermosas plateas y la grandísima “general”, que completaba el aforo hasta una cabida de unas 1.500 almas,..lo que, en una nueva puya del ingenioso alcalde contra su párroco, le llevo a decirme que: “…y esas almas están como en el cielo cada vez que asisten allí a una función”….. Era claro que el Sr Rubio estaba orgulloso de “su” Gran Teatro, pero es que este magnífico edificio, levantado en esa Plaza el año 1910, con tan excelentes condiciones y amplitud , que seguramente no habría otro como él en ningún pueblo de la región ni en muchas capitales de provincia, lo avala sin duda alguna…Entrando en lo más prosaico, cuando salíamos de nuevo a la Plaza, me comento que toda la obra había costado al pueblo, la cantidad de 36.000 duros… 



Salimos, pues, del Gran Teatro..., y nos encaminamos a la zona de las bodegas por una espléndida y nueva calle, recién urbanizada, de medio kilómetro de larga por unos 20 metros de ancha, y tres de acera. Me comentó el Sr Rubio que esta calle, conocida en el pueblo, antes de esas obras, como “la vereda”, aludiendo a que forma parte de la cañada real, tiene ahora el nombre oficial de “nueva calle Toledo”, ya que es continuidad de la que se adentra en el pueblo con ese nombre. Tal como su secretario me había contado la tarde anterior, Don Antonio, me explicó, de nuevo con orgullo, que esta calle nueva le satisfacía especialmente, pues había acondicionado muy bien una zona anteriormente intransitable, de ínfimas condiciones higiénicas, conocida como “Las Loberas”,…

Ahora, esta obra de urbanización, diseñada tras un estudio impecable de ingeniería, cuyos planos, que llevaba consigo, me mostró , había permitido asentar allí, en el triangulo que formaba el final de la nueva calle, con el Paseo de la Estación y las vías del tren, a la mayoría de las bodegas y destilerías del pueblo, que quedarían así en la inmediatez del ferrocarril, para asegurar el fácil transporte de sus productos a toda Españas... Después, en el transcurso de esa intensa mañana de visitas, pude ir comprobando la realidad de esa afirmación, según iba conociendo varías de las más importantes bodegas (y de sus caldos, todo sea dicho) de este pueblo increíble…pero eso quedó ya plasmado en otra crónica de esta intensa visita a Manzanares….


1) RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES, 1912: Llegada, fonda, paseo y Ayuntamiento.


(Nostalgias de lo que hubo...contadas por quien no está).

El día de la llegada a Manzanares de este modesto reportero, estaban esperándole en el anden de su estación, D. Bemardino Torres, D. José de Eguizábal y don Narciso Cendal, médico, notario y acaudalado propietario, respectivamente, de este pueblo, que se había ido abriendo a mis ojos a través de la llanura manchega, unos minutos antes, cuando pude atisbar en el horizonte su tenue primera fila de casas, con una esbelta torre coronando el conjunto. Estas tres distinguidas personas, me recibieron con gran cordialidad y, tras ayudarme con el equipaje, me acompañaron hacía la explanada exterior de la Estación. Fuimos caminando hacia el pueblo, ya que uno de mis anfitriones, que amablemente me ofreció alojamiento en su casa durante los días que iba a permanecer en Manzanares, vivía unos metros más abajo de allí, en esa misma amplia calle, que se llamaba, por eso mismo, Paseo de la Estación…Llegados a la bonita casa, de dos plantas y patio central columnado, dejé las valijas en el cuarto que me había sido asignado y, tras un frugal almuerzo que la dueña de la casa se empeñó que tomáramos, salimos de nuevo calle, ya que el Sr. Torres, nos informó que el alcalde nos esperaba en el Ayuntamiento.



Nada más terminar el paseo, llegamos a una plazoleta que dejaba ver, un poco más atrás, la silueta de un majestuoso y flamante edificio de fachada roja y blanca. D. Bernardino me informó que se trataba del Gran Teatro de Manzanares, un local recientemente inaugurado y del que todo el pueblo se sentía orgulloso, especialmente el alcalde, Sr Rubio, al que reservó las explicaciones de toda su breve historia….





Por detrás, y a un lado del Teatro, se veía un edificio de construcción reciente, inaugurado también unos meses antes, que me dijeron era la Casa del Pueblo y, al otro lado, una gran Ermita, llamada Virgen de Gracia, que también daba nombre a toda esa Plaza….Bajamos por una populosa calle, llamada Toledo, para ir a encontrarnos con la calle principal, del pueblo, la “Empedrada”, llamada así por ser la primera y única del pueblo, a primeros de siglo, con este solado de piedras.  

