¿Damos un paseito por Manzanares?

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Todo cuanto vas a encontrar en él, es una muestra de cariño y admiración a un padre, MELCHOR DÍAZ-PINÉS PINÉS, uno de esos tantos padres del mundo que creen en la familia y luchan por ella, que aman a su tierra, que la trabajan y reivindican con constancia. Es posible que los manzanareños más jóvenes pudieran encontrar en el blog algunos hechos, sucesos, curiosidades, costumbres que ya han desaparecido, que quizás hayan escuchado de sus antecesores o, simplemente, que no conocen y puedan resultarles de interés.

¡Nada más, amigo/a! Gracias por estar con nosotros, con su familia y su sempiterno recuerdo.

HERMANADAS.

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M A N Z A N A R E S, en La Mancha.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

186). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: DE MOLINOS Y MOLINEROS ILUSTRADOS.


Hablamos ya, extensamente, mi querido reportero, -me dice D. Cosme, para iniciar la siguiente crónica- de como los almorávides y sus descendientes moriscos desarrollaron, durante su asentamiento en la península ibérica, las técnicas de riego en las que se basó la agricultura española hasta el presente momento de 1912…Norias, acequias, canales, diques, represas, etc…y también, hemos sabido como esas técnicas fueron llevadas al máximo de ingenio, por nuestros ancestros en el Azuer manzagato…

Pero, lo mismo hicieron, en el desarrollo de ingenios como los molinos de agua y viento….y a ellos, y a lo que al respecto tuvimos en Manzanares, vamos a dedicar el relato, aprovechando que el Catastro de la Ensenada, en ese Siglo Ilustrado cuyos avatares venimos comentando, contiene la referencia escrita más completa, hasta ese momento, de los citados ingenios molineros en la villa de Manzanares….Y, esto es así, continua D. Cosme, porque, aun siendo ya una gran realidad los molinos de nuestra villa, durante el siglo XVI, la gente de Manzanares que participó en los escritos que integraron las Relaciones Topográfícas de Felipe II, dieron muy pocos datos de ellos y de sus propietarios,… solo dijeron esto: … 

" que en el dicho arroyo que dicen de Azuel hay molinos que muelen de invierno, y pasa el dicho río por junto a esta villa y por otro tiempo el dicho río, no trae agua y se va a moler al rio de Guadiana,a donde nace y corre, que son los molinos de Su Majestad que dicen de Ruidera y a otros molinos del Priorazgo de San Juan y a otros de Guadiana la baja cerca de la dicha villa de Daimiel ...” 


Es verdad, continua D. Cosme, que por otras referencias escritas de aquellos tiempos, supimos bastante más cosas de los avatares habidos en referencia a esta cuestión de la industria molinera manzagata, y de los propietarios de los molinos, en los siglos XVI y XVII… Los molinos harineros, en ese tiempo, prosigue D. Cosme, proliferaron en todo el Reino, especialmente en ríos de zonas como la nuestra, donde el cultivo de cereales estaba entre los más importantes, al poseer Manzanares un suelo fértil y llano.


Los molinos de agua se hicieron imprescindibles para elaborar la harina de trigo y de otros cereales, productos básicos de consumo humano… y algunos de ellos se usaron, también, para molturar la aceituna, obteniendo aceite.. Todo ello, fue decisivo en la mejora global de la alimentación y la calidad de vida en España y, por ende, en Manzanares, donde esas industrias florecieron con gran eficiencia, como hemos podido conocer en relatos previos…Con toda seguridad, sigue D. Cosme, junto a la producción agrícola de las huertas, los cereales, las viñas y los olivos, las industrias molineras en las villas y lugares por las que transitaba el Azuer, y particularmente en Manzanares, supusieron una eclosión de entusiasmo y progreso en la vida de la gente.. Estos molinos se ubicaban en el interior de edificaciones adaptadas, con paredes de tapial de tierra, sobre una base de mampostería caliza. Solían tener una cubierta de teja curva a dos aguas, impuesta en una estructura de madera. Los molinos, propiamente dichos, sigue D. Cosme, eran artilugios ingeniosos, a la par que sencillos…

El proceso de la molienda, comenzaba derivando el agua del río a una represa situada al comienzo del caz que desviaba agua al molino. Por ese caz, el agua alcanzaba un cubo, o una balsa que, en su base, poseía un conducto, o tubería especial, con pendiente, que llevaba el agua hasta el rodezno; elemento primordial del molino, y que no es otra cosa que una rueda que, en su superficie externa, dispone de una serie de “cucharas” (o “álabas”)... El agua llegaba al rodezno, como le dije antes -continua D. Cosme- por un canal troncopiramidal, o saetín, de sección progresivamente reducida, que aumentaba la presión y la velocidad del agua que, así, finalmente, incidía sobre las cucharas del rodezno con la fuerza necesaria como para generar su rotación, poniendo en marcha al molino… La rotación del rodezno, se transmitía, mediante un eje vertical de madera o hierro, al otro elemento primordial y básico del molino, la llamada “piedra volandera”, que estaba fijada a ese eje por una pieza metálica llamada lavija..y que, de ese modo, daba las mismas vueltas que el rodezno.. Después, el agua salía por el cárcavo, volviendo al río a través del socaz...

Esos eran, en esencia, sigue D. Cosme, los molinos de agua más comunes, y así era como funcionaban, existiendo mecanismos que regulaban la molienda según las necesidades, o a voluntad del molinero; por ejemplo, la velocidad de giro del rodezno podía aumentarse o disminuirse, en función del agua que llegaba al rodezno, mediante una pequeña compuerta, el “saetillo” o “paradera”, que se abría o cerraba, según fuera necesario; lo que se regulaba accionando una varilla de hierro en la sala de molienda. Además, en los molinos, existía otra varilla, llamada “brazo del alivio”, que permitía al molinero subir o bajar el puente y todas las piezas, cuando lo estimara conveniente.

Así pues, y como acabamos de ver, los molinos estaban compuestos, básicamente, de dos piedras circulares: una inferior, o solera; y otra superior, volandera, o muela..que apoyaban en el suelo, sobre la bóveda del cárcavo, o sobre una plataforma, existiendo una puertezuela que permitía el acceso para las tareas de mantenimiento de las citadas piezas. Ambas piedras, tenían talladas en su superficie surcos o estrías: de formas curvas, rectas o helicoidales, que servían para cortar, molturar y triturar el grano, y que precisaban repicarse con frecuencia por el desgaste que sufrían con el roce continuo durante la molienda. En lo que se refiere al trigo, el molino tenía habilitada una tolva de madera, por la que se dejaba caer éste entre las piedras, dirigiéndolo mediante una canaleta de madera… cuya inclinación variable regulaba la cantidad de grano que debía caer al rodezno… Al rotar el rodezno, la fuerza centrífuga motivaba que el grano fuera hacia el exterior de las piedras, pasando entre ellas, y siendo triturado y convertido en harina.... Esta, caía a una especie de cajón, el “guardapolvos”, donde quedaba recogida. Luego, “enfriada” la harina, se guardaba en costales de tela o paño para su almacenaje.

Como habrá usted advertido, me dice D. Cosme, los molinos son artilugios de mecánica muy simple y sin engranajes, pero se han mantenido útiles hasta nuestros días, aunque le diré, amigo cronista, que la silueta imponente de esa “fábrica de harinas”, al lado de la “madre nueva” y del Parterre, augura el próximo final de estos ingenios, que ya no son competitivos, tras el invento de la electricidad como arma motriz de estas industrias. En fin, cosas del tiempo y el progreso humano, suspira D. Cosme, sin duda útiles para la humanidad, pero que no evitarán la nostalgia ni la historia de lo vivido durante siglos...

El llamado 'Molino Viejo, en los años 50' del pasado siglo XX.

En todo caso, sin ponerse sentimentales, sigue D. Cosme, esta crónica debe continuar y concluir, con lo que le anuncié a su comienzo; fue en el Catastro de la Ensenada donde quedaron bien tipificados, uno a uno, los molinos de Manzanares, con referencias a sus características, actividad, rentas y nombres de sus propietarios, y le diré que, también, en el citado catastro, quedaron especificados por primera vez otros ingenios molineros de la villa, movidos por el viento o por tracción animal.. Y para dar fe de todo eso, nada mejor que la transcripción literal que dejaron plasmada nuestros paisanos en la prosa del susomentado Catastro de Ensenada.. Esto fue lo que dijeron:


“Un molino harinero llamado “El Grande” inmediato a esta población y muele con las aguas del río Azuel y dos piedras, propio del conde de Sevilla la Nueva y su producto anual con el beneficio del caz, por la tierra que con él se riega, lo regulan en 70 fanegas de trigo”…“Otro molino harinero llamado “El Chico” que muele con las propias aguas y dos piedras, propio de D. Alfonso Villarreal, vecino de Membrilla, cuyo producto, a la misma regulación de un quinquenio, por año es de 40 fanegas de trigo”…“Otro molino harinero llamado “Don Blas” que muele con dichas aguas y dos piedras, propio de D. Blas de Quesada, y su producto con el beneficio y riego del caz es de 40 fanegas de trigo”...“Otro molino harinero llamado “El Carnicero” que muele con las citadas aguas y una piedra, propio de Sor Dª Francisca de la Encarnación y Sor Dª María Luisa de San Ildefonso, religiosas de este convento de Franciscas, cuyo producto anual es 20 fanegas de trigo”…”Otro molino harinero llamado “De la Torre de Moratalaz”, propio de la encomienda de esta villa, que se halla cuasi arruinado del todo por lo que no se le considera de presente utilidad alguna”.


“Dos molinos de viento propios de D, Francisco de Triviño, presbitero, los que están totalmente arruinados y sin uso, por lo que no merecen utilidad alguna”.

“Seis molinos de aceite, el uno contiguo al citado harinero llamado “El Grande” propio del conde de Sevilla la Nueva, con dos vigas y dos piedras, que la una muele con caballería y la otra con las aguas del citado río Azuel, cuyo producto, a la misma regulación de un quinquenio, por año es de 500 reales” …”Otro molino dentro de la población en la calle Ancha, propio de D. Juan Merino, con dos vigas y dos piedras, que muelen con caballerías cuyo producto anual se considera en 400 reales”… “Otro molino situado en la calle de los Serranos, propio del citado D. Francisco Triviño, con dos vigas y dos piedras que muelen con caballerías y considera su utilidad anual en 400 reales”.. . “Otro molino en la calle que llaman Vereda, propio de D. Miguel de Vivanco, con dos vigas y dos piedras que muelen con caballerías cuyo producto anual son los dichos 400 reales”…”Otro molino en la calle del Fortuno, propio de D. Luis de Salazar, vecino de Solana, con dos vigas y dos piedras que muele como los antecedentes y se considera su interés anual en los dichos 400 reales”…”Otro molino en la calle del Toledillo, propio del mencionado D. Alfonso de Villarreal, vecino de Membrilla, con dos prensas y una piedra que muele con caballería, cuyo producto anual consideran en 300 reales”

Y, así, y de esta manera, -concluye D. Cosme- una vez más, el Catastro de Ensenada, ha permitido que sus lectores conozcan a la mayor exactitud, como fueron las cosas en eso de la molinería manzagata, allá por la mitad de ese Siglo Ilustrado que fue el XVIII,… Por eso, por estar ya bastante ilustrada la crónica en sus intenciones, le sugiero la dé por concluida, para nueva y adicional gloria histórica de la ilustrada e insigne villa de Manzanares de la Mancha..



martes, 4 de diciembre de 2018

185). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912. APROVECHANDO EL AZUER…A NUESTRO MODO.

Hemos visto en la anterior crónica, mi querido reportero, -comienza, D. Cosme, este nuevo relato-, como la historia del Azuer, a su paso por Manzanares, estuvo llena, siglo a siglo, de acontecimientos en que nuestros ancestros fueron pioneros y protagonistas… y hemos conocido, también, que en el Siglo XVIII, nuevas ideas en el aprovechamiento de sus aguas, mediante la puesta en práctica de ingeniosidades hidráulicas en el puente del calicanto... y la creación de nuevos canales, que recrearon y añadieron todavía más vida a las fértiles tierras de su vega, dieron que hablar y envidiar en pueblos vecinos... 

Y verá usted como es la cosa, querido plumilla, sigue D. Cosme,… de las primeras veces que la muy incipiente prensa escrita de España, (que empezó a distribuirse, poco a poco, en aquel siglo de las luces), contó algo de este insigne pueblo, entonces villa, de Manzanares, fue, precisamente, para escribir de eso.. de las ideas pioneras de las gentes de la villa manzagata en el aprovechamiento del Azuer.. y de como estas ideas sirvieron de guía para las actuaciones que se seguirían, en aras a ese mejor aprovechamiento del susomentado río, en otros pueblos ribereños...

Lo que muy pronto le voy a dar a conocer, querido amigo, es, sin duda alguna, y sin temor a equivocarse, una pequeña gran joya periodística, que, a usted, por su condición de colega de quien la escribió, estoy seguro que le va a encantar…Como le dije un poco antes, se trata de una de las primeras veces que, en una crónica periodística, se menciona con cierta extensión a nuestra villa, y se deja constancia escrita del liderazgo de nuestra gente en técnicas de aprovechamiento del río Azuer…Y, esa crónica, aparte dar fe de ese carácter pionero de nuestro pueblo en esos menesteres, nos deja entrevér parte de ese otro carácter distintivo de muchas de nuestras gentes,… que, si bien, por supuesto, siempre se han sentido orgullosas de sus capacidades, y de lo propio que supieron conseguir,… con gran frecuencia, se muestran bastante recelosas del forastero...siendo reacias a mostrar sus propias bondades… eso si, no por insolidarios con el prójimo, que la nobleza de este pueblo y su capacidad de darse a los demás fue siempre proverbial y esta fuera de duda, como ya quedó visto en muchas de estas crónicas.. ese recelo, y el dejar para nosotros mismos nuestros hábitos y maneras de convivir,.. es, una costumbre ancestral y genuina, que nos acompaña desde siempre, y que tiene que ver más con eso tan nuestro del miedo al “que dirán”…basado, en ocasiones, en una especie de vergüenza propia, por humildad malentendida…y, otras veces, por miedo a que gentes forasteras intenten afanarnos parte de ese patrimonio propio, conseguido con tanto trabajo…y, bueno, no nos extendamos más en semejantes diatribas….y vamos ya con esa histórica crónica, concluye D. Cosme.


Era Julio de 1787, y aunque Manzanares ya había dado que hablar en muchas cosas, desde su nacimiento, como en siglos previos no había prensa, y los escribanos eran muy pocos, muchas de esas cosas quedarían para siempre en el arcano de lo desconocido...En cuestiones del aprovechamiento de las aguas del Azuer, como vimos en el anterior relato, seguíamos siendo pioneros y adelantados al resto de pueblos vecinos…y, de ello, en este caso si, se habló, en ese julio de 1787, en una crónica de una revista de la capital, que tenía el pomposo título de: “Memorial literario instructivo y curioso de la Corte de Madrid”.. Al ser esta una de las primeras veces que una revista de prensa habla de Manzanares y por los curiosos datos que en ella se citan, creo que vale la pena, me comenta D. Cosme, la transcriba ud. integra, tal cual se publicó, como asunto central de este relato:

"En la Provincia de la Mancha baja tiene su nacimiento y curso el rio Azuer, que corre por 13 leguas de vegas y tierras feracísimas, todas proporcionadas para regarse con sus aguas hasta la Villa de Daimiel, las pierde en el rio Guadiana pasa por las inmediaciones de Manzanares, Membrilla, Solana, no lejos de Alhambra, Infantes y otros Pueblos, tiene en su ribera muchos molinos harineros, huertas y alamedas, pero por el extravio y desorden, no solo de sus aguas, sino también de otras que fácilmente se le pueden reunir se hallaba reducido este territorio de tiempo casi inmemorial a pantanos y heriales pestilentes, (origen de las enfermedades) y en un estado desagradable e inútil en general a sus dueños, que por lo común solo disfrutaban alguna huerta desacomodada en años abundantes de aguas, y de muy pocos molinos por cortas temporadas. Persuadido el Coronel D. Alfonso Tabares, vecino de la Villa de La Solana, de las ventajosas disposiciones que proporciona el citado rio, premeditaba que en aquel considerable hermoso trozo de 13 leguas se podrían establecer más de 50 molinos harineros de dos piedras siempre corrientes, una continuada alameda por todo el margen y centenares de huertas que asegurasen millones de fanegas de diversos frutos desconocidos en el suelo de aquella provincia, y que en el día se ven precisados acarrear de otras. 