Al término de esa arteria central del pueblo, se dejaba ver una bonita Plaza castellano-manchega, rodeada de edificaciones soportadas, excepto en el lado donde se elevaba la espectacular Iglesia Parroquial de Manzanares, con su esbeltísima y preciosa torre, que había llamado mi atención en el tren, y que, ahora, dejaba ver su impresionante frontispicio plateresco, que dejó tan absorto y maravillado a quien esto escribe, que no pudo por menos que contemplarlo en silencio unos minutos, antes de que alguien le sugiriera dejar su visita para después, ya que el alcalde estaba dispuesto para recibirnos en el Ayuntamiento.


 Me dí la vuelta, y tuve ante mí la imagen del coqueto y pequeño Ayuntamiento de Manzanares, donde, efectivamente, a su entrada, nos recibió su afectuoso y espontáneo alcalde, Don Antonio Rubio, persona que, desde que se la conoce, irradia una sensación de confianza y actitud eficaz, por el entusiasmo y detalle con que habla de su pueblo y la gestión de sus cosas. Entramos al Salón de Plenos, y me presentó a los concejales que allí estaban, explicándome enseguida que el Consistorio de Manzanares, se componía, en ese momento, de 8 ediles liberales, 8 conservadores y 4 republicanos,…En palabras del alcalde, y de lo que yo venía observando ya, el Ayuntamiento de Manzanares no se correspondía, en modo alguno, a la importancia que estaba adquiriendo la población. Ciertamente, es un edificio antiguo y falto de amplitud para el desenvolvimiento de los múltiples asuntos que en él se ventilan. Preside la Corporación, como ya sabemos, D. Antonio Rubio, un acaudalado propietario y, a la vez, persona liberal, de grandes iniciativas. y es secretario del mismo D. Eugenio Pozo, quien me explicó con enorme claridad, los datos económicos más básicos del Ayuntamiento, que demostraban que su administración actual es excelente y su situación muy próspera, como lo prueba el hecho de haberse gastado en los dos últimos años 80.000 duros en reformas y, sin embargo, tener hoy en existencia más de 20.000 duros, después de tener cubiertas todas las atenciones…

Manzanares fabrica anualmente más de un millón de arrobas de vino, y contribuye al Estado con 300.000 pesetas por contribuciones, consumos, pesas y medidas y utilidades y más de 215.000 por derechos de fabricación de alcoholes salidos de las destilerías.


Existe una bien montada sección de la Cruz Roja y, en la actualidad, se ocupa el Ayuntamiento de la adquisición de todo lo concerniente á material sanitario, incluso estufa de desinfección. También se está levantando un nuevo edificio para escuelas de niños, capaz para 460 plazas, cuyo presupuesto es de 92.000 pesetas, y acaba de abrirse una nueva calle de medio kilómetro de larga por unos 20 metros de ancha y tres de acera…. Cuenta la población, me siguen explicando, con un hospital, dotado de todas las condiciones higiénicas para 30 plazas; pero, siendo insuficiente, tiene en proyecto el Ayuntamiento la Construcción de otro nuevo, a cuyo efecto han encargado los planos al arquitecto provincial…. La instrucción es excelente. En cinco escuelas nacionales y ocho particulares se da educación á 3.000 niños de los 3-500 que tiene la población. Entre los últimos, figura el que dirige D. Agustín Saldaña, que ayudado por dos auxiliares titulados instruyen a 300 niños. De segunda enseñanza también hay un Colegio….

Así concluyó este mi primer día de estancia en Manzanares, cuyas gentes no hacían otra cosa que corroborar la misma magnífica impresión de todo lo que estaba observando…cansado del viaje y la intensidad de la jornada, el sueño me recogió nada más acostarme…



PRÓLOGO.- MANZANARES, 1912. RELATOS DE PEDRO VILLARROEL GONZÁLEZ-ELIPE.

Antes de comenzar con las publicaciones de 'Relatos de 1912, de Pedro Villarroel González-Elipe, parece lógico publicar la dedicatoria que el mencionado autor, realiza a mi padre, Melchor Díaz-Pinés Pinés, que fue su amigo desde siempre. 