Cuando el Señor Tabares calculaba sobre estas ideas, le informaron que ya hacía más de 12 años que D, Juan Antonio de Soto Flores, hallándose Alcalde Mayor de la Villa de Manzanares, había formado un proyecto dirigido al mismo fin, el que por algunas incidencias, y su ausencia a otro destino, había quedado olvidado en el oficio del Escribano donde se había actuado el expediente: con esta agradable noticia, animado del amor de la Patria y la felicidad del País en que se estableció después de la guerra y último ataque de Gibraltar, lo hizo presente a la Superioridad, y de orden del Excmo. Sr. Conde de Floridablanca dirigió un plan hidrográfico, remitiéndose a la individualidad y exactitud que debía tener el insinuado proyecto si estaba dispuesto por sugetos que entendiesen fundamentalmente la hidráulica, y quando no que le formasen de nuevo con tales conocimientos, que se pudiese sacar del expresado rio toda la utilidad permanente que promete. 

Esta solicitud y otras reverentes y continuadas súplicas del mismo Coronel dieron motivo que se pusiese en movimiento el expediente detenido; que mereció la aprobación de S. M. comisionando para que lo pusiese en práctíca al actual Alcalde Mayor de Manzanares D. Joseph Francisco Coll Puig, al Regidor D.Manuel lbanez que como Escribano había actuado quándo tuvo principio el expediente,..En el día, ya se ha dado principio a esta interesante obra por la parte de Daimiel, beneficio que será tanto mayor, quanto es una Provincia de pocos rios, y éste uno de aquellos (aunque no de mucho caudal) que tienen la mejor disposición para beneficiar hasta con la última gota de sus aguas, tierras muy sobresalientes, situadas en un País donde las cosechas se malogran, o son escasas con freqüencia por falta de lluvias en la Primavera…

Solo resta para colmo de la satisfacción de aquella Provincia, y gratitud a los desvelos del Rey nuestro Señor, y sus ilustrados Ministros que continuamente están promoviendo la prosperidad del Reyno, el que S. M. se digne mandar, como lo esperan y tienen suplicado, que la obra se costeé por ahora de los fondos públicos de las Villas interesadas, qué los tienen ricos y sobrantes, con calidad de reintegro en el número de años que se señale, pues de este modo la cantidad que corresponda a cada propietario no tendrá que desembolsarla de una vez, lo que sería sumamente gravoso particularmente en los tiempos presentes que están experimentando tantos atrasos en la salud y cosechas".

Primer periódico que se imprimió en España.

Y bien, querido amigo, sigue D. Cosme, así quedó escrita la crónica que certificaba el liderazgo de Manzanares en eso del aprovechamiento de las aguas del Azuer, también en ese siglo ilustrado del XVIII; y, aunque en la dicha crónica, se comenta que las ingeniosas medidas hidráulicas elaboradas en Manzanares, permanecían en el despacho del escribano de nuestro Ayuntamiento, sin haber sido puestas en práctica…, casi estoy por asegurarle que la mayoría de ellas, si no todas, ya estaban implementadas hacia tiempo en Manzanares… pues el carácter reservado y genuino de nuestra gente no era dado “ a sacar pecho” de lo propio, por aquello del “que dirán”, o por la desconfianza al forastero poderoso….

Ese mismo siglo, prueba de lo que decimos, es el desconocimiento que se tenía en las villas próximas de los artilugios utilizados para dar máxima función al puente del calicanto,… desconocimiento que también tuvieron, esas villas vecinas, de las técnicas empleadas en Manzanares en siglos precedentes,… pues ese Azuer descrito en la crónica, “mal utilizado y lleno de pantanos pestilentes”, no se corresponde, en modo alguno, con el rico y muy aprovechado Azuer del que disfrutaron, siglo a siglo, nuestros paisanos de cualquiera de aquellas épocas… 

De usted, aquí y ahora, fin al presente relato, querido plumilla, me dice D. Cosme… y en lo que vino a seguir comentando después, dejará en mi persona un poso de gratitud, cuando acaba su diserto del siguiente modo… “y, en este relato, aparte servir para la ratificación de Manzanares en el liderazgo del aprovechamiento del río Azuer, yo he querido resaltarle algo mucho más trascendente…que, en ese Siglo Ilustrado, la prensa escrita empezaba a ser fundamental, para dejar testimonio de los sucesos y sucedidos… la historia de los pueblos…y, por supuesto, de Manzanares, querido amigo, prosigue D. Cosme, empezaba a contar con otra forma más de aproximarse de manera fidedigna a multitud de aconteceres….las suposiciones y deducciones, o los más objetivos antiguos archivos, serían, desde aquel siglo, “ayudados” en la interpretación y el conocimiento histórico, por esa bellísima actividad laboral que usted profesa… el periodismo, del que, sin duda, debe sentirse, usted, muy orgulloso y privilegiado.

184). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: ILUSTRANDO EL AZUER. POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS.


Querido amigo, titulo, así, el relato -dice D. Cosme- porque, como en siglos precedentes, también en ese siglo ilustrado del XVIII, la villa de Manzanares “ilustró” a las gentes de otros pueblos ribereños del Azuer, sobre como aprovechar la potencialidad de sus aguas temporeras... Sin duda, Manzanares, siempre fue pionera e innovadora en el aprovechamiento del agua del Azuer, siendo, por esa causa, motivo de admiración y envidia de pueblos vecinos...y, desde luego, sustrato suficiente para un nuevo relato..

Y es que, sigue D. Cosme, desde sus comienzos como Lugar, en el Siglo XIII, y como va de sabido y requetecontado en estas crónicas, parte de la población “aborigen”, asentada en el solar donde, luego, se fundó Manzanares, era especialmente hábil, quizá por genética árabe, en la construcción de acequias, norias y sistemas de riego, capaces de ofertar agua, incluso en épocas de seca estacional del río.. De hecho, los primeros calatravos llegados aquí, seguramente decidieron construir el castillo que daría origen al Lugar de Manzanares, en uno de los altozanos más próximos al curso de ese río Azuer, para tener a la vista al vecino Lugar de La Membrilla, pero también para dejar la fortaleza cercana a la riquísima feracidad de la vega abierta ante sus ojos, impropia de las resecas planicies de la zona.. y, entonces, además, supieron atraerse a esos “indígenas” del Lugar, para que, a cambio de protección y trabajo en la construcción del castillo, estos les proveyesen de los productos que cultivaban en la vega y del conocimiento de sus artes y técnicas de aprovechamiento del agua, para el desarrollo futuro del Lugar...

Y así fue, sigue D. Cosme, que nuestra pequeña Encomienda, llamada a focalizarse en la ganadería y el pastoreo, por su ubicación en un cruce de cañadas reales, se transformó de manera increible, en los dos siglos siguientes, en una de las más ricas encomiendas calatravas, por la eficiente cultura de sus huertas y tierras, mediante la construcción de acequias y norias, que obtenían máximo provecho de las aguas del Azuer y del rico acuífero del subsuelo del Lugar de Manzanares...Pero, sigue D. Cosme, esa pujante agricultura de Manzanares, incrementó todavía más su feracidad en el Siglo XVI, tras la brillante e innovadora idea de algún paisano nuestro, quien mandó hacer, a finales del Siglo XV, un canal artificial o “madre nueva”...que, naciendo en un punto del cauce natural del rio o “madre vieja” (muy cercano a la pequeña ermita de Santa Ana, en la frontera de Membrilla con Manzanares), desviaba gran parte de las aguas del rio, hasta unos aledaños del sur de la villa, para regar unos quiñones de tierra, alejados del curso original de la “madre vieja”….Esa misma idea, hizo prolongar por el interior de la villa, en lo que hoy conocemos como “Paseo del Río”, el dicho cauce de la “madre nueva”, lo que dio riquísima vida agrícola a una parte de la vega, también alejada del curso natural del río, y ubicada en un costado del citado Paseo, que llegó a ser conocida desde entonces, por su feracidad, como “la isla verde”… 

El 'Calicanto', en una imagen de 1958.

Pero el ingenio manzagato en el uso de su río no se paró ahí, y antes que mediase aquel “siglo de oro” de nuestra villa –continua, exultante, D. Cosme-...algún otro paisano pensó que el gran caudal de esa “madre nueva”, en su parte final, una vez regados los quiñones antedichos, podría ser todavía aprovechado, antes de su reencuentro con la “madre vieja”, en el terreno que queda más allá de lo que hoy llamamos “alamedilla”, para construir molinos hidráulicos de harina y aceite…y, pensado y hecho,...“El Grande”, “El Chico”, el “Don Blas”, el “Carnicero” y el “Torre de Moratalaz”, en el orden que queda dicho, sigue D. Cosme, constituyeron el elenco molinero fundamental de la villa de Manzanares, que se hizo famoso enseguida, en toda la región manchega, por su rentabilidad en esos menesteres, a pesar de las limitaciones de un pequeño río temporero, como el Azuer...

Empero, querido amigo, sigue D. Cosme, una vez más, fue aplicable a la situación ese refrán castellano que dice eso de: “cuanto más tienes… más quieres”… el conflicto de intereses por el agua entre molineros y regantes quedó servido, ninguno de ellos estaba dispuesto a tener que repartir las aguas del Azuer con el otro, los regantes dijeron que ellos estaban “allí” primero… y que, sin embargo, los molineros se quedaban con casi todo el agua… los molineros argumentaban lo mismo, pero al revés, decían que a sus molinos, por estar al final del canal, no les llegaba casi nada de agua, por la avaricia de los regantes, que se quedaban casi toda… La solución del conflicto, sigue D. Cosme, llegó, al final de la segunda década del siglo XVII, tras un largo proceso, y, tras la intervención sucesiva de varios ilustres manzagatos, llegándose a un reparto salomónico de las aguas,, que resultaría satisfactorio para regantes y molineros... 

El primero de esos paisanos D. Juan López de Alcazar, cuantificó con exactitud milimétrica todos los quiñones nutridos por la “madre nueva”, identificando propietarios y rentabilidades de los mismos, trabajo que puso en manos de otro paisano ilustre, el maestro alarife Alonso de Arenas, quien fue el artífice de una magnifica obra de ingeniería hidráulica, a base de alcantarillas y salidas de agua, dispuestos estratégicamente a lo largo del cauce de la “madre nueva”, con la que logró un aprovechamiento máximo de sus aguas, satisfactorio para los litigantes… De hecho, los regantes obtenían establemente el agua que precisaban y, al final del canal, llegaba a los molinos una cantidad de agua mayor que al inicio de las disputas . El esplendido y minucioso trabajo de López de Alcazar, y la no menos brillante obra de Alonso de Arenas, servirían de base al famoso croquis, dibujado por el tercero de los ilustres paisanos que le referí antes, D. Esteban de Perola, una ilustración perfecta y avanzada a su tiempo, el año 1616, que sirvió de matriz para obras similares en otras villas, y que certificó, también en el siglo XVII, el liderazgo de Manzanares en el aprovechamiento de las aguas del rio Azuer… 

Otra vista del 'Calicanto' en los años 50' del pasado siglo XX.

Pero esta brillante solución local, quedó engrandecida, en esa misma primera época del XVII, con la más ambiciosa estrategia regional, urdida por el entonces Comendador de Manzanares, II marqués de Velada, para conseguir que el “bajo azuer”, el que pasa por Manzanares, lograse aún más beneficios…Velada, instruyó a sus “veedores” para que revisasen el curso del Azuer, desde su nacimiento hasta su desembocadura, y, así, llegó a saber que, en todo el río, a finales del Siglo XVI, existían casi medio centenar de molinos en funcionamiento…y que los más importantes estaban en Manzanares y en la vecina Membrilla… Sus ojeadores, hicieron saber a Velada que el Azuer podía considerarse dividido en dos tramos por el pequeño puerto de Vallehermoso…y que, “aguas arriba” de ese lugar, las características del terreno y del río, solo permitían construir “molinos de cubo”, de productividad muy inferior a los que existían “aguas abajo” del puerto, capaces de manejar mayores cantidades de agua por la horizontalidad del terreno, lo que permitía, además, construir balsas de agua para mantener la molienda en tiempos de sequía….Con esa información, Velada maniobró en la Corte, planteando un conflicto de intereses entre Ordenes, con el objetivo de potenciar los intereses Calatravos en contraposición a los de Santiago…y convenció al Consejo de las Ordenes de la mayor rentabilidad (tanto en regadío como en molinería) del tramo bajo del Azuer,..que surca las tierras Calatravas y, por tanto, Manzanares,… con respecto al tramo alto, integrado en tierras “santiaguinas”… El Consejo de Ordenes, tomó medidas que dispusieron el cierre de muchos molinos del tramo alto, al tiempo que potenciaban los más rentables molinos de los tramos bajos y, por tanto, a los de Manzanares…Además, se dispusieron medidas estrictas sobre las salidas de agua a quiñones y parcelas adyacentes al curso del río,, asegurando un flujo mejor y más estable de las aguas a los tramos más bajos.. Todo ello, sigue D. Cosme, consolidó para los restos al bajo Azuer, como la parte más productiva y efectiva del río…

Luego llego esa segunda mitad trágica del XVII, funesta para Manzanares y todo el Reino; pero dentro de la penuria de los tiempos, las cosas no cambiaron en lo concerniente al Azuer; y llegó, por fin, el siglo XVIII, el que ahora tratamos, concretamente, en estos relatos escritos…y, en Manzanares, el Conde de Aguilar, su último Comendador calatravo, revivió, poco a poco, la magnífica potencialidad del Azuer, aunque ya se advertía, en algunas ruinas, como las del molino de la Torre de Moratalaz, que las posibilidades del río se habían llevado al límite en Manzanares…un límite brillante, pero límite al fin. En el Catastro de la Ensenada, quedaría registrada la actividad molinera de Manzanares en 1752, con una descripción tasada y completa de todos los molinos que teníamos, de quieres eran sus propietarios y de sus rentabilidades...


Era difícil imaginar que al ingenio manzagato se le pudiesen ocurrir más mejoras para la explotación del Azuer, pero quien piense eso de nuestra gente se equivoca de medio a medio, apostilla D. Cosme, y así fue que en la segunda mitad de ese siglo ilustrado, la administración borbónica decidió hacer grandes infraestructuras, entre ellas, diversos “Caminos reales”, para comunicar Madrid con otras capitales del Reino. Como sabemos, se decidió que el “Camino Real de Andalucia” pasase por Manzanares, lo que cambiaría la historia de este pueblo, como ya hemos podido comprobar en algún relato previo, al hablar de la gran actividad comercial y la proliferación de mesones y posadas que eso trajo consigo.. Pero, en cuanto a lo que aquí nos ocupa, el Azuer y su explotación, ese nuevo Camino Real, propició a Manzanares una posibilidad inesperada que, ahora mismo, voy a contarle…Los ingenieros del Camino, comentaron a nuestras autoridades que. en el trozo de camino que pasaba por Manzanares, era preciso construir dos puentes; uno para salvar el cauce de la “madre vieja”, y otro para lo propio con el de la “madre nueva”.