Dicha dedicatoria, realizada por Pedro, que a continuación reproduzco, justifica la publicación de estos relatos en el presente 'blog', ya que además de amigos, ambos fueron y son, magníficos reporteros en pos de la noticia, el primero, cámara en ristre, bicicleta y bolígrafo y Pedro, el más joven, narrador vocacional de la pasada historia de su pueblo de nacimiento, que coincide con el de Melchor, ese lugar de la Mancha al que todos conocen por Manzanares, elegido como el más hermoso -tal como indica la seguidilla - entre dos mil lugares de la vasta llanura castellana.

Agradecer a Pedro esta dedicatoria es lo menos que puedo decirle. Quedar en deuda con él para siempre, por tantas cosas, es obligado por mi parte. MUCHAS GRACIAS.

".. Allá por los 60, yo era un niño inquieto y muy curioso. No se cuando fue, tendría yo entre 9 a 10 años,... una tarde, mi madre me hizo el encargo de ir a la librería de Melchor a comprar un libro, o quizás una revista...Lo cierto fue que, por allí, estaba Melchor, hablando con su hija Tere.... (Yo sabía de él antes por mi familia, incluso habíamos cruzado algunas palabras, en ocasión de que él me regalara alguna chuchería cuando pasaba por la acera de su tienda, que estaba cerca de mi casa)....pero el caso es que, aquel día, no se cómo ni por qué, se estableció una conexión mágica entre el niño que yo era y ese personaje de porte tan característico que era Melchor...vivaz, inquieto...pero, a la vez, irradiando una seguridad y sosiego que percibía perfectamente quien conversaba con él...Esta fue mi primera conversación con Melchor. Me fascinó de inmediato la similitud de mucho de su personalidad, e incluso gestos, con los de mi padre...y, además, me impactó esa pulsión tan suya de reportero, el instinto de plasmar en imagen o escritos la actualidad o las cosas históricas de su pueblo, pues eso, justamente eso, representaba una de mis ensoñaciones de niño ...


Tener enfrente a una persona que me estaba diciendo que los reportajes que elaboraba, podían aparecer luego impresos en un periódico de Madrid, o incluso del extranjero, para un niño que aun no conocía nada más allá de los límites de su pueblo, resultó maravilloso... saber que, en esa tienda tan cercana a casa, existía alguien que era capaz de hacer reales esos sueños infantiles, no hizo otra cosa que aumentar, día a día, mi admiración por Don Melchor Diaz-Pinés. 

El, Melchor Díaz-Pinés, fue, pues, quien, definitivamente, tras esa conversación, me hizo saber que, por qué no, quizás algún día, que parece haber llegado ahora, yo escribiría sobre mi pueblo de Manzanares...Melchor, sin duda, al hacerme ver eso, insufló mi ánimo inquieto de la certidumbre de lo posible, manteniendo una inquietud que, si no media ese encuentro, se hubiera perdido...y, ahora, me salen estos torpes escritos  que, de otro modo, nunca hubiera hecho... Conversamos luego más veces, antes de venir yo a Madrid a estudiar Medicina, ahondando siempre en los mismos temas...Aun no sabía que, pasado el tiempo, nuestros caminos se iban a cruzar de nuevo en el momento en que tuve la responsabilidad de diagnosticar la enfermedad que acabó con su consciencia, pero no con su dignidad de gran hombre...

Valga todo esto, como particular homenaje a quien tuvo la virtud de hacerme ver que los sueños, estos sueños de escribano, podían hacerse realidad...y qué mejor sitio para ello que ese 'Blog' que, amablemente, me ofreces Manuel, su hijo... Yo lo he mirado muchas veces para mis escritos, incluso he copiado, en ocasiones, casi literalmente sus contenidos...Yo sé, Manuel, que tú hiciste el 'Blog' en honor y memoria de tu padre, Melchor... "in pectore", director de esa publicación...

Solo por eso, para mi, por tanto, sería un honor que me incluyas en la plantilla de sus reporteros.

Un abrazo.
  

Pedro Villarroel.

OTRO para ti, amigo Pedro.
Manuel Díaz-Pinés.




domingo, 13 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD, Manzanares y lectores del blog ...

Este cuento popular, precedido de imágenes retrospectivas de Manzanares (Ciudad Real), contenidas en el presente montaje audiovisual, sirvan un año más, para hacer llegar mis deseos de felicidad en la Navidad y Año Nuevo a mis paisanas y paisanos, incluyendo a los del Manzanares colombiano.