Nuestros mandatarios, anduvieron ágiles de ideas y pensamientos, y ofertaron a los ingenieros responsables otra brillante idea de aprovechamiento hidráulico.. diseñaron, en el puente que saltaría la “madre nueva”, (conocido desde sus orígenes como el “calicanto”, por su composición de cal y de canto) un complejo sistema de compuertas, presas y desniveles, que permitía regular el caudal del agua que llegaba al curso del Paseo del Río, al tiempo que consiguieron de los ingenieros, la construcción de un pequeño nuevo canal que uniría el “calicanto” con el llamado “Puente de los Pobres”, (el que salvaba el curso de la “madre vieja”)… Con este canal, que unía ambos cursos del río, se conseguían dos cosas, un aliviadero de aguas de la madre nueva, en épocas de crecida del río, y, por otro lado, un nuevo caz para regar, por otro contorno, parte de la feraz vega del Azuer manzagato… y eso, una vez más, fue reflejado hasta en la incipiente prensa escrita de entonces, como una señal del liderazgo de nuestro pueblo en esas cuestiones de las explotaciones acuíferas... tendremos ocasión de hablar sobre ello en otros relatos, como también lo haremos de esos dos puentes históricos de nuestro pueblo, que vieron la luz en el siglo de las luces, por la enjundia y curiosidades que encierra su historia y características,…

Es ya momento, por bastante, concluye D. Cosme, de acabar este relato recopilatorio de nuestra particular memoria histórica sobre el río Azuer…En siguientes crónicas, nos centraremos ya en aspectos concretos y propios del Siglo XVIII, como los puentes históricos que entonces se construyeron…




domingo, 2 de diciembre de 2018

183). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: ..DE CAMINOS, VEREDAS…POSADAS Y POSADEROS...EN EL SIGLO iLUSTRADO


En el relato que comienza, querido amigo -me dice D. Cosme- haciendo uso de la enorme información contenida en el catastro de la Ensenada…le hablaré de las posadas, de Manzanares, en el tiempo ilustrado de ese Siglo XVIII que estamos considerando.. ..Y, resulta pertinente el hacerlo, continua D. Cosme, porque en el Catastro de Ensenada es donde, por vez primera, encontramos escrita una relación exacta y pormenorizada, de los susodichos establecimientos en la villa de Manzanares.

 Es probable que alguno de ellos ya existiera en el siglo anterior.. y, quizá, antes,..pero, como acabo de comentar, en lo escrito en el Catastro de la Ensenada es donde está la primera cita concreta y amplia sobre esas posadas de Manzanares y la identidad de sus dueños por aquella época…y es, desde luego, seguro, sigue D. Cosme, que la creación del “paso de Despeñaperros”, a mediados del siglo XVIII...y la inmediata constitución, arriba y abajo del dicho paso, del que se conocería desde entonces como “Camino Real de Andalucia”, resultaría decisivo en el desarrollo de la villa de Manzanares y también de muchas de sus historias,… entre otras, y particularmente, esta de las posadas; pues es verdad que la mayoría de ellas aparecieron, o crecieron mucho, durante esa segunda mitad del Siglo Ilustrado, al reclamo de la creciente cantidad de viajeros que, transitando por ese nuevo Camino Real de Andalucia, recalaban en la villa de Manzanares, y hacían “parada y fonda”,… a mitad del trayecto entre Madrid y el sur, o entre el sur y Madrid… Desde luego, en esa segunda mitad del XVIII, hay una constancia clara de ese auge de posadas y mesones en Manzanares, que empezaron a ser reconocidas como entre las mejores de la época y de la región, y cuya buena fama sería principal motivo, para que, durante la centuria siguiente, dieran hospedaje a famosas personalidades españolas y extranjeras, de la literatura y la ciencia, en su transito por España y por ese camino de Andalucia. 

Como ya sabe usted, pero yo lo quiero recordar ahora, Manzanares es lugar de paso y cruce de caminos, cañadas y veredas, desde el inicio de su historia y de su tiempo… Antes de nacer, en torno a su castillo, al final de la primera mitad del Siglo XIII, en el terreno donde habría de quedar posado para siempre el Lugar de Manzanares, se cruzaban las cañadas y veredas reales que, de norte a sur y de este a oeste, eran recorridas, periódicamente, por los ganados transhumantes. Los pastores y ganados que pasaban por ahí, al advertir la riqueza en agua del subsuelo del Lugar recién nacido, empezaron a construir muchos abrevaderos en las cercanías de algunas de las múltiples cuevas existentes en aquel terreno, próximas al rio Azuer…como la antiquísima “cueva del Roquito”, aledaña al Torreón de Moratalaz, o las “cuevas del Moro”, cerca del Puente de la Reina…. En esas cuevas, donde también vivían los “indígenas” del Lugar antes de la llegada de los calatravos, hacían “parada y fonda”, muchos de aquellos pastores,.. a la par que las usaban para el refugio nocturno de sus ganados… Podría decirse que estas cuevas fueron las primeras e improvisadas posadas de Manzanares, lo que certifica la larga tradición de nuestro pueblo y nuestra gente en dicha actividad….En los siglos XV y XVI, la gran actividad ganadera de la historia inicial de Manzanares, fue disminuyendo a favor de la cultura de las tierras de nuestra encomienda, pero, por esa privilegiada posición geografíca de nuestra villa, en un cruce de cañadas y veredas reales, Manzanares permaneció siendo un núcleo vital importante para pastores y ganaderos, sobre todo si se comparaba con las villas cercanas..…El transito obligado de los ganados por el centro de la villa, trajo de la mano, la necesidad de lugares de alojo, hospedaje manutención y estabulación para pastores y animales,..De esta manera, en Manzanares, se crearon bastantes más posadas y mesones que en otras villas cercanas. A más, otras industrias asociadas a la actividad ganadera, como las herrerías, también se desarrollaron bastante, en muchas ocasiones cerca de las posadas, para poder atender lo más inmediatamente posible las necesidades del ganado y sus aperos, durante su paso y descanso en la villa… 
Posada del Río.


Con toda esa historia detrás, sin embargo, no cabe duda que fue la concreción del Camino de Andalucía lo que más hizo desarrollar y consolidar en Manzanares la actividad de sus posadas y mesones… En todas estas posadas tuvieron plato, alojo y camastro, infinidad de arrieros, comerciantes, mercaderes, quincalleros, pastores y transeúntes de todo tipo y clase, que circularon por ese muy transitado camino de Andalucía y también por los de las cañadas reales”,…Estas Posadas del Siglo Ilustrado, sigue D. Cosme, tenían una parecida estructura, eran caserones rústicos, habitualmente de dos plantas, con paredes encaladas de tapial y con grandes portalones de acceso, para el transito expedito de las personas, los carros y los ganados…Solían tener un gran patio central, y de uno de sus contornos, arrancaban escaleras con barandas de madera, que alcanzaban el piso superior, donde estaban las habitaciones de los huéspedes. Aparte del patio, en la planta baja solían tener corralones, donde se almacenan los víveres, se estabulaban los animales, y se ubicaba la intendencia necesaria para el mantenimiento de las actividades de la posada”…. La mayoría de ellas, se ubicaron en el eje del Paseo del Río, calle de la Cárcel, Empedrada y calle Toledo, siguiendo, más o menos, el recorrido más directo y lógico, que tenía el Camino de Andalucía y las veredas, para atravesar la villa y su Plaza Mayor, donde se desarrollaba la actividad comercial…De este modo, transeúntes y comerciantes, quedaban alojados en sitios próximos, o de fácil acceso, a la citada Plaza Mayor de la villa…

En ese Siglo Ilustrado, Manzanares tenía registrados en el Catastro de la Ensenada, hasta 7 posadas.. y 2 ventas situadas extramuros, que era una cantidad considerable, si se la relacionaba con la población y con otras villas próximas…Es ya momento, pues, continua D. Cosme, de ir conociendo lo que, al respecto de las posadas y ventas de Manzanares, quedó transcrita en citado Catastro de la Ensenada, con la habitual relación de dueños y rentas asociadas,… Y así fue como quedó escrito lo que teníamos:… 

….”Siete mesones públicos que pertenecen: uno a D. Francisco Triviño, presbitero, que produce en arrendamiento anual 1.100 reales. Otro a D. Juan Merino que sirve de posada para caballeros que produce en arrendamiento los propios 1.100 reales. Otro a D. Pascual Vélez, vecino de Almagro, que produce en arrendamiento 800 reales. Otro de D. Andres Martín Desdentado, presbitero, Francisco Merino y Juan Joseph Nieto, este vecino de Membrilla, que produce en arrendamiento 600 reales. Otro del Conde de Sevilla la Nueva que vale en arrendamiento 420 reales”…. “Dos ventas en despoblado, la una llamada “de Quesada” que pertenece a D. Juan Merino y produce en arrendamiento anual 500 reales de vellón y la otra llamada “de Aberturas” que pertenece a D. Joseph Villarreal, presbitero, que produce en arrendamiento los mismos 500 reales de vellón”… 

Esta relación, hecha a las normas del Catastro, quedó también descrita de otra manera, más especificada en cuanto a lugares de ubicación de estos establecimientos… en lo referente a Manzanares, decía lo siguiente:

“Lugar pasajero entre Madrid y Cadiz, entre Almagro y Murcia, también para Daimiel, La Solana y Alcaraz”… “Siete mesones y dos ventas anota el Catastro”:… 
“Francisco de Quesada posee una casa Mesón en la Poblazión de esta villa, y Plazuela que llaman de Ponce…linda con casas de Josepha Trujillo y Josepha Calleja”… 

“Juan José Merino posee asimismo una casa Mesón sita en esta Poblazión, y calle Empedrada de ella, que sirev de posada de Cavalleros…linde con casas de María Ana Alarcon, y con calle que llaman de Oz”… 

“Francisco Treviño posee una casa Meson en la Poblazion de esta villa, y calle que llaman de Toledo…linde con casa de Francisco Treviño, y molino de azeyte de esta hacienda”..