Muchísimas felicidades para todos los lectores del 'blog', a los que agradezco su acercamiento a este espacio virtual, relacionado con MANZANARES (Ciudad Real).

¡Salud y trabajo para tod@s ...!




 

sábado, 5 de diciembre de 2015

MANZANARES, MEMBRILLA, LA SOLANA: Mancha pura y ... azafrán.

Joaqui Muñoz Menor, mujer polifacética, se muestra improvisada reportera, para desde la villa manchega de La Solana, acercarnos a la labor de recogida y monda de la rosa del azafrán, flor natural que encuentra esplendor en La Mancha y que inspiró la famosa zarzuela que lleva su nombre. 

La familia Santos-Ortejón Jiménez, le brindó una inolvidable acogida y la llenaron de atenciones y cariño, hasta el punto que Joaqui piensa, que la convivencia con la familia, merecería un audiovisual aparte. En su nombre y en el mío, nuestro infinito agradecimiento. 

Las horas que me llevó realizar este trabajo, me han acercado a ellos y ojalá pueda conocerlos personalmente, a ser posible, en plena faena azafranera, algo que como manchego. sin duda me gustaría vivir. MUCHAS GRACIAS.


viernes, 27 de noviembre de 2015

MANZANARES y su MOLINO GRANDE.

Este audiovisual, intenta aproximar a los manzanareños a la realidad histórica y actual del conocido Molino Grande (Molno de Villalta), situado en el viejo caz del río Azuer, activo en la molienda hasta 1975, cuyos orígenes se remontan al Medievo y que durante muchos años fue visitado por miles de manzanareños de anteriores generaciones.

Adquirido por el artista internacional Juan Antonio Giraldo Fernández de Sevilla, hijo Adoptivo de Manzanares desde 2015,ha sido reconstruido y rehabilitado recientemente, aunque aún no abrió sus puertas al público.

Sirva este sencillo trabajo, como homenaje a la familia López-Villalta, que durante tantos años lo trabajó, al mismo tiempo que mi agradecimiento al escultor 'GIRALDO', por su donación al pueblo de Manzanares.


martes, 22 de septiembre de 2015

MANZANARES Y SUS CREADORES. Juan Antonio GIRALDO Fdez. de Sevilla

En este segundo audiovisual, dedicado al hijo adoptivo de Manzanares, Juan Antonio Giraldo Fernández de Sevilla, intento ocuparme de su obra artística, aún comprendiendo la dificultad de plasmar en unos minutos toda una vida de creación. Su talento, su universalidad, en este segundo montaje, creo que es patente. Mi agradecimiento al artista por su colaboración en ambos trabajos dedicados a su vida y obra y larga vida para seguir creciendo.


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MANZANARES: Fiestas Patronales 2015.

Este montaje audiovisual, intenta resumir a grandes rasgos, el conjunto de eventos celebrados con motivo de las Fiestas Patronales de 2015, en honor al Patrón de MANZANARES; Nuestro Padre Jesús del Perdón. MI mayor deseo, es que todos los manzanareños y manzanareñas, hayan disfrutado de ellas, acompañados de sus familiares y amigos ausentes. Para ellos, para mis paisanos emigrantes y para los allí residentes, mi más afectuoso saludo.


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viernes, 7 de agosto de 2015

MANZANARES: Llanura y llaneza manchegas.

Imágenes 'frescas' de la llanura mesetaria manchega - obtenidas gracias a la colaboración de Joaqui Muñoz y Luisa Villar - dedicadas al pueblo de Manzanares, prototipo de llaneza e hidalguía, en la patria de Don Quijote y Sancho.


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jueves, 6 de agosto de 2015

Pequeños apuntes de la historia del MANZANARES C.F.

Ante el inminente comienzo de la campaña 2015/2016, éste audiovisual nos describe sucintamente la historia del club de Manzanares (Ciudad Real), en un intento de darlo a conocer entre sus habitantes y permitir que puedan dar su apoyo al club, cada uno en la medida que esté a su alcance. 
Deseo agradecer a su actual Presidente, D. Luis Molina-Prados del Castillo, su amor al deporte y al pueblo donde nació, haciéndose cargo del club en un momento difícil. ¡Gracias, ánimo a todo el equipo directivo, deportivo y de aficionados y a jugar y disfrutar - siempre con alegría - cada minuto de encuentro!.
Melchor Díaz-Pinés Pinés, sentía con fuerza al equipo de su pueblo y estoy seguro que disfrutaría viendo este vídeo.