“De Felicia Cavallero, un mesón en esta Poblazion y calle que llaman del Rio”..
“Luis Treviño Gabaldón, administrador de D. Pascual Vélez, posee una casa mesón en esta Poblazion y calle Empedrada junto a la Plaza, que llaman de la fruta…linde con casas del Priorato y otras de Thomas Moreno”…

“De Francisco Merino, mesón llamado el de el Toro, en la poblazión de esta villa, y calle de la cárzel…linde casa de Francisco Alises, y dicha calle..” 
“Mesón del Conde de Sevilla la Nueva”…

“Venta de Quesada” “..como propietario a Juan Jose Merino, y su ubicación se encontraba extramuros de esta villa, en el sitio de este nombre, distante dos leguas y media”…. “de Villarta…a 3 leguas… y a otras 3 de La Solana, con quien tenía comunicación directa”... 

La otra venta pertenecía a Jose de Villarreal…”en el expresado termino, y sitio comun de Aberturas llamada de este nombre, distante dos leguas…linde a Levante con camino que ba a la Hermita de Nuestra Señora de Consolación, a Poniente con camino real de Baldepeñas, y al Norte y Sur con tierras de la referida Hermita”…”Se encontraba distante de Manzanares dos leguas, una vez pasado el puente del rio Azuer”…..

Quede, así, de esta manera, para concluir la crónica, por que ya fue de bastante para lo conveniente, mi querido amigo y reportero, me dice D. Cosme,.. descrito del mejor modo de los posibles, que, sin duda, son las relaciones escritas…el elenco de las posadas y las ventas de la gloriosa villa de Manzanares de La Mancha, al tiempo de la segunda mitad de ese Siglo Ilustrado, que venimos describiendo en estos relatos…La cosa nos dío pie, además, para conocer la ubicación de cada una de ellas en la villa, o en sus términos… y, también, para conocer más identidades de nuestro paisanaje de entonces….

182). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912: ANIMALES DE UN SIGLO ILUSTRADO.


El Catastro de Ensenada, querido amigo, me comenta D. Cosme para iniciar el presente relato..., cuantificó, por primera vez, la cabaña animal de Manzanares.. y lo hizo, como en muchas otras cosas de aquel registro, de manera exhaustiva y llena de curiosidades, tanto terminológicas como valorativas; en las que solo faltó el nombre de cada animal (que siempre los tenía, aclara, risueño, D. Cosme) y, sin duda, da pie para concretar una de sus crónicas, que no solo contendrá información de cómo era, y se componía, esa cabaña animal, sino que identificará a sus dueños, entre los que se cuentan ilustres vecinos de la villa, a mitad del S. XVIII.. Sin más preámbulos, le recontaré yo, ahora, lo que algunos paisanos contaron, en el Ayuntamiento de Manzanares, el, 6 de Noviembre de 1752, de las especies de ganado de la villa y su término municipal…y esto dijeron:

”..que las especies de ganado que hay en esta villa y su término, propias de los vecinos, son: yeguas, caballos, machos, mulas, jumentos y jumentas, ovejas, carneros, corderos, muy pocas cabras, cegajos y machos de cabrío, muy pocos cerdos y cerdudas para vientre, que en todas y su específica distinción habrá sobre poco más o menos y con remisión conforme a lo que puntualmente dieren de si las particulares relaciones de vecinos”…dicho lo cual, comenzaron a recitar la siguiente y curiosa pormenorización: 


..“150 pares de mulas entretenidos en el tráfico de la labor que pertenecen a diferentes dueños”;….“50 caballerías entre caballos y mulares que pertenecen sueltos a diferentes vecinos que las entretienen algunas al trajino y las más a los averíos domésticos”…“400 caballerías asnales domadas las 250 para el servicio doméstico, averíos y trajín, y las 150 cerriles de todas edades que asimismo pertenecen a diferentes dueños”….“40 yeguas de vientre que pertenecen las 30 arregladas al garañón de D. Juan Manuel Carneros, cura rector de la villa, y las restantes a diferentes vecinos”.

…”7.000 cabezas lanares de todas especies y edades que pertenecen, a saber:: “1.700 a D. Francisco de Morales Contreras”... “1.300 a D. Juan Merino”.. “900 a D. Francisco Triviño, presbítero, comisario titular de esta villa”..“500 a Simón de Lara”.. “300 a D. Andrés López Mateos, presbítero”.. “250 a D. Agustín de Medina Serrano”.. “250 a D. Eugenio Caballero”... “250 a María Uranda Torres”.. “200 a Manuel Castellanos”...“200 a Juan Casero”…

”Y las restantes a diferentes vecinos en diferentes chicadas y piujares”: …

En cuanto a otras cabezas de ganado, no incluidas en las anteriores, las subdividieron y, de cada una de esas especies, dijeron:..“150 cabezas de ganado moreno de todas especies y edades que asimismo pertenecen , para algún surtimiento, a diferentes vecinos”:..“60 mulares cerriles de todas edades que pertenecen:.. “20 a D. Juan Manuel Carneros, cura rector de la villa”.... “34 a D. Juan Merino”....“Y las seis restantes a diferentes vecinos".



Así, sigue D. Cosme, quedó identificada, especie por especie, la cantidad de cabezas de cada una de ellas, y su cuantificación por vecinos, la cabaña animal de Manzanares… A la vista de lo visto, continua D. Cosme, se deduce que gran parte de esa cabaña estaba subsidiada a la agricultura, con una considerable cantidad de équidos. Llama la atención en el recuento que, aun siendo Manzanares punto de cruce de cañadas reales, no tenía una cabaña de pasto y pastoreo demasiado grande, excepto ovejas, en que si poseíamos un buen número... En 1752, sigue D. Cosme, teníamos pocas cabras y, curiosamente, ni una sola vaca. En definitiva, Manzanares, que en sus orígenes del Siglo XIII tenía en el ganado su actividad principal, fue aumentando la cultura y explotación agrícola de los terrenos de su encomienda en detrimento de la ganadería, que acabó siendo secundaria y subsidiada a la cultura de los campos. 

Es verdad, continúa, que, por estar en un cruce de cañadas reales, el pastoreo en Manzanares mantuvo una aceptable actividad, mayor que la de otras villas próximas, que contaban con cabañas de ganado aún más pequeñas.. Pero, prosigue, como en el caso de la tierra, la cosa no quedó en lo ya comentado… nuestros paisanos añadieron después, en curiosísimo relato, cuantificaciones de las “utilidades” (rentas) que los animales reportaban a sus dueños, una vez descontados gastos de manutención, estabulación, etc, y, como imaginará, estos últimos gastos tendían a ser “agrandados”, para que la tasación final “resultase más rentable a los dueños que al fisco”, remata, socarrón, D. Cosme…Y esto fue lo que refirieron nuestros paisanos, sobre las dichas rentas del animalario local, empezando por la cabaña equina: 

“Y pasando a regular sus productos y utilidades en el modo posible de su comprensión y conocimiento por alguna experiencia ayudada de informe, razón y cuenta que han pasado con personas de la mayor inteligencia en el tráfico de la labor, trajinería y granjería de ganados, bajo el poco más o menos, hallan que, salvas contingencias y consideradas en desfalco las cabezas que día en día perecen por los malos temporales, enfermedades y lobos, entre años buenos, medianos y malos, uno con otro a deducción de costa y sin ella, es utilidad de cada especie por cabeza con descripción, a saber”:.. 

“Una mula, macho o caballar, entretenido en el tráfico de la labor, utiliza por año a su dueño, incluso mantenimiento de grano, herraduras y otras cosas 350 reales y sin esa costa 170. Y lo mismo dedicándolo a otro cualquiera servicio”… “Un pollino domado para el servicio de la labor, incluso su mantenimiento de grano, herraduras y otras cosas, utiliza a su dueño 240 reales y sin esa costa 130. Y lo mismo en otro cualquier servicio”.. “Una pollina domada, haciendo la cuenta de una cría en dos años y por ella el valor de la mitad que la corresponde en cada uno, incluso su mantenimiento de grano, herraduras y otras cosas, utiliza a su dueño 255 reales y sin esta costa 140 en cualquier servicio que la ocupe”.,,”Un pollino cerril, supuesto su valor de 60 reales al desteto y cumplimiento de un año hasta dos aumenta su valor con gasto de mantenimiento 40 reales , y sin él 20. De dos hasta tres años aumenta su valor 70 con gasto de mantenimiento, y sin él 40, de forma que en esta edad y sazón hembra y macho tiene estado para su venta y aplicación al trabajo y es todo su valor 170 reales”.. “Una yegua de vientre, haciendo la cuenta de vacantes y malos partos, en seis años da tres crías, a saber: Dos muletos y un potro, macho con hembra, por cubrirse al tercio conforme a la última orden de la Real Junta de Caballería del reino, que regulados en función de los muletos cada uno por 440 reales y el potro por 120, utiliza a su dueño por año 166 reales, incluso mantenimiento de paseo, guardería y caballaje, y sin esta costa 85”…”Un muleto supuesto su valor en 440 reales al desteto y cumplimiento de cuatro meses hasta un año le aumenta 100 reales con costa y mantenimiento, y si él 55. De un año hasta dos aumenta su valor 120 reales con costa y mantenimiento, y sin él 60. De dos hasta tres años aumenta su valor 140 reales con costa y mantenimiento, y sin él 50, de forma que en esa edad tiene sazón para la venta y aplicación al trabajo y es todo su valor 800 reales”… “Un caballar, macho con hembra, supuesto su valor 120 reales al desteto y cumplimiento de un año hasta dos aumenta 110 reales con costa y mantenimiento, y sin él 60, y en esta edad macho y hembra tiene sazón respectiva para la aplicación al trabajo y paridera, y es todo su valor 330 reales”.. “Un garañón regulado al caballaje por 25 yeguas a razón de 45 reales cada una utiliza a su dueño por aña 1.125 reales con costa de mantenimiento, y sin ella 700. Y lo mismo el caballo padre en cuanto a monta y número de yeguas montadas. Su utilidad 800 reales con costa de mantenimiento, y sin él 450.. Y una pollina garañona 300 reales”… 

Ajustadas las cuentas con los équidos, los paisanos convocados al efecto, dijeron todo lo que sigue en referencia al resto de cabañas, empezando a hacerlo con la cabaña ovina:..

“Una oveja de parir haciendo la cuenta de una cría en dos años, y por su valor 14 reales, le corresponde en cada año 7 y acrecidas destos 4 por lana, cuerno y queso. Es toda utilidad por año 11 reales vellón incluso mantenimiento de pastos, sal y guarda, y sin esta costa 6 reales”..“Un borrego o borrega, supuesto su valor al extremo por 14 reales a la sazón de primal, aumenta su valor con la lana 9 reales incluso mantenimiento de sal y pasto, y sin esa costa 4 reales. Y en esta sazón tiene estado la hembra para cubrirse a la cría, y continuando el primal a la sazón de andosco aumenta su valor 10 reales con gasto de guarda, sal y pasto, y sin esta costa 4 reales, Y de andosco o trasandosco aumenta su valor otros 10 reales con la misma costa y sin ella 4; de forma que teniendo tres sazones para su venta vale de primal 24 reales, en la de andosco 34 y en la de trasandosco 44”.

En cuanto al ganado cabrío, los intervinientes comentaron lo que sigue: 
“Una cabra, en la misma cuenta de una cría en dos años, y por su valor 16 reales, la corresponde por cada una 8 reales y acrecidos 2 de leche, esto su producto con costa de sal, pasto y guarda 10 reales, y sin ella 6”… “Una chota o cabrito, supuesto su valor en 16 reales en el extremo y separación de la madre hasta la sazón de primal le aumenta 10 reales con el mismo costo, y sin él 5. A la sazón de andosco aumenta su valor 14 reales con la misma costa, y sin él 8. Y a la sazón de trasandosco aumenta su valor 12 reales con la misma costa, y sin ella 7; de forma que teniendo tres sazones para su venta vale de primal 26 reales, de andosco 40 y trasandosco 52”…
Por último, los paisanos se refieren a la cabaña porcina de esta guisa:

“Una puerca de cría da cuatro lechones y supuesto para cada uno el valor de 12 reales, utiliza por todos al año 48 reales con costa de mantenimiento y guarda, y sin ella 18”....“Un lechón supuesto su valor a 12 reales en el desteto, hasta el cumplimiento de un año le aumenta 10 con costa, y sin ella 7. De un año hasta dos aumenta su valor 14 reales con costa, y sin ella 6. Y lo mismo hasta tres años. De manera que teniendo tres sazones para su venta vale de un año 28 reales , de dos años 42 y de tres años 56 reales. Y engordándole para carne aumenta su valor 46 reales con costa, y sin ella 34”…

Y es hora ya, querido reportero, de dar por concluido el relato, que ha pretendido mostrar a sus lectores características y curiosidades de la cabaña animal de nuestra gran villa de Manzanares de La Mancha…, algo que nunca, hasta ese año 1752, de aquel siglo ilustrado, había sido así de bien ilustrado…





miércoles, 21 de noviembre de 2018

181). RELATOS PEDRO VILLARROEL. MANZANARES 1912. TIERRAS ILUSTRADAS.

El Catastro de Ensenada, querido plumilla, como le dije anteriormente, nos sirve de gran ayuda para recrear el Manzanares del Siglo Ilustrado… y para concretar el relato que ahora comienza, en base a los datos que aportó el susodicho Catastro, me dice D. Cosme, le propongo el encabezamiento que arriba queda, para dar a entender que le disertare sobre como describieron las tierras de nuestra “patria chica”, “ilustrándolas” a base de numerosísimos datos, aquellos paisanos nuestros que respondieron acerca de ellas, en el Ayuntamiento de la villa de Manzanares, a 6 de Noviembre de 1752.


Le recordaré primero, sigue D. Cosme, que, en los primeros tiempos de la Encomienda de este pueblo magnífico, la “población indígena” del Lugar de Manzanares era, por su mixtificación con la previa cultura almorávide, muy experta y eficaz en la utilización de las aguas naturales de su entorno.. En los siglos XIV y XV, la vega del Azuer del Lugar de Manzanares, era reconocida como una de las más feraces y productivas, por sus sistemas de acequias y norias…y eso se supo mantener, en los dos siglos siguientes, a pesar de la pujante industria de los molinos de agua, por el ingenio de nuestros paisanos, que idearon un sistema de diques y compuertas, que permitiría, mejor que en ningún otro lugar vecino, un rendimiento eficiente de huertas, tierras y molinos...

Sin embargo, sigue D. Cosme, como sabemos por crónicas previas, el talaje furtivo de los bosques de nuestra Encomienda, las malas cosechas y una serie de plagas desdichadas, en la segunda mitad del XVII, esquilmaron nuestra riqueza terrenal a tal grado, que se llegó a temer por la propia subsistencia de la villa….Solo, al final de ese Siglo, se pudo recuperar algo de aquel desastre de nuestra villa manzagata... Algunas buenas cosechas, y la fortuna para la villa de su último Comendador Calatravo, el Señor de los Cameros y Conde de Aguilar, quien, por su querencia particular hacia la naturaleza, en las tres primeras décadas de este Siglo Ilustrado, se implicó mucho, y propició una importante recuperación de las asoladas tierras de la que había sido más rica Encomienda de las de Calatrava… 

Así , en 1752, como conocían el destino y la repercusión impositiva que la información conllevaba.. nuestros paisanos, probablemente, fueron cautos y algo pacatos, en la valoración de sus terruños,..si bien, describieron un estado de cosas que certificaba esa “recuperación terrenal” de la villa manzagata, con respecto al trágico final del Siglo XVII... Hablaron, sigue D. Cosme, en términos genéricos, y específicos, de nuestras tierras y campos, diferenciándolos por sus características: particulares (regadío, secano, monte, etc) y por las calidades de cada terreno…
“.. en el término hay las especies de regadío por las acequias de los molinos del Azuel y por pozos de anoria para frutales, hortaliza y sembradura de secano; sembradura de azafrán, viñas, olivas, pastos y dehesas y baldíos con algún monte pardo bajo”. 
También se refieren a la calidad de las tierras, diferenciándolas por sus características y rendimientos, contestando lo siguiente: ..,“..la tierra de regadío por las acequias de los molinos del río Azuel y por pozos de anoria es de primera y segunda calidad, la de secano para sembradura, vides y olivos es de primera segunda y tercera, la de hortaliza, frutales, azafrán, olmos y pastos en dehesas y baldíos es de una sola calidad”...y luego, “afinan”, hasta en producciones por año…:“La de regadío por pozo de anoria poblada de frutales y para hortaliza produce todos los años”… “La de regadío por las acequias de los molinos del rio Azuel produce: la de buena calidad en cuatro años tres frutos, la de mediana un año y vez”...“La de buena calidad de regadío por pozo de anoria y la de secano fructifica con año y vez”..“La de mediana calidad también de regadío por pozo de anoria y la misma de secano produce en quince años seis frutos y una rastrojera”.. “La de inferíor calidad también para sembradura de secano en los mismos quince años produce cinco frutos y una rastrojera con sus intermedios de barbechera y descansa la de mediana calidad dos años y la inferior tres”…




D. Cosme, me dice ahora… no crea usted, querido plumilla, que la cosa quedó en esto, iguales especificaciones, (con explicaciones añadidas muy curiosas, como las que se refieren a los olivares), hicieron nuestros paisanos para tierras y productos concretos: .. ”La de vides produce todos los años”… “La de azafranal produce en seis años cuatro frutos y uno mediano”. ... “La de olivos en cinco años produce dos frutos de regular abundancia, uno mediano y dos escasos o cuasi nada, permitiéndolo así la tierra por su aridez y cortedad, y no participar este clima como otros de continuados rocíos que la fertilicen y por consiguiente faltarles robustez a resistir la intemperie fría y aires solanos que en la mejor sazón de la cuaja enteramente las despoja todo fruto, como es notorio en el país y han observado en continua experiencia de muchos años”… “Y el resto del término en dehesas y baldíos para pasto, que es tierra llana, produce todos los años”...

Y, sigue D. Cosme,.. en la minuciosidad de las explicaciones, se llegan a especificar el número de árboles por especies, su disposición en las distintas tierras, su producción frutal si la tuvieran y las rentas asociadas…igualmente se hace, artículo por artículo, y producto por producto, con todo tipo de cosecha: por ej, en los cereales, se refieren a la producción total y luego a las correspondientes en trigo, cebada o centeno..Sin embargo, y a tenor con esto último, a veces, cuando se pregunta a nuestros paisanos, . se van por los “cerros de Ubeda”, o mezclan cosas, “metiéndolas en el mismo saco”…quizás con el ánimo de crear confusión o, al menos, hacer más difícil la comprobación de los cálculos, en el intento de pagar menos… Así, al inquirirles por las especies de frutos en el término...dan esta curiosa respuesta; mezclando fruta, animales y derivados:“… los productos que se cosechan producen y crían en el término de la villa son: trigo, cebada, centeno, aceite, vinos, hortalizas, algunas pocas legumbres, corderos, cabritos, quesos, lana, muletos, potros, pollinos, lechones, miel, cera, enjambres, frutas, azafrán, barrilla y otros menudillos que comprende ese ramo y no son considerables de especificación”.,
Lugar de Moratalaz.

Naturalmente, continua D. Cosme, para complementar toda la información requerida, y poder asegurar las tasaciones, los interrogados responden a preguntas acerca de las medidas de la tierra en nuestra encomienda, y lo hacen de esta guisa tan curiosa y tan abigarrada, bien comprensible entonces, pero muy difícil de interpretar en nuestros días:
...“que la medida en común uso de el pueblo es la cuerda de tierra por el marco de 96 varas castellanas que hacen 576 estadales de a cuatro varas en cuadro, todo de 9.216 varas cuadradas, y pasando a regular la cantidad de granos que se siembra en cada una por experiencia y establecimiento regular entre labradores la primera calidad de regadío por las acequias de los molinos del Azuel se siembra con tres fanegas de cebada, las de segunda calidad por el mismo regadío se siembra con 15 celemines de trigo o dos fanegas de cebada. La tercera calidad de secano se siembra con ocho celemines de trigo o cuatro de centeno”… “..en el término alcabalatorio de la villa, comprendiendo las tierras que sus vecinos poseen con propiedad en los sitios despoblados contiguos a Moratalaz y Aberturas en que tienen absoluta comunidad con las villas inmediatas bajo el poco más o menos de su comprensión habrá 60.000 cuerdas, de las cuales son, a saber, con distinción”:…y, sigue D. Cosme- pormenorizan a continuación cantidades diferentes de tierras, separando las de regadío, de las de secano,.. con sus diversas calidades y haciendo múltiples alusiones al número de unidades sembradas… Por ej, en cuanto a las vides y olivos comentan lo siguiente:… “…en las 5.000 cuerdas plantadas de vides y olivas, según queda expresado, habrá con distinción, a saber:..

“800.000 vides De las cuales son 140.000 de primera calidad, 250.000 de la de segunda y las 410.000 restantes de la tercera”… “60.000 olivas, de las cuales son 8.000 de primera calidad, 22.000 de segunda y 30.000 de la tercera”…lo mismo hacen con el azafrán, los baldíos, y otras sembraduras.. y, cuando se entra a tasar el valor de los productos, según cantidad y calidad, continua D. Cosme, de nuevo nuestro paisanos hacen referencias múltiples, muchas de ellas con gran lógica y realismo manchego, en aras a minimizar el impacto impositivo....aducen, por ej, la temporalidad de las aguas del Azuer, para justificar la menor producción veraniega de los regadíos, se quejan de la competencia por el agua con los molineros, de la falta de labradores de temporada, de las frecuentes plagas con las que siempre hay que contar..y, en fin, de varías otras cosas más, con el ánimo de siempre…ablandar el rigor de la tasación final…Esa falta de claridad en las respuestas, de algunos paisanos, contrastaba con la exactitud de las cifras que daban al escribano cuando comentaban lo que pagaban en diezmos, lo que no debe extrañar, ya que en Manzanares, como en cualquier otra villa del Reyno, los paisanos intentaron siempre escatimar lo que debían abonar a las autoridades en cualquier tipo de impuesto, no fuese a ser que “por exceso de diezmo, se diezmaran sus haciendas”, comenta, socarrón, D. Cosme…

Marqués de la Ensenada.

Ciertamente, concluye, tanto en los diezmos, como en el catastro, la gente trataba, en lo posible, de “engañar algo” al recaudador de turno.. por eso, las cifras de los diezmos, al ser proporciones de un todo, permitían que las tasas a la baja que se hacían para elaborar el Catastro, concordasen bastante bien con las cifras de los diezmos y, por tanto, la gente de las villas conseguía, con esa estrategia el propósito de pagar lo menos posible… Solamente, cuando las cifras se exageraron muy a la baja, como ya hemos visto en algún relato anterior, la cosa “cantaba” de tal manera, que obligaba a una segunda valoración por otros peritos neutrales y forasteros…

Y bueno, mi querido cronista, puede usted ir dando por terminado este relato, que da una idea de cómo se valoró la agricultura de nuestra encomienda en las respuestas del Catastro de la Ensenada…. y cabe decir, para concretar la idea de la recuperación que conoció nuestra agricultura.. y, por ende, nuestra encomienda en la época ilustrada del XVIII, que la tasación global de la Encomienda, en esos tiempos del Infante Felipe y de la realización de este Catastro, se estimó en un valor de, más o menos, 3.264.000 maravedíes, lo que claramente avala esa recuperación agrícola, habida cuenta que la agricultura era, con mucho, y por entonces, la actividad que más rentaba a la excelsa villa de Manzanares de La Mancha…